miércoles, 29 de septiembre de 2010

30 DE SEPTIEMBRE DE 1873: CREACIÓN DEL MUNICIPIO DE ALMIRANTE BROWN.

Escudo -heráldica municipal- recordando al Combate naval de Juncal.

Con las estancias del siglo XVIII, empezaron a surgir los poblados o aldeas pampeanas. Fueron núcleos formados alrededor de un reducto de indios mansos (en Quilmes y Baradero), una capilla (San Isidro Labrador -1723) o un convento (el "Rincón" de San Pedro - 1750), un fortín de fronteras (Ranchos o General Paz, cuya fun-dación oficial fue en 1778) o una posta del camino (Monte de los Chingolos o Ministro Rivadavia).

Plaza de Monte de los Chingolos o Ministro Rivadavia.

Allí, en Monte de los Chingolos, funcionó la posta para el descanso de los reseros.
Luego de la batalla de Caseros, 3 de febrero de 1852 y mientras el entrerriano Justo José de Urquiza se manejaba desde la quinta de Rosas en Palermo, Vicente López instalaba el Gobierno Provincial en la casa urbana del Restaurador, calle San Francisco (Moreno) entre Bolívar y Representantes (Perú). Es que el viejo Fuerte estaba en ruinas.

Vista satelital de Ministro Rivadavia (un pulmón en el Conurbano bonaerense).

El 7 de abril de 1852, a raíz de todos estos problemas de orden político que en gran parte también lo eran de carácter jurisdiccional, se constituía el partido de Barracas al Sud (hoy le llamaríamos Avellaneda), sobre la base de los antiguos cuarteles Primero, Segundo y Tercero de Quilmes, extendiéndose en los que hoy son las comunas gran bonaerenses de Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, más las localidades de Adrogué y Barrio San José (parte de lo que luego sería el partido de Almirante Brown).

Monumento a Esteban Adrogué en la Plaza del mismo nombre, pero que sin embargo la mayoría de los vecinos le llaman Plaza Espora.

Pocos días después de la batalla de Caseros, Bernardo Iturralde –quien fuera panadero de los ejércitos de Rosas- inauguraba en Monte de los Chingolos la primera panadería de la zona.

Antigua Panadería de Bernardo Iturralde, en 25 de Mayo y República Argentina, Ministro Rivadavia. Pregúntenle a Sergio Pasardi.

El pan de Ministro Rivadavia era una delicia, gracias a ello continúa su panadería ubicada en República Argentina y 25 de Mayo. Pero, no sólo era un reservorio alimenticio en farináceos: la carne, la leche, la miel, el agua de bomba, todo era delicioso en Ministro Rivadavia. Luego, los montes de duraznos amarillos, "priscos" o no, incomparables... Las frutillas estaban a un paso del Almacén de Lippi (Avda. Espora y 25 de Mayo).

Montes de duraznos en Ministro Rivadavia.

Glew es una de las cuatro ciudades del Distrito que tiene más de 140 años de historia. Allí fijaron sus raíces hospitalarios árboles y montes de fruta, especialmente de duraznos y ciruelas, que no sólo proveían a la región, sino también a la metrópoli. Sus frutos eran conocidos por el tamaño, aroma y sabor, sólo comparables con los de Ministro Rivadavia (que además, se destacaba por la frutilla).

Alrededores de la Estación de Glew. Prácticamente, un apeadero.

Coincidiendo con la fecha de inauguración del Ferrocarril Sud, 14 de agosto de 1865, se oficia el punto de origen de la localidad de Burzaco, casi una década anterior a la fundación del pueblo y partido de Almirante Brown. Fue el día en que pasó el primer tren hacia Jeppener. Quien viajaba de Burzaco a Doomselar..., aparecería en las crónicas de viajeros del periodismo, como un suceso de "ida y vuelta".

Jorgito Chiarenza presentando el libro de su padre, donde se cuenta toda esta historia.

El veraneo en las quintas fue un hábito importado, tal vez una costumbre traída por los comerciantes ingleses, que, siguiendo con su inclinación de residir lejos de los lugares de trabajo, las construyeron en los suburbios de la ciudad de entonces.

Antigua residencia de Adrogué del siglo XIX.

Domingo F. Sarmiento, siendo embajador plenipotenciario en Estados Unidos, escribía a su amada Aurelia Vélez: primero, le solicitaba que visitaran con su padre, el Dr. Dalmacio Vélez Sársfield, los Estados Unidos para, luego reconvenirle "Pero es predicar en el desierto. ¡Se morirá de puro viejo, sin conocer sino la quinta de Adrogué, donde me parece verlo con el sombrerito al ojo!".

Dalmacio Vélez Sársfield.

Justamente, luego de la epidemia de fiebre amarilla, tomó mayor incremento esa costumbre, y Adrogué (aún antes de su fundación oficial) se constituyó en el lugar de moda con perfiles veraniegos, en competencia con Quilmes y las zonas de Belgrano, San Isidro, San Fernando, Tigre, Lomas de Zamora y San José de Flores. Los jardines de las quintas eran muchas veces trazados por los que se llamaban paisajistas europeos, porque la belleza del parque daba status al propietario.

Antigua quinta de típica construccion inglesa, en Adrogué. Hoy oficia de Jardín de Infantes Nº 902.

Don Esteban Adrogué, era en aquel entonces –ya-, un antiguo vecino de lo que más tarde sería el partido de Almirante Brown. Allí, era propietario de varias chacras ubicadas en las cercanías de los límites de Quilmes y San Vicente. Como buen pionero, don Esteban, intuyó que el ferrocarril sería el que le daría importancia a esta zona y gestionaría la creación de una estación y la formación de un distrito diferenciado, tomando tierras de Quilmes y San Vicente.

Esteban Adrogué.

Pero, según los vecinos, el pueblo más antiguo de la región –y con más derechos históricos- sería Monte de los Chingolos (hoy, Ministro Rivadavia), cuyos inciertos orígenes se remontarían al siglo XVIII. La gestión antes mencionada postergaría definitivamente sus aspiraciones y por consiguiente, también, su progreso.

Iglesia "Nuestra Señora del Tránsito" de Ministro Rivadavia.

Por ello, don Esteban solicitó al Ferrocarril del Sud, en ese mismo 1871, la fundación de la estación sobre la línea a San Vicente, en un sitio designado especialmente para tal objeto, y a pocos metros de un flanco de la propiedad de Adrogué.

Antigua estación Adrogué (aproximadamente 1930).

Todavía, como consecuencia de la epidemia de fiebre amarilla de ese año, muchas familias porteñas buscaron refugio en las afueras de la ciudad. La construcción del Hotel Las Delicias, en lo que poco despues sería llamado Adrogué -en realidad, Almirante Brown-, permitió que tanto familias como parejas encontraran en él un refugio, un oasis de tranquilidad y hoy diríamos un pulmón ecológico, con buena cocina y a pasos del "Centro".

Fuente del Hotel "Las Delicias", Adrogué.

