martes, 15 de marzo de 2011

24 DE MARZO DE 1976: CRUENTO GOLPE MILITAR EN ARGENTINA - MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA.

Consigna instalada por el gobierno K: Memoria, verdad, justicia.

Podría resultar original presentar el inicio del “Proceso” desde la visión casi exclusiva de la provincia de Buenos Aires.


El capellán de la policía de la provincia de Buenos Aires, el Reverendo hijo de puta Christian von Wernich.

En la madrugada del 24 de marzo de 1976 una complicidad cívico-militar ejecutó la Operación Bolsa derrocando al gobierno, suprimiendo al congreso, legislaturas y concejos comunales e interviniendo todos los gobiernos provinciales y sus intendencias municipales. En la “Rosada”, al subir Isabel al helicóptero que debía llevarla a Olivos, los militares le dijeron que estaba arrestada. Al gobernador de Buenos Aires, Victorio Calabró, representando el papel de un novísimo y particular Robespierre, "lo ahogó la sangre de Danton".

Culminación de la Operación Bolsa: asume la Junta Militar asesina.

Tiene ribetes de ficción la angustiosa fuga del expresidente Cámpora desde San Andrés de Giles huyendo de la barbarie. El fragmento corresponde al texto de Miguel Bonasso: "El Presidente que no fue".

"El presidente de que no fue", Miguel Bonasso.

"Entre los múltiples movimientos de tropas que consignaba la crónica periodística, había uno referido al regimiento 6 de infantería con base en la vecina ciudad [de San Andrés de Giles] de Mercedes, donde Cámpora había nacido el 26 de marzo de 1909. Ese regimiento, que conocía desde los tiempos en que lo comandaba el coronel Rafael Videla (padre del general Jorge Rafael Videla), tenía ya la misión de capturarlo y asesinarlo.

A Videla le rinde homenaje el Regimiento de Infantería Nº 6 de Mercedes, provincia de Buenos Aires.

"A tres días de cumplir 67 años y a tres años de la victoria del 11 de marzo, Cámpora esperaba noticias decisivas en su viejo reducto de San Andrés de Giles, uno de esos caserones típicos de la campiña bonaerense; grises, chatos, de una planta, con un balcón a cada lado de la entrada principal que daba a la calle San Martín. […]. Como otros caudillos bonaerenses, don Héctor prefería esperar los acontecimientos en su territorio; el pueblo que había elegido 40 años atrás y al que regresó de todos los golpes y destierros de una política impiadosa. […]

Jardín de Infantes Nº 901 de San Andrés de Giles.

“Al final de este patio-corredor había un cobertizo, las habitaciones de servicio, un pequeño jardín con naranjos y el garaje, que tenía la previsora virtud de salir a otra calle, transversal a San Martín, la calle Avellaneda […] un detalle sin mayor importancia durante décadas, pero que dentro de pocas horas le salvaría la vida.

"La Cámpora" en San Andrés de Giles.

"A esas horas […] el Lali Trombetta, sodero de San Andrés de Giles, llegaba […] al departamento de la calle Libertad 1571, donde vivían los Cámpora cuando estaban en la Capital.



"María Georgina Acevedo de Cámpora, la Tía Nené, los recibió con su sonrisa […] angustiada. […] Debían llevarle a su marido un mensaje contundente: el golpe sería esa misma noche y Héctor encabezaba la lista de los más buscados. Debía escapar, ya.

Al fin y al cabo la señora de El Tío era "La Cámpora".

"[Lali] hizo el viaje de regreso a toda velocidad. En San Andrés, Lali estacionó el auto a pocos metros del caserón. […] Los custodios de la Federal eran un obstáculo a salvar para la fuga. Pero los principales escollos se los ponía por delante el propio don Héctor. Dos meses atrás, cuando se hizo evidente que regresarían los militares, empezó a insistirle: ‘Doctor, tiene que volverse a México’. La respuesta era invariable: ‘¿Por qué?, si yo no hice nada malo. No tengo por qué escaparme como un bandido’.

Cámpora en San Andrés de Giles, altri tempi.

"[…] preguntó que estaban por hacer su mujer y su hijo mayor.



"-Se van, don Héctor -repuso el sodero- […].



