El escritor Miguel Briante.
Miguel Briante nació en la ciudad de General Belgrano, provincia de Buenos Aires, el 19 de mayo de 1944. También murió, antes de tiempo, en la misma ciudad o pueblo que se configuró en su mundo narrativo. Raro hoy, pero dueño de un estilo propio.
Miguel Briante nació en General Belgrano.Escritor, periodista y guionista. Todavía no ha tenido la difusión que merece. El boliche de Arispe fue el escenario de sus ficciones marcado siempre por la inundación; en la orilla, bajo los árboles que llevaban al río –“que […] se mete nomás”–, en las barrancas, gente humilde que no logra hacer pie. Era la primera vez que alguien miraba de un modo radical a esas criaturas “miserables” que merodeaban la pampa profunda. El engranaje literario tenía una mezcla de la voz de Borges y los personajes de Arlt, para modelar otro estilo que sobrevivió, dignamente, al paso del tiempo. De allí salieron algunos “herederos” como Hernán Ronsino y Félix Bruzzone. Había que encontrar otra forma de decir las cosas. El cuentista precoz, el pibe Briante, lo logró.
A los nueve años, Briante se vino a vivir a Buenos Aires.
Entre sus obras se destacan: su primer libro de relatos, Las hamacas voladoras (1964) –fue publicado por Falbo Editor y luego reeditado por Puntosur y Página/12-, Hombre en la orilla (editorial Estuario, 1968) –con 24 años y sólo dos libros publicados encarnaba el futuro de la literatura argentina-, Ley de juego (1983) y la novela Kincón, publicada originariamente en 1975 en la venezolana Monte Ávila –cuando él tenía 17 años y ganaba con ella el Primer Premio del Segundo Concurso de Cuentistas Americanos organizado por la revista El Escarabajo de Oro y compartido con Piglia, Rozenmacher, Gettino y Villegas Vidal; el jurado estaba integrado por Beatriz Guido, Dalmiro Sáenz, Humberto Costantini y Augusto Roa Bastos- y fue reeditada por insistencia de Juan Martini en una nueva versión, corregida y expurgada en 1993, editada por Alfaguara. Antes de reeditarla dijo “Le agregué veinte líneas y le saqué treinta páginas de torpezas y canchereadas”. Fue su última aventura literaria, la muerte acechaba de cerca y clausuraría su relación con la literatura para abrazar “full-time” al periodismo.
Kincón, la novela de Miguel Briante.
Pero, su cortina de humo sería el periodismo, hasta nuevo aviso.
Él sabía por recomendación de Huidobro que “El adjetivo, cuando no da vida, mata”. La obsesión por la palabra precisa, le tendió una trampa de la que le costó salir.
Aparte de los catálogos, críticas de arte en revistas internacionales y colaboraciones en medios como La Voz, Artinf y Vogue, entre 1967 y 1975, Briante se paseará cómodo por las redacciones e integrará los equipos de Confirmado, Primera Plana, Panorama, La Opinión y Crisis, entre otros.
Cuando alguien le preguntaba: ¿para cuándo un nuevo libro?, repetía en redacciones y bares su muletilla “Yo no escribo; reedito”. Podemos sospechar su relación con un padre putativo: el mexicano Juan Rulfo, quien con sólo dos libros hizo un desastre literario, inigualable. ¿General Belgrano sería parecido a Comala?
“En un pueblo, los personajes aparecen muy inmediata y nítidamente; en la ciudad se diluyen más y lo obligan a uno a ser más enfático o a intervenir demasiado”, explicaría su opción por ese espacio narrativo de General Belgrano.
Ciudad de General Belgrano en la provincia de Buenos Aires.
Fue crítico y editor de la sección de artes plásticas del diario Página/12 desde 1987 hasta su muerte. Allí aparecen sus mejores crónicas, críticas literarias, críticas de plástica. Y la yapa estaría dada por un “cuento periodístico”, dando cátedra de manejo de cosmovisión, de entonación, de fluidez y el límite de lo contable, ofreciendo al lector algo de misterio.
Ley de juego, lo escribió impulsado por Ricardo Piglia.
Con Ley de Juego, rompió su silencio literario. Fue por iniciativa de Ricardo Piglia, quien dirigía la colección “Los mundos posibles” en la editorial Folios. Algunos lo califican como lo mejor de su meteórica producción. Desde allí algunos se preguntaron ¿Cómo se puede escribir tan bien?
Fue guionista de: Mercedes Sosa, Como un pájaro libre (1983), Por los senderos del Libertador (1971), El habilitado (1970), El otro oficio (corto - 1967) y La ciudad oculta (1989) (en colaboración).




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