Para que se cumpliera con su sueño de fundar una estación en la línea del ferrocarril Sud, en los trenes que corrían hacia San Vicente, don Esteban Adrogué donó la tierra necesaria y la suma de $ 30.000.-, para destinarlos a los primeros gastos que originase la construcción, la cual se llevaría adelante en abril de 1872. El Directorio del Ferrocarril Sud dio a la misma la nomenclatura de Esteban Adrogué, pero para ello debió desestimar la denominación de Almirante Brown, propuesta por el donante (la egolatría de don Esteban no podía llegar a tanto); esto fue así por la circunstancia de existir ya otra estación ferroviaria con la misma denominación -Almirante Brown- (en el barrio de la Boca).

Estatua frente al Hotel Las Delcias, comparada (con perdón de la palabra) con la misma estatua que hoy se conserva.

El señor Adrogué encargaría al ingeniero José Canale la ejecución del diseño del pueblo, sobre las tierras vecinas a la estación. El memorable trabajo de Canale se presentó al gobierno provincial el 13 de julio de 1872, acompañado por un petitorio firmado por el mismísimo Adrogué y otros vecinos de los territorios linderos de San Vicente y Quilmes. Allí también propusieron la denominación de Almirante Brown para lo que sería un nuevo distrito de la provincia de Buenos Aires.

Casa Municipal de Almirante Brown, proyectada por el arquitecto José Canale y terminada de construir en 1882.

Cuando aún no estaba aprobada dicha solicitud, el 29 de septiembre de 1872 se efectuaría el primer remate de 250 lotes sobre la actual Plaza Almirante Brown, se ubicaba la iglesia de San Gabriel Arcángel y la ya pensada definitiva sede municipal. La Plaza Brown, tomada como centro, sería atravesada por las dos diagonales principales (¿se habrá copiado luego la ciudad de La Plata –fundada recién en 1882- del plano de la ciudad del ingeniero Canale?). En esta ocasión, se fletó un tren especial desde Constitución. Apenas tres días antes, -es decir, el 26 de septiembre- el gobierno provincial (Mariano Acosta, gobernador, y siendo Presidente de la Nación Domingo F. Sarmiento), remitió a la Legislatura el proyecto de Ley por el cual se creaba el nuevo partido.

Plaza Almirante Brown, Adrogué.

El 5 de marzo de 1873 se aprobaba el plano del futuro pueblo de Almirante Brown. En esa ocasión se formó una comisión encargada de la construcción de los edificios públicos, cuyos notables integrantes fueron: Esteban Adrogué, Juan C. Molina, Ramón Hunt, Francisco Burzaco y Mariano Demaría.

Casa de Francisco Burzaco en el lugar donde actualmente funciona el Club de la Juventud Polaca en la localidad de Burzaco.

El 4 de junio, y compitiendo con el trazado del flamante pueblo de Almirante Brown, también se aprobaría el trazado y fundación de un mentido "nuevo pueblo", Ministro Rivadavia , es decir que lo único que se hizo fue darle status jurídico al antiguo pueblo de Monte de los Chingolos. Lo que ocurría que, en forma de Pilatos, el gobierno provincial respondía –de esta manera- a una solicitud de otro grupo de vecinos. El F.C. Sud había dispuesto allí construir una Estación. Hasta algunos aseguran que durmientes y rieles (hace poco alguien encontró un mojón con el kilometraje, que he visto) no sólo fueron trazados sino colocados y luego levantados...

Granja Don Mario en Ministro Rivadavia.

El 29 de septiembre de 1873 la Legislatura bonaerense sancionaría la creación del partido de Almirante Brown dando, de esta forma, satisfacción a la solicitud cursada por los dos grupos de vecinos (los de "Adrogué" y los de Ministro Rivadavia) –tal como ya se explicara-, pero no se especificó cual sería su cabecera, dejando la deci-sión en manos del Poder Ejecutivo provincial.

Edificio conocido como "La Cucaracha". Data de 1872 y lo mandó a construir Don Esteban Adrogué para sus hijas solteras Sofía y Dolores.

Comienza una competencia que tiene como protagonistas y antagonistas a vecinos de ambos pueblos (Almirante Brown y Ministro Rivadavia), los que respectivamente impulsan construcciones; de este modo, y con la mayor celeridad, se levantarían dos escuelas (una en cada pueblo), ambas en edificios propios, una decena de locales para instalar comercios, una iglesia y numerosas casas particulares.

Escuela Nº 1 del Distrito de Almirante Brown.

La Escuela que cobró más importancia, fue la instalada en Ministro Rivadavia –que fue la primera- y que luego se la denominó con el número 3 y que fuera fundada, nada menos, que por Domingo F. Sarmiento. Sería, luego, trasladada a Burzaco.

Escuela Nº 3, inicialmente en Ministro Rivadavia y actualmente en Burzaco.

Don Esteban Adrogué, por aquellos días, pero habiendo comenzado las obras un año antes (1872), hacía construir para sus hijas –Sofía y Dolores- un elegante chalet de estilo suizo, de dos plantas, que pronto sería conocido con la denominación de "La Cucaracha" (actual Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad). La ubicación de dicho edificio histórico es el triángulo territorial comprendido entre las actuales Esteban Adrogué, Avenida Espora y Diagonal Brown.

Rifa donde aparece "La Cucaracha" tal vez fue en sus principios.

La cuestión fue que las hijas de Don Esteban se casaron y nunca habitaron aquella lujosa casona, que se convirtió –antes de la construcción del actual Palacio Municipal en Plaza Brown- en la primera y provisoria sede municipal, siendo su primer Intendente Municipal el vecino Don Ramón Hunt. "La Cucaracha" también fue Comisaría. Corrió el riesgo de "la picota" y sólo perdió la parte que hoy ocupa "La Caja".

La Cucaracha hoy, Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Almirante Brown.

El 30 de abril de 1874, finalmente, el Poder Ejecutivo provincial dictaba un Decreto resolviendo que fuera cabecera del partido el pueblo de Almirante Brown, relegando definitivamente el petitorio de los vecinos de Ministro Rivadavia. En ese mismo Decreto se daba el nombre de Almirante Brown al partido, en homenaje al ilustre marino irlandés, héroe de nuestra independencia nacional.

Esteban Adrogué y su familia en 1903, pocos días antes de morir.

Mariano Acosta debió dejar la gobernación en 1874, al ser electo vicepresidente de la República en la fórmula que acompañó a Nicolás Avellaneda a la presidencia de la Nación.

Dr. Mariano Acosta.

Con motivo de la fundación de La Plata, en noviembre de 1882, una concepción moderna y monumental se adueñó de la clase dirigente que trasuntaba en la preocupación por los espacios verdes, las calles anchas, las incontables plazas, el arbolado de las aceras, los bulevares con sus squares o plazoletas alargadas sobre la franja central de la calzada, los paseos públicos; además, el trazado original era susceptible de ensancharse o prolongarse. Así, La Plata reconocía un único antecedente: Adrogué (fundada 19 Kms. al sur de Buenos Aires), levantada después de 1872 como pueblo suburbano de veraneo o de fin de semana y que no respetaba la cuadrícula en manzanas tradicional. Ambas -Adrogué y La Plata- presentaban la novedad de sus diagonales.