"Este último dato lo convenció. Le dijo a Lali que fuera a San Antonio de Areco, lo viera al Gordo T y le pidiera las llaves de su quinta, para esconderse allí. […]

Boudou en San Antonio de Areco (creo que él era el Gordo T de San Antonio de Areco).

"Cámpora se encerró en su dormitorio y se puso a preparar las valijas. Le repugnaba la idea de escaparse, pero intuía que esta vez no podía presentarse a los militares y decirles, como les había dicho en el 55: ‘Acá estoy, pueden investigarme’. No tenía una idea cabal del maremoto represivo que se cernía sobre la Argentina, pero tampoco ignoraba que habría muertos y que él bien podía ser uno de ellos.

El querido y leal "Tío" Cámpora.

“[…] la dirigencia radical venía manteniendo reuniones con los golpistas desde octubre del año anterior.

Radicales con los golpistas (lo que hicieron siempre).

"El sodero Lali recorrió San Antonio de Areco con angustia: el Gordo T no aparecía por ningún lado. Rehizo el camino a Giles […] al pasar cerca de la comisaría vio la camioneta del Gordo estacionada […] Se quedó una hora dentro del coche, pero el Gordo no dio señales de vida. […] Eran las ocho y media de la noche del 23 de marzo […].



"[…] En cuanto Lali entró, don Héctor le hizo una rápida seña con las cejas, […].



"A cien kilómetros de allí, en la sede del ministerio de Defensa, el teniente general Jorge Rafael Videla, el almirante Emilio Eduardo Massera y el brigadier Orlando Ramón Agosti, escuchaban al nuevo titular de la cartera, José Dehesa, un nacionalista católico, yerno del general Eduardo Lonardi (el jefe militar que derrocó a Perón en 1955), convertido al peronismo e integrado al gobierno isabelino. […]

La Junta militar que ocupó el poder en 1976.

"En la Casa Rosada, Isabel Perón mantenía una reunión con exministros, dirigentes sindicales y legisladores ultraverticalistas. […]

Un saludo muy apropiado para Isabelita que cumplía todas las instrucciones de López Rega.

"Se encerraron en lo que solía ser el despacho de abogado de Héctor y Carlos para arreglar los detalles de la fuga. Cámpora ya tenía preparadas dos valijas […]. Lali lo apremió para escapar cuanto antes y logró convencerlo. Irían directamente a San Antonio y le caerían, de sopetón, al Gordo. El único problema eran esos policías que de cuidadores se podían transformar súbitamente en carceleros. Decidieron engañarlos: les dirían que el doctor no cenaría afuera como solía hacerlo muchas veces. Que fueran ellos a comer antes de que se les hiciera tarde. […] Cámpora saldría con Moya y el otro custodio por la puerta de atrás. Lali debía irse primero, como si nada pasara, pero los esperaría a cinco kilómetros de distancia, en un discreto cruce de la ruta 41.

Otras épocas: con Dorticós y Oscar Bidegain.


"[…] Cámpora y sus dos hombres de confianza se movieron como sombras, tapando los ruidos de la fuga con la transmisión del partido a todo volumen [River-Portuguesa]. Cargaron las valijas en el Fairlane azul de don Héctor, levantaron la cortina metálica del garaje, pesada y ruidosa, y apareció ante sus ojos la chatura nocturna y despoblada de la calle Avellaneda. Nadie en la vereda de enfrente. Moya metió la primera y el auto salió del garaje. […] El auto cruzó en tinieblas la calle San Martín, iluminando con sus faros las aceras despobladas […]”.

Ford Fairlane azul.

Así comenzaba el autodenominado Proceso (¡Qué carajo es eso!): el mismo 24 de marzo de 1976, el general Adolfo Sidwald, en representación de la autoridad de facto usurpadora del país, desalojó del poder al gobernador Calabró, haciéndose cargo transitoriamente del gobierno de Buenos Aires. Pero, luego, fue designado interventor en la provincia de Buenos Aires un general que ya venía ensayando un proyecto de carácter fascista: Ibérico Saint Jean. Desde un comienzo recibió el apoyo de los militares considerados "duros". La administración provincial acompañó la política económica delineada por el ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz desde un primer momento. Así, no fueron vanas las promesas de racionalización (léase despido masivo de empleados públicos) de la administración pública provincial y municipal.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

