martes, 12 de noviembre de 2013

13 DE NOVIEMBRE DE 1961: CREACIÓN DEL MUNICIPIO DE SALLIQUELÓ, PROVINCIA DE BUENOS AIRES.

Entrada a Salliqueló, capital provincial del novillo tipo.


Los aborígenes les buscaban el “toponímico” -de acuerdo a su principal característica- al lugar que habitaban: Salliqueló (Sañi: zorrino; Que: plural; Ló: médano), Médano de los zorrinos.

El Tren Solidario tuvo la difícil decisión de elegir el último destino del año, y para cerrar el 2010 viajaron a Salliqueló, ciudad que dista a unos 600 km de la capital federal y que no recibe trenes de pasajeros hace más de 17 años (con el desguace del Estado del menemato).
Entre las tribus que apoyaban a los porteños en defensa del Directorio (1820) se encontraba la de Cuñitripá de Salliqueló. Éste pertenecía a la misma estirpe que su hijo o nieto; Tripailao, que 50 años después permanecía aún en esa región y en su toldo se iniciaría la gesta salesiana.

Situación geográfica relativa de Salliqueló con respecto a la provincia de Buenos Aires.
Entre los aborígenes que habitaron la zona de Salliqueló, encontramos que allí levantaron sus toldos: Calfucurá, Catriel, Raipil, Carropín y Cañumil. En 1875, tres salesianos: monseñor Espinosa, el catequista Luis Botta y el padre Milanesio, llegaron a Carhué y tomaron contacto con esta zona de médanos entre este último, Salliqueló. En aquel lugar aprendieron el idioma y bautizaron a los aborígenes. El fortín más cercano a Salliqueló del que se tiene noticia, fue llamado Leuvucó que, precisamente, dio origen al nombre de la localidad. Pasaba por allí la gran rastrillada que, siguiendo por el fuerte Carhué (fortín Centinela), continuaba hasta Salinas Grandes.
En su libro "Apuntes para la historia de mi pueblo", el historiador Gabriel Campomar Cervera nos informa que, en 1902 Saturnino J. Unzué, propietario de innumerables campos –entre ellos “La Inés” y “Salliqueló”-, encomendó a la empresa colonizadora Stroeder la difícil tarea de colonizar las tierras de Salliqueló. Hugo Stroeder fue el fundador y jefe de la empresa, por la experiencia recogida en sus anteriores colonizaciones en la provincia de Santa Fe, Córdoba y parte de la provincia de Buenos Aires. Emprendió con entusiasmo la tarea de buscar gente que quisiera ir a Salliqueló. El señor Migliore y otros asociados de la empresa Stroeder se ocuparon de reclutar gente en las regiones del Plata y de la Magdalena. Después de incontables peripecias lograron hallar personas que estaban dispuestas a ser los primeros –después de los aborígenes- en aquellas comarcas.


Hugo Stroeder, fundador y jefe de la empresa colonizadora de Salliqueló.
El 18 de marzo, salen del partido de Magdalena cierta cantidad de hombres que llevan sus arreos hasta la estación de Haedo, con el objeto de tomar el tren expreso que los llevaría a destino (Salliqueló). Por separado, salen varios carruajes de familias, con útiles de labranza, enseres del hogar y una máquina trilladora haciendo un recorrido total de veinte leguas. El día siguiente, reunidos todos los colonos en Haedo y conformado el pesado convoy compuesto por once jaulas de hacienda, cinco chatas cargadas de implementos agrícolas, dos vagones de utensilios varios y un coche de segunda clase para los pasajeros, parte el tren a las 16 hs, para alcanzar al otro día la primera meta: Trenque Lauquen.

Estación ferroviaria de Salliqueló.
Luego, prosiguió el viaje, bastante discreto hasta Las Chacras (Ingeniero Thompson) pero de una manera tan lenta que hubieran llegada más rápido a pie. Es que desde allí la vía estaba en construcción. A las 15 hs. habían arribado a su destino, en medio de una soledad que trasuntaba depresión, pues sólo existía una casilla de madera de la administración y algunos pequeños negocios. Apenas si había agua para saciar la sed del penoso viaje, tanto para las personas como para los animales. Al verse sin plata y sin comida se remitieron a lo de don Vitelmo Ríos, por aquellos días administrador del establecimiento “Los Gorros” y obtienen carne y galleta para satisfacer el apetito. Finalizada aquella épica jornada, el 23 de marzo cada uno se dispuso a ocupar sus respectivas tierras encaminándose hacia sus destinos y pasando bajo carpas el tiempo necesario hasta que pudieran construir su rancho. Los señores Bartolomé Mazzino y Francisco Volpe en ese mismo día construyeron su vivienda y un pozo calzado con una bordalesa, quedando instalados en un rancho que –pese a la aparente precariedad- 25 años después existía y, tal como entonces, carecía de puertas.