Las Diagonales de Adrogué: Brown y Toll.

En Ministro Rivadavia toronjas no comestibles se observaban a los costados del camino, compitiendo con la cinacina y otros arbustos no menos agresivos... En los postes de la luz eléctrica, los "chinchiribí" y los pechos colorados, al igual que los horneros fijaban sus posesiones.

Bucólico paisaje campestre de Ministro Rivadavia.

Por allá, de cuando en cuando, distanciados, los ranchos marcaban el camino de Sandoval (considerado el primer vecino de Almirante Brown). Surgían entonces fincas de uno o dos pisos que serían proyectos no terminados de verdaderos castillos. No habría piscinas árabes..., pero no faltaban los tanques australianos donde, democráticamente, se introducían desde el dueño hasta el mediero...

Escuela Nº8 de Ministro Rivadavia.

Se faenaba en árboles o "arcos" similares a los de fútbol. Pero existía algo singular, primero la Ermita y luego la Iglesia de Nuestra Señora del Tránsito, Virgen de los troperos, que era obligada detención de quienes se introducían en la campaña...

Iglesia Nuestra Señora del Tránsito. Fotografía tomada por el artista Eugenio Cornacchione.

Durante un período prolongado el histórico templo estuvo a punto de verse cubierto de hiedra. Eran los tiempos en que no había ni siquiera sacerdote.
Abriendo un paréntesis, digamos que el 4 de enero de 1884 se daría inicio jurídico al pueblo de José Mármol, en el Partido de Almirante Brown. Es la población más cercana a Adrogué. Ciudad de viejos anhelos o utopías: que se abra la vía dando fluidez a la calle Mitre, o se realice un túnel bajo nivel para tránsito de vehículos.

Casa de José Mármol.

Uno de los más antiguos vecinos de José Mármol: el Sr. Eduardo Luis Hunt, vinculado a las raíces mismas del partido de Almirante Brown. Eduardo estaba casado con Ema Veronés, hija del Jefe de la cuadrilla que tendió las vías ferroviarias, nacida junto a las vías del tren con dos hijas, no sé cuántos nietos y cuántos bisnietos. Don Eduardo vivía ocupado en su taller de Mitre al 2200, resaltando siempre el paso del tren que llevaba a la Infanta Isabel hacia La Plata en el año del Centenario. El tranvía a caballo recorría distancias difíciles de transitar en otro medio en ese entonces.

Mitre al 2.200, José Mármol.

Allí en Mármol estaba la casa de María Luisa Rocha, familiar del fundador de La Plata, ubicada junto a las vías donde se encontraba el restaurante Ferruccio. Hunt acompañaba a esta dama hasta La Plata a cumplir su labor de Inspectora de Farmacias de la Provincia.
Había una fábrica de peines que se incendió en el lugar que actualmente ocupa el Club El Fogón.

Insignia del Club El Fogón de José Marmol.

La instalación eléctrica de la vieja Iglesia de San Gabriel había sido colocada por don Eduardo Hunt. También fue alumno fundador del Colegio N° 1, entonces ubicado en Canale al 2500.

Altar de la antigua Iglesia de San Gabriel, frente a la Plaza Brown en Adrogué.

Pero hay mucho más de José Mármol: el histórico Club de Tenis, pago adoptivo del sensitivo poeta José Luis Acosta; también del "papá" del inefable Clemente: Caloi. Por esos lugares se asentó en 1820 la familia de los Molina, que junto a los Grigera o los Adrogué tienen mucho que ver con el distrito.

Caloi y detrás la estatua a Clemente en Adrogué (Mitre y Diagonal Brown).

Nadie olvidará al cartero Juan Ruiz. Al dinámico periodista Don Julio Arín y a los artistas hermanos Filitto.
El Hospital Vecinal Juan Mársico (recordando al "León" de José Mármol, que compartiera horas cruciales con Yrigoyen en 1930), levanta su estructura, evoluciona, por el esfuerzo de personas a las cuales le trazó la impronta del sacrificio del inolvidable Avelino Vázquez.
El 15 de abril de 1884 se inauguraba oficialmente la localidad de Claypole, en el Partido de Almirante Brown. Algunos dicen que el apellido que le dio nombre a la localidad proviene de aquellos frustrados invasores ingleses de 1806–1807. Pero los que más saben no coinciden, porque se trataría de un pionero docente, digno de tributo permanente. Este profesor ignoto hizo de un trozo de Almirante Brown, la base que fue formando una gran ciudad, hasta el grado que hoy es la ambicionada por foráneos (en el sentido que no nacieron allí, por más claypolenses que se sientan).

Estación Claypole.

En febrero de 1886, el escultor argentino Francisco Cafferata inauguraba en Adrogué la primera estatua argentina instalada en un lugar público: la del Almirante Guillermo Brown, nominación del partido cuya cabecera también tiene el mismo nombre. La gloria quedó perpetuada en la hermosa plaza homónima. El Instituto Browniano Nacional también fue creado por el Rotary Club local y en "Adrogué" existe una filial del mismo.

Estatua al Almirante Brown realizada por Francisco Cafferata.

Aproximadamente en 1887, los saldos inmigratorios aumentaban como el valor de la tierra, pero no pensemos que sólo los trabajadores manuales fueron atraídos por estos lares, también vinieron profesionales. Algunos de ellos cumplieron carreras espectaculares. Tal el caso del abogado que vino a parar a estas playas luego de la derrota de la Primera República Española (1874). Nos referimos a don Rafael Calzada. Dueño de un loteo que fue el origen de una localidad del Conurbano que lleva su nombre y, además, el defensor judicial de los hijos naturales de Rosas, una causa célebre que escandalizó, en aquella década, a la vacilante e hipócrita sociedad porteña.

Don Rafael Calzada.

Rafael Calzada no era más que una Villa... Aunque tenía la mejor Estación del F.C. Sud...
No era una parada (como las otras). Era una Estación "Constitución" en pequeño.
Una hermosa casa quinta bordeada de rejas se hallaba frente a ella: "La Celina". Quienes usaban el ferrocarril siempre la admiraban a su paso. Incluso sin conocer a su morador ni las otras riquezas materiales y espirituales que albergaba. El voceo del guarda (que quedo guardado en un retazo de olvido), con su farol encendido y el pañuelo verde o rojo, dando la señal requerida tras el clásico campanazo del Jefe, despertaban al viajero que dormía plácidamente sentado, entonces, en confortables asientos.

Quinta "La Celina" de Rafael Calzada. Su nombre, en honor a la esposa de don Rafael: Celina Peña.

