martes, 26 de junio de 2012

27 DE JUNIO DE 2002- TAPA DE CLARÍN: “LA CRISIS CAUSÓ DOS NUEVAS MUERTES”.


Tapa del diario "Clarín" del 27 de junio de 2002: "La crisis causó 2 nuevas muertes" ¿La crisis? ¿o los asesinos e instigadores tienen nombre y apellido?

Quizás lo más atinado y hasta casi “objetivo” para seguir este tema sea reproducir totalmente el análisis de Eduardo Blaustein para “Miradas al Sur” del Domingo 24 de octubre de 2010:
“La cobertura del asesinato de Mariano Ferreyra. Los grandes medios apuntaron más a una presunta responsabilidad gubernamental, que a informar e investigar acerca de los responsables del crimen. La diferente cobertura que hizo Clarín del asesinato de Kosteki y Santillán cuando el presidente era Duhalde”.

El homenaje ilustrado a Darío y Maxi, gentileza del compañero Gerardo Canelo, gran artista y mejor amigo de las causas nacionales, populares y revolucionarias.
 
“Empezaron sintiendo vergüenza por sus ropas de obreros, trataron de ponerse a tono con los despachos y antesalas ministeriales y, poco a poco, de representantes obreros frente al poder, se convirtieron en representantes del poder frente a los obreros. Se enriquecieron, adquirieron hábitos y vicios incompatibles con sus cargos de dirigentes sindicales, burocratizaron sus sindicatos, los transformaron en maquinarias sin contenido”. Publicado en 1968 en el primer número del diario de la CGT de los Argentinos, este párrafo es de una vigencia impresionante. Más vigencia tiene hoy el hecho de que algunas de las mejores investigaciones que pusieron luz sobre las violentas tramas de negocios entre empresarios y sindicalistas salieran de la pluma de  Rodolfo Walsh y que ningún diario tradicional, en los años del Onganiato, publicara semejantes denuncias, en las que el poder económico quedaba salpicado.

"Se enriquecieron, adquirieron hábitos y vicios incompatibles con sus cargos de dirigentes sindicales, burocratizaron sus sindicatos, los transformaron en maquinarias sin contenido”. Publicado en 1968 en el primer número del diario de la CGT de los Argentinos, este párrafo es de una vigencia impresionante.

Desde que se produjo el asesinato del joven Mariano Ferreyra, los titulares principales de ciertos medios están dirigidos, más a explotar la hipótesis de una presunta responsabilidad gubernamental, que a informar e investigar responsablemente acerca de los autores intelectuales y materiales del crimen. No llama la atención que Clarín esté a la cabeza de ese operativo. Tampoco el contraste entre la célebre portada “La crisis causó dos muertes”, al día siguiente del asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, con la del viernes pasado: “Presión al gobierno por el crimen del militante”. En la cobertura de los asesinatos de los militantes en la estación de Avellaneda, en 2002, Clarín escondió las fotos y la información que tenía, pese a que estos elementos podían ayudar decisivamente en la investigación, tal como terminó sucediendo con el trabajo de periodistas y fotógrafos de otros medios.

Desde el asesinato de Mariano Ferreyra, Clarín encabezó un operativo de presunción de la responsabilidad del oficialismo kirchnerista en el hecho, sin investigar quiénes realmente fueron los autores intelectuales y materiales del crimen.
 
La diferencia en el tratamiento editorial -la imagen del cuerpo de Mariano ocupó la portada del jueves- habrá que buscarla en la relación amistosa que el Grupo sostuvo con Duhalde, y la más que inamistosa que lo enfrenta al gobierno actual. Más aún: todas las baterías del Grupo, en estos días, salieron a contrarrestar las versiones acerca de una mal probada vinculación entre lo sucedido el miércoles con presuntos contactos entre Eduardo Duhalde y el líder de la Unión Ferroviaria, José Pedraza.

El delegado de la Unión Ferroviaria (UF) en la línea Roca, Pablo Díaz, el hombre que dirigió la emboscada en la que fue asesinado el militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra. Cristian Daniel Favale, barrabrava del club Defensa y Justicia al que un testigo de identidad reservada acusa de haber disparado el tiro mortal contra Ferreyra. Y la conexión Pedraza-Duhalde, fueron ignoradas por el grupo Clarín, que tuvo cobertura por Télam.

Que haya utilización política del crimen, por doloroso o miserable que sea, no puede sorprender. Lo que sí llama la atención son los contrastes y continuidades entre lo que sucedía hace más de 40 años, cuando se acuñaba la expresión “burocracia sindical” y lo que sucede hoy. Las denuncias de Walsh y de la CGT de los Argentinos (Pedraza, que venía de la izquierda, formaba parte de ese movimiento) circulaban socialmente, aunque los diarios erigieran muros de impunidad.

Los diarios de mayor circulación erigieron muros de impunidad con la "burocracia sindical". Aquí Moyano, haciendo fuerza, como diciendo "me cago en eso".
 
Hoy esos sistemas de circulación están dañados, y los que fluyen e influyen son los discursos de los medios. Había silencios entonces, los hay hoy. Walsh se respaldaba en información exhaustiva. Los medios dominantes, en gritos de tapa. A los malos sindicalistas, la prensa dominante les pega, con buenas razones, por su escaso apego a la transparencia, sus negocios y sus ostentaciones de poder. Pero aquello era sólo una parte de lo que denunciaba el gremialismo combativo y no precisamente para afrentar los valores del mejor sindicalismo. La otra parte tenía que ver con las complicidades nacidas y amplificadas en las tramas del poder económico, policial, o de ciertos nichos del Estado. Una trama que, en el caso del crimen de Mariano, parece tener una vigencia inquietante.

Walsh se respaldaba en información exhaustiva. Los medios dominantes en gritos de tapa.
 
Es lo que resonaba en el ´68 cuando se produjo la ruptura histórica de la CGT, y Raymundo Ongaro decía: “Nosotros hemos dicho que preferimos honra sin sindicatos y no los sindicatos sin honra, y mañana nos pueden intervenir. No tenemos aquí ninguna prebenda personal que defender, pues para defender a nuestros compañeros no hace falta el sillón ni el edificio. Lo hacemos porque lo llevamos en la sangre desde que hemos nacido”. Gracias Blaustein, Anguita y Gerardo Canelo.