SOSPECHAS CONFIRMADA DE UN EX INFORMANTE PARA LA INTELIGENCIA DE LOS MILITARES ENCARGADOS DE LOS DESAPARECIDOS DEL GOLPE MILITAR DE 1976

Las huellas de los informantes o buchones de los militares de inteligencia siguen vigente en la Administración Publica Nacional, específicamente en la Cancillería Argentina.
Según la denuncia efectuada por el Diputado de la ciudad de Villa Mercedes, San Luis, Carlos Cobos publicada en el diario crónica de San Luis, sostuvo que los llamados “informantes” eran personas que, actuando desde las sombras, porque no eran militares ni tenían compromisos directos de relación con las fuerzas armadas, informaban sobre actividades de vecinos, amigos, compañeros de trabajo, muchas sin tener otros fundamentos que tal viejos rencores que nada tenían que ver con supuestas actividades terroristas.
Se publico la lista del personal civil de inteligencia, quienes colaboraron como buchones o servicios con la Fuerza Aérea en el periodo comprendido entre el 01 de enero de 1976 al 31 de diciembre de 1983, y por cuya causa desaparecieron y murieron injustamente tanto jóvenes. Por lo que la sociedad y los legisladores de San Luis solicitan que se los sancione aplicando la ley y se les prohíba ejercer cargos públicos a quienes figuran en esa nomina.
Lamentablemente conservan su huella indeleble dentro de la Cancilleria Argentina, atento que el “funcionario” Haurigot Miguel Carlos Guillermo, que actualmente trabaja en la Embajada Argentina en Beijing, cobrando un sueldo de 11.000 dólares mensuales, se encuentra en la lista de esos colaboradores que asesinaban gente y raramente, esos colaboradores ahora poseen demasiados bienes y un bienestar económico, seguramente robado o usurpado a gente desaparecida.
Curiosamente, con lo denunciado por los legisladores de San Luis, que les prohíban estar trabajando en el Estado Nacional, el mencionado informante Haurigot Miguel Carlos Guillermo, se encuentra actualmente trabajando en la Cancilleria Argentina y cobrando en dólares.
Asimismo, en el año 2010 la Presidente Cristina Kirchner, firmo un decreto 04/2010, por medio del cual desclasifica la lista de los que participaron como informantes en esa época militar, supuestamente este nefasto personaje no se encuentra en esa lista, porque faltan que se difundan las listas de agentes de la Armada y la Fuerza Aérea, o quizás lo ocultaron vaya a saber porque corruptas razones.
Actualmente, la lista efectuada por el Archivo Nacional de la Memoria dependiente del Ministerio de Justicia, desmenuzada por el decreto 4/2010, se encuentra a cargo del Juez Federal Ariel Lijo.
Atento, lo cual exhortamos al Sr. Canciller resuelva este problema y tome alguna medida apropiada, no le pedimos nos de respuesta a las violaciones de derechos humanos ocurridas en el marco del último gobierno militar, lo cual se encuentra investigando el Juez Federal Ariel Lijo, pero si que el Sr. Haurigot Miguel Carlos Guillermo, deje ese oneroso cargo y se lo den quizás a alguien que lo necesita seguramente más que el, o que este mejor representado.
Apelamos a Ud., Sr. Canciller y a los organismos no oficiales y oficiales. Como asimismo a la prensa. Seguramente Sr. Canciller, ud. no sabía esta noticia que el Sr. Haurigot Miguel Carlos Guillermo era de esa época nefasta, ahora lo sabe y le agradecemos su tiempo y que haga algo al respecto.

daniel chiarenza dijo...

No puedo menos que publicar esto, y espero que Timermann se haga cargo en forma inmediata y si no es cierto que lo aclare, lo que acá se denuncia -al parecer- con solidez de argumentos y que la Sra. presidenta se ocupe de revisar lo que hay de cierto y lo que hay de mentira en esto. No me pueden objetar en esto, el blog lo modero yo y me pareció importante, sigo siendo eternamente kirchnerista (como lo he demostrado a lo largo de todo mi blog) y pasionalmente Cristinista, por lo que si es una operación de prensa del monopolio mediático no se olviden también de descartarlo y repudiarlo... Gracias compañeros, sé cual va a ser el resultado.