Por esta época, ahora hablamos aproximadamente de 1889, comienzan a ponerse de moda para la clase alta porteña las excursiones a las quintas de Acassuso, Adrogué, Temperley, Ramos Mejía, San Isidro y Lomas de Zamora, así como los veraneos en la pequeña ciudad balnearia de Mar del Plata. Estas correrías son facilitadas por el ferrocarril; ya han quedado atrás los incómodos viajes en coche o diligencia.
Al tener cerrados todos los caminos para llegar al gobierno por el ejercicio de la vía electoral con las debidas garantías de limpieza, los radicales en 1893 se lanzan a la lucha armada, para tomar –por lo menos- el gobierno de la provincia de Buenos Aires. Los dos ejércitos revolucionarios, inermes hasta el momento, saldrán de su quietismo. Una revolución vía Temperley y otra vía Quilmes convergerían sobre La Plata.
VÍA TEMPERLEY: Martín Yrigoyen mete a sus radicales arriba del tren con el confesado propósito de "ganarles de mano a los mitristas", pero como encontraría las vías levantadas a la altura de la estación José Mármol, en el Partido de Almirante Brown, el convoy quedaría detenido.

Estación José Mármol.

VÍA QUILMES: en cambio Campos llega a la estación Ringuelet, pero allí se encontraría con Ramón Falcón y sus guardias parapetados detrás de un terraplén, puesto que no había recibido orden de desarme. A los primeros tiros, los cívicos sorprendidos se repliegan. Falcón no los perseguirá porque, en ese momento, llegaba Del Valle en una locomotora y se lo prohibiría. Este fue el "combate" de Ringuelet.
Esta escaramuza fue la única batalla de las revoluciones bonaerenses. Según el parte de Campos hubo 3 muertos y 15 heridos. La noticia llega a José Mármol, donde habían quedado los radicales, que resuelven esperar hasta que se aclarase el panorama.
El 9 de agosto de 1893, Del Valle logra desarmar a Falcón, mientras los ejércitos revolucionarios -uno en Mármol, otro en Tolosa- reiniciaban su marcha sobre La Plata.

Partido de Almirante Brown, líneas ferroviarias.

Por aquellos años, se cuenta, que Carlitos –nunca mejor dicho- Gardel, de la mano de su madre, doña Berta, visitaba a una familia de apellido Capot que vivía en Rosales al 2.200 de José Mármol. Dice la tradición que el "Zorzal criollo" visitaba asiduamente la zona, donde probablemente el paisaje sirvió de inspiración para alguna de sus célebres canciones.

Carlos Gardel con dos de sus tías, hermanas de Berta Gardés.

Pasando a aquellos carnavales finiseculares (ubicándonos aproximadamente en 1897), en los cuales la clase alta "festejaba" de una manera muy distinta a la del "popolo grosso", como por lo general eran en febrero, la gente decente se encontraba veraneando fuera de la ciudad. Aunque muchos otros se animaban a viajar hasta Adrogué para vivenciar aquellos inolvidables momentos en el Hotel Las Delicias o en el Tigre Hotel, donde se realizaban las elegantes "tertulias de disfraces, con bailes".

Hotel las Delicias. Vista desde el parque.

Los grandes hoteles de moda a principios de siglo XX eran: Las Delicias de Adrogué, del cual más adelante hablaremos, y el Tigre Hotel, inaugurado justamente en 1900 sobre el río Luján y que había comenzado su proyecto y edificación en 1886, como ya se dijo. En ambos se desarrollaban grandes fiestas, llegándose hasta allí en trenes especiales. Los dos tenían sus consuetudinarios contertulios: a Las Delicias iban Carlos Pellegrini, los Martín y Herrera, González del Solar y Padilla, mientras que el Tigre Hotel era el predilecto de Jorge Newbery, Mitre, Roca, Roque Sáenz Peña y las familias de Cazón, Irigoyen, Figueroa Alcorta y Elizalde. En este último, aquel año, fue el de funcionamiento a pleno y, digamos, que su esplendor brilló durante casi tres décadas.

Carlos Pellegrini.

Burzaco, que siempre fue la ciudad más poblada del distrito de Almirante Brown, un día vería llegar al vasco "Sardina" don Gabriel Martiren, procedente de su tambo de Florencio Varela, con un "invento", que se jugó por primera vez en la Cancha Cerrada de la República Gaucha (en la calle Roca), sumando un nuevo deporte en el ámbito universal: "la pelota a paleta". Esa misma República Gaucha que fuera testigo de las fiestas de los hermanos Legris.

Gabriel Martiren, "El Vasco Sardina".

Por esos días –finales de 1906-, en los cuales los ferrocarriles recibían el generoso régimen jurídico otorgado a los británicos por la "Ley Mitre", los empleados jerárquicos de los mismos levantaban sus portentosos chalets en diversos puntos privilegiados de los suburbios: Vicente López, Munro, Banfield, Temperley, Hurlingham, Adrogué, José Mármol, etc.
También veraneaba en Adrogué el niño Jorge Luis Borges: "En aquel perdido y tranquilo laberinto de quintas, de plazas, de calles que convergían y divergían, de jarrones de mampostería y de quintas de rejas de fierro". Así lo recordaba. Así fue feliz. Continuaba: "Al pensar en Adrogué, no pienso en el Adrogué actual deteriorado por el progreso, por la radiotelefonía y las motocicletas, sino en aquel perdido y tranquilo laberinto de quintas, de plazas, de calles que convergían y divergían, de jarrones de mampostería y de quintas de rejas de fierro. En cualquier lugar del mundo en que me encuentre, hasta el olor de los eucaliptos conspiran para que yo vuelva a ese Adrogué perdido que ahora sólo existe en mi memoria, y, sin duda, en tantas memorias".

Jorge Luis Borges en Adrogué.

De la misma manera que Jorge Luis Borges, los vecinos de aquellos tiempos de Adrogué tampoco imaginaron en lo que se convertiría este pedazo del Gran Buenos Aires: una ciudad esplendorosa, donde se mezcla la pujanza de su comercio con la actitud semicampestre de su gente, que busca en el descanso placentero de sus calles con el aroma de la vegetación permanente que se niega a desaparecer, a pesar de alguna pretendida afectación "narizparada" de ciertos estúpidos que nunca entendieron nada.

Monumento a Esteban Adrogué en la Plaza homónima, pero que sin embargo los vecinos que "no saben" le llaman Espora.

Es que, fuera en Olivos o en Banfield, en Hurlingham o en Adrogué, en Villa Devoto o en Ramos Mejía, en Lomas de Zamora o en Tigre, la influencia del ferrocarril fue inmensa sobre esas comunidades urbanas que se desarrollaron alrededor de la estación. Viejas quintas con techos parecidos a los de las estaciones, casas de estilo inglés y los principales negocios del barrio concentrados alrededor de la estación son todavía hoy [año 2010] la muestra de lo que significó el tendido de las líneas férreas. Y volvemos a aludir al régimen generoso de aquella ley que beneficiaba a las empresas ferroviarias británicas, a las cuales también se les adjudicaron las tierras aledañas a las vías.

Estación de Adrogué.