En la madrugada del 2 de febrero de 2011, un grupo de hombres, algunos de ellos veteranos, llegaron con picos y mazas y destruyeron lo que nunca debió haber existido en Salliqueló: el monumento a la Revolución Libertadora, que con más propiedad llamamos "Fusiladora".
Componían el primer contingente: José y Francisco Volpe, Bartolomé Mazzino, Albino Nosetti, Francisco Marinoni, E. Bolassina, José Molinari, Pascual Dómine, Micolini, José Moglia, Cayetano Barreta, Juan Wies, Luis Crova, E. Achiani, Emilio Solano, Fernando Casagrande, Luis Arman, Luis Traverso. El primer arado que abrió surcos en la región de Salliqueló fue uno de mancera que Bartolomé Mazzino había comprado en Trenque Lauquen y con él preparó la tierra para sembrar sus primeras cuatro hectáreas de alfalfa. Lo mismo hizo Francisco Volpe, pero a mano.

Predio de la Asociación Rural de Salliqueló.

Y así, sucesivamente, comenzaron sus faenas: Marinoni, Nosetti, Magro; entre todos llegaron a sembrar en ese año la respetable extensión de dos mil hectáreas de lino y trigo. La Estancia “Los Gorros”, que ya tenía una pequeña área sembrada de trigo, el año anterior había facilitado la semilla a los agricultores que se establecieron en sus campos. Entre ellos constaban: Bertolini, Fragessi, Langó, Wies.

Matadero Municipal de Salliqueló.
 
Inmediatamente llegaron de otros puntos del país las familias de Bress Hirtz, Gastaldo, Cerdeira, Domínguez, Parodi, Brambilla, Cavalié, Suau, Giménez, Serein, Solari, Erri, Silleta y de Miguel Campodónico, quienes con sus consejos, semillas y dinero contribuyeron a la realización de un promisorio presente.
En 1903, se procedió a la venta total de solares y se dio por inaugurada la Villa Salliqueló. La zona ya no era un desierto. Existía ya el edificio de la estación de ferrocarril, su tanque de agua, etc. El 3 de junio de este año, se inaugura definitivamente el pueblo. Se designó el lugar que ocuparía la plaza y se levantó allí un palco de madera. Había carpas de lona que servían de cantinas y se realizaron también juegos tradicionales como carreras de sortijas, etc. Por la tarde de ese día se procedió a la venta de los terrenos y quintas...

Ciudades y rutas que comunican a Salliqueló con la misma provincia de Buenos Aires o con La Pampa.
El 19 de julio de 1907 es sancionada la ley de creación del partido de Pellegrini. En el plano educativo, funcionaban al inaugurarse el nuevo distrito, dentro de sus límites, dos escuelas: una en el pueblo cabecera, dirigida por la preceptora María Ernestina Casabomé y otra en Salliqueló a cargo de la preceptora María Celina Arnold.
Salliqueló es un partido muy joven, si pensamos en la evolución acelerada que tuvo. Pues cuando se promulga la ley de creación del partido –separándolo del de Pellegrini-, el 13 de noviembre de 1961, hacía sólo ochenta años que era un “desierto”, aunque parezca un contrasentido, ocupado por aborígenes y desde su fundación por “huincas” fue siempre agrícolo-ganadero, sin industrias que generaran ocupación y por lógica un aumento poblacional. Es una región de tierras fértiles, sobre todo cuando son favorecidas por un régimen de lluvias adecuado.

La ley de creación del Partido se promulgó durante la época del gobernador Oscar Alende.
 
Fue creado durante el gobierno del doctor Alende.

Las cabañas salliquelenses han obtenido la máxima premiación en la usurpada Palermo y otras exposiciones. También en la producción de trigo, tanto en calidad como en cantidad sobresaliendo como campeones en Leones por su elevado porcentaje de proteínas.



Ilustración Audiovisual

MI CIUDAD DE SALLIQUELÓ - MARÍA RODRÍGUEZ Y FACU