Los últimos tranvías terminaban con el proceso de electrificación (1908), comenzado hacía una década, los Lacroze cerraban la etapa. Mientras los superados tranways a caballo marchaban hacia otros "lejanos" suburbios, comprados por los Municipios o entidades de fomento (Tigre, Adrogué o Turdera, son las poblaciones privilegiadas que sienten por última vez el fatigado trote de los rocines antes de perderse, para siempre, en las negras fauces de los corralones, cual conmovedora imagen del último tango barrial) o siguieron traqueteando como acoplados de los eléctricos.

Tranvía a Caballo en José Mármol.

Aproximadamente en 1909, en los alrededores de la Capital, San Fernando era célebre por los burdeles. Hasta merecieron la evocación del escritor Eduardo Gudiño Kieffer: "Créeme, Peteco, yo sé lo que te digo. Vos no salís del Garden Party del hotel Las Delicias de Adrogué... y te parece que el sumum está allí, entre las niñas con las que vamos a casarnos... Mira que yo he corrido mucho, que me sé de memoria el plano de los piringundines de Buenos Aires, desde la Boca a San Fernando. (Y de todas las pupilas no hay como la Borchemiel)... Hasta te crees que es una de las niñas que veranean en Adrogué...". La prostitución y el fabuloso negocio que conllevaba tenían límites que rozaban la política, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, donde cada prostíbulo debía contar con la protección de las autoridades.

Xul Solar. Visón al final del camino (1934).

El 18 de julio de 1909 se fundaba oficialmente la Villa de Rafael Calzada, dentro del Partido de Almirante Brown.

Fundación de Villa Rafael Calzada.

El reemplazante del gobernador Ignacio Irigoyen fue el coronel José Inocencio Arias, quien asumió (como era costumbre) el 1º de mayo de 1910, siendo su vicegobernador Don Ezequiel de la Serna. Durante su gobierno se creó la Escuela Práctica de Fruticultura y Chacra Experimental de Agricultura en Dolores. Tal vez el último comentario esté relacionado con la llegada de los primeros colonos japoneses que establecieron granjas o se dedicaron a la floricultura en la zona de Burzaco.

Descendientes de los primeros migrantes japones a Burzaco en una fiesta en su Club.

El 10 de agosto de 1910 se fundaba el pueblo de Longchamps, dentro de los límites del partido de Almirante Brown. Fue la partida de nacimiento de diversos hechos, tanto a ras del suelo como en el aire. Muchas veces fue sobrevolado por esa gran aviadora que fue Carola Lorenzini (aunque era habitante de San Vicente) y que terminó su existencia desplomándose en Morón, en los terrenos de la Base Aérea Militar.

Cartel indicador de la Estación Longchamps.

En Longchamps estuvo instalado durante algunos años un famoso Hipódromo que fue el que le dio el nombre al pueblo, al tomar la denominación de su similar ubicado en las afueras de París. Este Hipódromo fue tan o más popular que el de Temperley. Lamentablemente finalizó destrozado y quemado después del discutido fallo de la cuarta carrera de aquel nefasto domingo.

Hipódromo de Longchamps.

Actualmente Longchamps lleva la denominación de "Cuna de la Aviación Sudamericana"; esto es así porque el 6 de febrero de 1910 el francés Henry Bregi logró en su Aeródromo el primer vuelo controlado de aviación de Argentina y Sudamérica. También aquí estuvo ubicado el primer Autódromo.

Vuelo histórico. Henry Bregi dando razón al mote de "Cuna de la aviación sudamericana".

Como se dijo más arriba, de pequeño, Gardel era asiduo visitante de Almirante Brown. Entre 1930 y 1931, volvería como artista consumado, actuando en el ex Cine Argentino. La entrada costaba dos pesos de esos difíciles tiempos en que había que "rajar los tamangos" para conseguirlos.
El Graff Zeppelin también surcaría los cielos burzaquenses. No se puede soslayar la presencia de los soldados armados del Graff Spee (el Acorazado de Bolsillo) en Burzaco rumbo a lo desconocido, desfilando por la calle Roca ante la mirada de los incrédulos vecinos. El Carnaval chico en "La Florida". Los 20 centavos que costaba la entrada al cine Roca.



Entre los "locos" populares de Burzaco: el "vasco de la carretilla", el vasco "Junín", el -casi- actual "Papelito". No se pueden olvidar las hazañas del gordo Lissi como campeón sudamericano de pelota a paleta. Las aventuras deportivas de Hugo Bianco, otro campeón argentino y la destreza insólita de Néstor Delguy, que jugaba atado un brazo a una pierna, con tres o cuatro contendientes, o con las manos atadas o a mano limpia, ganando siempre.

El popular "Loco Papelito" (Héctor Palombi), a quien se tragó las negras fauces del tiempo...

En fútbol la rivalidad inmensa entre el Burzaco Fútbol Club e Independiente. El accionar silencioso pero ascendente de "San Martín de Burzaco".

Escudo del Burzaco Fútbol Club.

Luego, el Club Social de Burzaco, con su tenis. El Baby Fútbol del ex club Roca con "Varelita" y los otros cebollitas. "La Enramada" se destaco en el deporte nacional del Pato.
Vivió en Burzaco el Comandante Prado, aquel que escribió La Guerra al Malón, considerado el primer libro de Almirante Brown.

Las peripecias del Comandante Prado en su Guerra al Malón.

Si hablamos de la geografía del barrio podemos hacer un paseo: Caminamos unas cuadras por Quintana hacia Ciudad Oculta; llegamos al Camino Real, buscamos "el Monte Sauce", donde se cazan mixtos y jilgueros.
Por el arroyo Cappelletti había jaulones inmensos, criadero de nutrias, anguilas inmensas y bagres dorados. Allí pescaban los vecinos Juan Cima y su amigo Livio.
El proceso de sustitución de importaciones, con una incipiente industrialización, ocurrido con más potencialidad a fines de la década del ´30 y principios de la del ´40 provocó –específicamente en el partido de Almirante Brown- el surgimiento de nuevos pueblos en sus espacios libres. Ellos fueron: San Francisco Solano, San José, Loma Verde y gran cantidad de barrios vecinos a las primeras ciudades de ese distrito bonaerense.

San Francisco Solano-Almirante Brown.

San Francisco Solano, por su dinámica comercial, se convirtió en poco tiempo en una nueva localidad de nuestro [perdón por el posesivo] partido. Este es un sector limítrofe con el Distrito de Quilmes.

Ruta Provincial Nº 4 (Monteverde)-Francisco Solano-Almirante Brown.

San José se convirtió, en pocos años, de antigua chacra en población pujante, con dinámico ritmo de trabajo, crecimiento comercial acelerado –hoy, diríamos superior al gigante de otrora: Lomas de Zamora-; San José no detiene su evolución a pesar de los tiempos azarosos por los cuales atravesamos.

San José - Almirante Brown.

En el deslinde entre Almirante Brown y Quilmes, allá donde se hizo construir su casa el legendario Roberto Hunt aparece portentoso el territorio de San José. Tiempos de estancia, faenamiento y saladeros de carnes, de memorias esclavas y de cristiana piedad femenina atenuando los rigores tiránicos para con los que trabajan.
San José se fue levantando hasta esta realidad de hoy, pero semejante a un adolescente que creció demasiado y a quien todo le queda chico, calles y cosas, demandando nuevas etapas de ascenso progresista.
No hay una fecha de origen determinado. Sólo palpamos una realidad: su fraccionamiento entre Lomas de Zamora y Almirante Brown. Su comercio es el que eleva su nivel al compás de una vida activa. ¡Y pensar que fue la hermana menor de Almirante Brown!.

San José - Almirante Brown.

Hubo otra migración interna de la cual participaron, los ahora sectores medios, ex inmigrantes o sus hijos. Por ejemplo lo genoveses de La Boca, abandonaban sus viejas casas de madera y chapa con pintorescas pinturas, para poco a poco ir adquiriendo terrenos a lo largo de la vía ferroviaria, hacia el Sur: Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Burzaco. Y, entonces, al comenzar la década del '40, los migrantes internos reemplazaron a los xeneises. Como siempre, los antiguos habitantes resistieron a los nuevos.
Burzaco fue la primera comunidad argentina que erigió el Primer Monumento Nacional a la Bandera, mucho antes que el de Rosario (1957). Proyectado en 1938 por Claudio León Sempere, fue concluido en 1943.

Primer Monumento Nacional a la Bandera, ideado por Claudio León Sempere, en la Plaza Manuel Belgrano de Burzaco.

Un crepúsculo del 10 de febrero de 1950, el fuego terminó con el "Castillo" del Dr. Rafael Calzada. Fue un horror. No solo la acción devastadora del fuego sino de algunos aprovechados, que aquellos objetos valiosos arrojados al jardín que se querían salvar de la catástrofe fueron tomados y saqueados con total desparpajo.
Menos mal que no era la única riqueza material y espiritual de Rafael Calzada. Está la Iglesia de "La Santísima Trinidad", fruto del Verbo Divino, donde la Religión y la Cultura están engarzadas, en Templo, Colegio, Terciario y un Museo de los Misioneros, único; sin contar con la modernísima Imprenta.

Iglesia de la Santísima Trinidad en Rafael Calzada.

Y le llegó el turno de descollar también al Rugby, aunque hubo que esperar hasta el 15 de agosto de 1952. Ese día hubo poco público, alejado a lo mejor por la amenaza de lluvia, acudió esa tarde al que parecía un partido más en la serie programada durante la estadía de la selección irlandesa. Sin embargo, los que se arriesgaron, jamás habrán de olvidar lo que vieron: el equipo Pucará de la localidad de Burzaco había logrado derrotar sorpresivamente a su calificado rival por 11 a 6. Nunca antes de había registrado un triunfo local sobre combinados de otros continentes.

Rugby: Pucará de Burzaco, los rojos del Sur.

Como se ha visto, la convergencia del pueblo llano y la clase media hacia los centros de reunión de la clase alta se inició lentamente en Buenos Aires y alrededores (Tigre, Delta, Adrogué, Hurlingham, etc.) y luego adquirió más ritmo e intensidad y fue ampliando su radio de acción (Mar del Plata, etc., etc.), para verse generalizado pasada la mitad de la década del ´50.
En cuanto al tema de la Salud Pública durante el gobierno del Dr. Oscar Alende, funcionaban en 1960 unidades llamadas centros de salud, unidades de acción preventiva-curativa en el siguiente número: 6 en San Martín, 4 en Lanús, 4 en Quilmes, 3 en San Fernando, 3 en Lomas de Zamora, 2 en Vicente López, 2 en Tigre, 2 en Avellaneda y 1 en Merlo, La Matanza, Almirante Brown y Berisso.

Centro de Salud preventiva-curativa de Almirante Brown.

Entre 1958 y 1960, el gobierno provincial creó 341 nuevas escuelas primarias: 3 en Avellaneda, 15 en Quilmes, 1 en Berazategui, 21 en Lomas de Zamora, 10 en Almirante Brown, 3 en Lanús, 23 en La Matanza, 5 en Merlo, 14 en Morón, 5 en San Martín, 6 en San Isidro, 4 en San Fernando, 8 en Tigre, 8 en General Sarmiento, 15 en Moreno, 5 en Esteban Echeverría, 11 en La Plata, 6 en Berisso, 6 en Pehuajó, 8 en Tandil, 4 en Mar del Plata. En el Mensaje de este último año, Alende mencionó el asombroso crecimiento de matrículas escolares en el Gran Buenos Aires.

Gobernador Dr. Oscar Alende.

En el Mensaje de 1961, el doctor Alende informaba el estado de realización del Plan de Ayuda y del Fondo Permanente de Pavimentación Municipal y de Caminos provinciales; obras nuevas: pavimento urbano en Lomas de Zamora, Tigre, General Sarmiento, General San Martín, La Matanza, Morón, Quilmes, Almirante Brown, Lanús. Caminos terminados: Nueve de Julio-Bolívar (tramo I), Nueve de Julio-Bolívar (tramo III), Calvo-Monte Hermoso, Burzaco-Villa Calzada-Claypole, Barker-Ruta 74, Pilar-Escobar.
Se notaba una preocupación del Ejecutivo provincial con respecto a la problemática del transporte público de pasajeros. En mayo de 1961 Alende pudo anunciar que se habían acordado 17 nuevas autorizaciones tendientes a aumentar las líneas, expandir el transporte en recorrido y parque y, además, que ya se habían realizado las licitaciones para establecer líneas que intercomunicasen: Quilmes, Sarandí, Puente Pueyrredón, Villa Alsina, Villa Industriales, Villa Diamante, Villa Caraza, Avellaneda, Lanús, Remedios de Escalada, Temperley, Lomas de Zamora, Burzaco; San Francisco Solano, Villa Florida, Quilmes, Gerli, Puente Vélez Sársfield, Morón, Castelar, Los Polvorines, Puente Uriburu, Adrogué, Lomas de Zamora-Burzaco, Puente Saavedra, Munro, Vicente López, Bancalari.
La ex Plaza Espora, adoptó el nombre del Fundador "Esteban Adrogué", al tomar descanso sus restos en el Monumento que levantara el pueblo ubicado en el centro de la Plaza. La Avenida Tomás Espora extendió entonces sus proyecciones de Adrogué a Burzaco.

Plaza Esteban Adrogué (mal llamada Espora) por esos días.

En agosto de 1963, aún siendo interventor de la provincia el general Francisco Imaz, fue aprobado el Código Alimentario de la Provincia, que modificó el bromatológico de 1949. Además, mediante un decreto, se dejó sin efecto una Ley que cedía instalaciones del Instituto de Rehabilitación del Inválido de Adrogué a la Sociedad "Coordinación de Obras de Rehabilitación" (C.O.R.).
En el Mensaje de 1965, el gobernador Anselmo Marini comunicaba la puesta en funcionamiento del Instituto Técnico Pesquero, el Centro de Análisis de Investigaciones de Avellaneda, Escuela Técnica Agropecuaria del Delta, Escuela Normal Técnica de La Plata e institutos tecnológicos en Junín, Berazategui y Almirante Brown.
Los viejos Institutos Superiores de Pedagogía, y entre ellos el fundacional de Bahía Blanca, habían cambiado su denominación por el de Institutos Superiores de Formación Docente -entre ellos en el N° 41 de Almirante Brown, en el Conurbano Bonaerense, se recibió quien escribe estas líneas y su señora esposa- y volviendo al de Bahía Blanca en 1978, superaba lo setecientos alumnos inscriptos, compartiéndose aún el edificio con la Escuela primaria N° 2 y con la Escuela de Educación Técnica (existía todavía el CONET) también N° 2, llamada en 1992 Escuela de Educación Media N° 6.
Siempre recorriendo caminos, los payadores sentían en estos casi actuales tiempos un renacer del interés por su arte: volvían los encuentros de contrapunto en los teatros suburbanos; el Encuentro Santosvegano; a esto se sumaba la intervención en festivales multitudinarios, como el promovido por el Canto Decuna, en fervorosa defensa de nuestra música folklórica. Luego sería el FESTICALA (Festival de la Canción Latinoamericana), al que diera impulso el Centro Cultural "Homero Manzi", en Ministro Rivadavia, partido de Almirante Brown, al sur del Conurbano Bonaerense. En fin, un canto que no cesaría.
Casi en la actualidad, Claypole es un pueblo, cruzado por avenidas y calles fundamentales, además, por su interconexión comunal, tiene un oasis de alivio para los más sufridos, los elegidos de Dios para transcurrir en este Valle de Lágrimas su trayectoria por la vida. El Pequeño Cottolengo Don Orione, obra de los beneméritos salesianos, que civilizaron, evangelizaron y no colonizaron suelo patrio, está allí latente. Hasta le dieron el nombre a uno de los barrios hoy más populosos de Almirante Brown: Don Orione. Ya cuenta con delegación propia, pero dista mucho de tener una identidad propia.
Volviendo a Claypole, por eso aquellos hombres, con o sin sotana, pero con una cruz en el corazón grabada con amor, no limitaron su acción solidaria y altruista a "los enfermos" más extremos que se conocen, sino también a niños y jóvenes, que tienen en cada acción que los mismos despliegan, una cátedra ejemplar.
En la década del ´80 que recién se iniciaba, surgiría explosivamente el núcleo urbano de Don Orione, en las inmediaciones de Claypole y formando parte del partido de Almirante Brown. Esta incorporación al mencionado Municipio, aumentaría notablemente la población de la unidad distrital conurbanense.
La localidad de San Francisco Solano –que tiene su similar en Quilmes- aunque espiritualmente tiene su pertenencia en Almirante Brown. Hay un consenso generalizado de la comunidad que la situación jurisdiccional de esta "franja" no cambie, porque existen algunos intentos de separarlo de Almirante Brown. En realidad, desde 1983 (gobierno democrático comunal de signo peronista), hasta la fecha se hizo mucho por retenerlo, adjudicándole hasta delegación propia.
En cuanto a la localidad de Glew, hoy tenemos que decir... que hasta la gente de campo fue transformándose con el tiempo. Primero, hubo que deshacerse de las cinacina, y así, poco a poco, fue apareciendo la Ciudad. Sobre todo a partir de la decisión de cabecera-terminal del ferrocarril eléctrico (1985).
La iglesia de Santa Ana, con sus viejas campanas era lo único que quebraba el proverbial silencio de Glew, sólo competido por alguna locomotora a vapor en viaje a Jeppener o de aquella estación llamada ahora Alejandro Korn (antes Empalme San Vicente).
Eran famosas las fiestas en la Sociedad Italiana, donde, a pesar del origen, el pericón nacional de los 25 de Mayo se imponía. Allí llegaban vecinos de todos lados, la mayoría de los forasteros en volantas o diligencias y otros a caballo. Raúl Soldi, el pintor de nivel internacional, fue un día en busca de paz y halló su inspiración. Y pintó los muros del templo ante la mirada de creyentes y no creyentes...
La localidad que hoy se denomina Malvinas Argentinas, hasta hacía unos años a este territorio, poco poblado en su momento, se lo denominaba Loma Verde. Se llegaba a él por la continuación de la Avenida Seguí, que pasando la Avenida H. Yrigoyen recibe el nombre de Capitán Moyano. Antes se lo conocía como camino de "La Colorada" y era la arteria comunicante con el partido de Esteban Echeverría. Hoy es un centro poblacional que por su importancia es considerado una localidad, con delegación propia, y no ya un apéndice de Adrogué. En la Plaza se encuentra el Monumento al Soldado Anónimo de Malvinas, realizado en metal por el equipo del Museo Sempere de Burzaco que dirige el artista Oscar Rivera.
Hoy la otra localidad de Almirante Brown, Ministro Rivadavia, es la reserva ecológica más importante de la zona. Y los porteños que quieren conocer el campo de la pampa húmeda y sus bondades no tienen más que acercarse a la Granja de Don Vitale o a la de Don Mario y disfrutar de un asado y un día de campo inolvidable.
En 1988 en los partidos del Gran Buenos Aires, denominémoslos del tipo 1 (partidos de Almirante Brown -ya con predominio de Jorge Villaverde-, Avellaneda, Berazategui, Esteban Echeverría, Florencio Varela, General San Martín, General Sarmiento, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Merlo, Morón, Moreno, Quilmes, San Fernando, San Isidro, Tigre, Tres de Febrero y Vicente López). En ese universo los hogares que sufrían Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) eran del 20,7%. En cambio, en los partidos del Gran Buenos Aires, que podemos encuadrar dentro del grupo 2, comprendido por Almirante Brown, Berazategui, Esteban Echeverría, General Sarmiento, Florencio Varela, La Matanza, Merlo, Moreno, San Fernando y Tigre, las NBI ascendían al 29,9%.
En 1991 se realizaría el censo nacional. Hasta ese momento los partidos que integraban el Gran Buenos Aires eran 19: Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Esteban Echeverría, Florencio Varela, General San Martín, General Sarmiento, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Merlo, Moreno, Morón, Quilmes, San Fernando, San Isidro, Tigre, Tres de Febrero y Vicente López. (Éstos coinciden con los del grupo 1 del Gran Buenos Aires, cuando damos los porcentuales de NBI).
El 1° de mayo de 1994, se ve materializado un sueño largamente acariciado en un barrio de la localidad de Burzaco, partido de Almirante Brown. Es inaugurada la Capilla de San Cayetano por el obispo diocesano de Lomas de Zamora, Monseñor Desiderio Collino, siendo su primer Presbítero el padre Carlos Catani. Nadie mejor que él para ocupar tal misión, pues se trata de un "cura obrero". La piedra fundamental de la Capilla había sido colocada el 10 de noviembre de 1968, en el mismo lugar donde está emplazada, Provincia de Buenos Aires y Sempere de Burzaco.
Durante la primera gestión del gobernador Duhalde (1991-1995) la construcción, ampliación, refacción y equipamiento de hospitales y unidades sanitarias incrementaron en 1.170 camas la capacidad de internación. Continuando con la inauguración de hospitales en el Conurbano, el primero que se puso al servicio de los vecinos fue Mi Pueblo, de Florencio Varela; luego, el Evita Pueblo, de Berazategui y el Gobernador Mercante, de José C. Paz. Estaban a punto de ponerse en marcha, con todas las especialidades, el Arturo Oñativia de Almirante Brown, el de Merlo y el de Tres de Febrero. Estaban en construcción los hospitales Mariano y Luciano de la Vega de Moreno y el del nuevo distrito de Presidente Perón.
Hasta aquel 31 de diciembre de 1995 las líneas en servicio telefónico en el sector socio geográfico llamado AMBA, es decir el Área Múltiple Buenos Aires que comprende la Ciudad de Buenos Aires y los partidos de Almirante Brown, Esteban Echeverría, Malvinas Argentinas, San Miguel, José C. Paz, Lomas de Zamora, San Fernando, Tres de Febrero, Avellaneda, Florencio Varela, La Matanza (cobertura parcial), Morón, Ituzaingó, Hurlingham, San Isidro, Vicente López, Berazategui (cobertura parcial), General San Martín, Lanús, Quilmes, Tigre (cobertura parcial) eran 2.852.255.
En 1997 el campeón de Primera "C" fue Berazategui, aunque en el reducido se impuso para ascender Brown de Adrogué (conocido por el "Trico"); mientras que descendieron a la "D": Argentino de Merlo y Central Ballester. El campeón de la Primera "D" fue Claypole. En cambio el Club Fénix de Pilar, perdía su afiliación al fútbol profesional en la A.F.A. y el Club Atlas de General Rodríguez fue reafiliado a la Primera "D".
En Rugby, el 28 de septiembre de 1997, en el field de Pucará en Burzaco, disputándose la categoría Seven menores-19, el SIC A (San Isidro Club A) derrotó al CASI A (Club Atlético San Isidro A de Acassuso).
El 28 de octubre de 1997, el horror se transformó -por fin- en castigo en la Sala 1ª de la Cámara Penal de Lomas de Zamora, cuando el matrimonio de "bajos instintos" formado por Pablo Álvarez -de 39 años de edad- y Mónica Eva Fernández -de 30 años- fue condenado a reclusión perpetua por torturar a sus hijas mellizas, hasta llegar a matar a una de ellas. La abuela materna de las víctimas, Vicenta Godoy, de 53 años, que vivía al lado de la casa de Claypole, en el partido de Almirante Brown, también fue condenada por "abandono de persona agravado por muerte" y por "abandono de persona en detrimento de la salud de la víctima". Esta doméstica y maléfica historia policial da verdaderos escalofríos.
El 1° de junio de 1995, y a partir de una denuncia policial, se había descubierto que esta malvada pareja, que tenía otros tres hijos a los cuales, al parecer, trataba bien, torturaba inexplicablemente a la mellicitas que en 1997 hubieran cumplido seis años. A consecuencia de ese maltrato insólito y persistente una de ellas, María Delfina falleció. Cuando las encontraron, las niñitas estaban atadas a la cama embebidas en su propia materia fecal. El cadáver de la malograda María Delfina estaba envuelto en una toalla. Los cuerpecitos de ambas, la que se encontraba viva y la muerta, estaban llenos de quemaduras de cigarrillos. Pesaban menos de 10 kilos.
La incalificable madre pidió perdón y dijo que "lo había hecho porque no podía controlarlas". Pero los jueces (¡menos mal!), esta vez, no escucharon ninguna excusa. Concluyeron que el maltrato a las pequeñas era similar a los que habían realizado los nazis en hospitales de Alemania. Por supuesto que también, a los monstruosos padres, les quitaron la potestad de sus otros hijos y el poder sobre sus bienes.
Por Ley 12.264 sancionada por el Senado y la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires se instituyó el nombre de Ciudad de Adrogué a la que hasta ese momento se la denominaba Ciudad de Almirante Brown, en el partido, sí, del mismo nombre. Esta ley está fechada el veintinueve de diciembre de mil novecientos noventa y ocho.

5 comentarios:

monaco dijo...

Hola que paso con el hotel las Delicias existe el edificio hoy en dia ???y la fuente enfrente del edificio que parece monumetno existe ???saludos

daniel chiarenza dijo...

No, el Hotel Las Delicias No existe Más desde fines de los 40 o principios de los 50. En su lugar están el Colegio Nacional de Adrogué y la Secretaría de Cultura de Almirante Brown. Lo único que se puede observar desde los fondos de la Secretaría de Cultura y entrando por la callecita que da sobre la Av. Espora, contigua al Nacional y antes de llegar a Plaza Rosales (allí se sacan fotos todos los novios y las chicas que cumplen 15), es una estatua de la diosa Diana Cazadora. Eso es todo lo que quedó. Un abrazo

Claudio Tau Ten dijo...

Hola Daniel: viví en Adrogué hasta 2004, creo haberte llamado para documentarme sobre estaciones de Adrogué y Burzaco... hago ferromodelismo y construí en escala 1:87 la estación de Adrogué.
Entre las tantas fotos viejas de Adrogué creo tener copia de todas... inclusive una copia muy fea de la estación antigua que sirvió de modelo a una pintora de Adrogué que la pintó en varias épocas, la imagen de la que te hablo tiene en primer plano unos tarros lecheros en el andén 2 de la estación... pero me llama la atención el dibujo que publicas como estación Adrogué más antigua aún, es tal cual la disposición de la planta alta y el bowindows lateral, pero aún sin el largo alero que se construyó ya entrado el siglo XX... podés citarme la fuente y decirme como obtengo una copia mejor...
mi mail es ferrotauten@hotmail.com
Ahora vivo en Río Ceballos, Córdoba.
Te prometo fotos de mi maqueta que incluye Burzaco, de la cual aún no conseguí fotos del galpón de máquinas y otras vistas poco fotografiadas... si tenes algo de esto contame.
Un abrazo y gracias.
Claudio Esteban García
Tau Ten, Ferromodelismo Argentino

Panorámicas y "ojo de pez" de Claypole y zonales dijo...

Hola, ¿Es usted familiar de mi admirado, querido y recordado profesor de trompeta Ángel Roberto Chiarenza?
Atte:
Roberto Guillermo Lamas
www.rglamas.blogspot.com

daniel chiarenza dijo...

Exactamente y me siento muy orgulloso de eso como de mi abuelo Francisco Chiarenza, músico trompetista de la Sinfónica Municipal de Mar del Plata y de mi padre Jorge Alberto Chiarenza, músico baterista -en la última etapa de su vida de Eddie Pequenino, por no nombrar a Barry Moral y tantos otros. Ángel Roberto Chiarenza, Director del Julián Aguirre y primer trompetista del Colón, era el primo hermano de mi padre.