jueves, 12 de agosto de 2010

13 DE AGOSTO DE 1889: CREACIÓN POR LEY PROVINCIAL DEL MUNICIPIO DE PEHUAJÓ.

Ubicación geográfica, en el contexto de la provincia de Buenos Aires, del partido de Pehuajó.

Entre marzo y abril de 1863, el teniente primero Dolveo Guevara marchó desde Bragado a las "Tres Lagunas" (después Nueve de Julio), lugar desde el cual avanzó la Frontera. Guevara era ayudante del Comandante de vanguardia: el capitán Mariano Benítez.
Haciendo protohistoria de Pehuajó, repetimos algunos asertos del párrafo anterior, en aquel 1863 la frontera oeste de Buenos Aires se hallaba establecida en Bragado, o el "Bragao Grande" como le decían los gauchos con su lenguaje sin ambajes, definitorio y preciso. Ese año el límite convencional fue corrido al paraje "Tres Lagunas" (Claf Lauquen en voz aborigen) y ocupó el lugar con las tropas que estaban a su mando el coronel Julio de Vedia, cuñado del presidente de la República –Bartolomé Mitre- fundándose por esta circunstancia, al poco tiempo, el partido de Nueve de Julio.

Coronel Julio de Vedia.

Los soldados de frontera parecen una horda de forajidos (por lo menos es lo que nos informa el comandante Prado al describir la formación en homenaje al Día de la Inde-pendencia); y Matías Castro, sobrino de don Emilio, el entonces gobernador de Buenos Aires, le escribe espantado al tío para que haga algo: "Los guardias nacionales estaban en la última miseria, pues no tenían más ración que la carne, y esa era muy escasa y flaca [...] no tan solo iban impagos, sino que hasta los capotes o ponchos se los quitaban" [a los afortunados que habían logrado hacerse de una de esas prendas]. "De los seis meses y días que habían estado en servicio, habían tenido tan solo dos meses raciones de todo, en abundancia". Es decir, sobre seis meses de milicia, cuatro de hambre. Y luego volver en cueros: uno llevaba capote -dice Castro-; no se lo habían quitado porque debajo no tenía vestimenta alguna.

Escena que involucra a los milicos de frontera, según nos lo comenta mi vecino de Burzaco: el comandante Prado.

Continuando con la protohistoria de Pehuajó, asimilando el texto recientemente relatado, digamos que al crearse el fuerte General Paz, a sólo sesenta kilómetros de Nueve de Julio, siempre hacia el oeste. Contaba con una guarnición muy importante, ya configuraba casi un pueblo, con infinidad de ranchos de adobe, al que abastecía una galera que venía de Chivilcoy.
En otro orden de cosas, el 4 de julio de 1870, el gobernador Castro protesta: "Las continuas invasiones y depredaciones que los indios salvajes hacen sobre nuestra frontera han demostrado ya hasta la evidencia que el actual sistema de defensa es inadecuado o al menos insuficiente..." Refrenda dicha afirmación una nota de la Sociedad Rural Argentina; diciendo más: ha llegado el "momento de contribuir a un cambio radical [...] los miembros de esta corporación y demás ciudadanos que suscriben ofrecemos la cooperación más decidida". Firman, entre algunos, José Martínez de Hoz, Federico Leloir, José Gregorio Lezama, Miguel Azcuénaga, Casto Sáenz Valiente, Jorge Temperley, Jorge Atucha, Ezequiel Ramos Mejía, Mariano Unzué, y muchos más que exhiben apellidos patricios unos, de menos ilustre origen otros, pero todos unidos por idéntica pasión: las vacas y las hectáreas.

José Gregorio Lezama.


Se estima por tradición oral, por lo tanto no existiendo documentación probatoria, que los primeros pobladores de lo que sería más adelante Pehuajó se establecieron allí a partir de 1870. Arriesgaban sus vidas por ser un lugar prácticamente que quedaba en el exterior de la línea de frontera, no obstante les ofrecía cierta seguridad la guarnición de Nueve de Julio. Debido a ello elevaron una nota al gobierno provincial solicitando se les entregaran fracciones de tierra en propiedad para trabajarlas y asegurar su porvenir y el de los suyos, atendiendo al mismo tiempo, en caso de factibilidad la creación de un pueblo con sus autoridades correspondientes que los atendieran y protegieran.
Ya prefigurando lo que sería el futuro Pehuajó, el 16 de agosto de 1871 se aprueba una ley señalando específicamente que deben reservarse lotes de dieciséis leguas cuadradas para la fundación de pueblos y ejidos en los sitios que determine el gobierno. Se dictó esta ley por una venta de tierras que ya se había ordenado.
Con arreglo a facultades concedidas precedentemente, el poder ejecutivo provincial dispuso, mediante un decreto firmado el 24 de noviembre de 1871, reservar las dieciséis leguas citadas en el paraje "Las Mellizas" –núcleo central de lo que sería Pehuajó-, entonces del partido de Nueve de Julio. El toponímico tenía su origen en dos lagunas de configuración geográfica muy semejante. Es de recordar que las aguas cambiaron de nombre, se las rebautizó de un día para otro por causas aún ignoradas. A una se la denominó "Rocha" y a la restante "La Sal". De ésta, precisamente, se extraía sal –aproximadamente hacia 1890- la que embolsaba uno de los pobladores, remitiéndola a Buenos Aires. Ha sido, en consecuencia, la primera industria local.
En 1871, ante una renovada invasión de aborígenes, la Sociedad Rural insiste al ministro de Guerra con la necesidad de la realización de una campaña militar contra los mismos, que extendiera la frontera por el sur hasta el río Negro. Inclusive, se funda el poblado de Rauch (1872).
El ministro de Guerra se da por enterado de la presentación, entonces escribe al gobernador Castro: "Los señores hacendados, con un desprendimiento que los honra, ofrecen [...] todo su apoyo moral y material". El ministro es el afamado coronel Gainza; y al referirse al "desprendimiento" de los hacendados no está haciendo otra cosa que verificar la alianza que tantas veces se dio en la historia nacional, que concluye con "entre bueyes no hay cornadas". El mismo ministro declaraba por esos días que la Guardia Nacional era "reclutada y remitida siempre violentamente", lo cual rendía "los peores resultados, habiéndose repetido los casos de deserción en masa con armas y caballos, abandonando los fortines cuya defensa les había sido confiada..." En las fronteras del sud -confiesa el señor ministro, ignoramos sí con rubor-: "... los indios de Catriel, a más del servicio que les está encomendado, prestan el de escoltar a los guardias nacionales para evitar su deserción...".
La petición de los futuros vecinos de Pehuajó tuvo finalmente acogida, ya que con fecha 25 de febrero de 1881 se resolvió que el departamento de Ingenieros dividiera en lotes los terrenos reservados del paraje "Las Mellizas" para la formación de una colonia agrícola y de acuerdo a una solicitud de veintiséis pobladores de Nueve de Julio. Para estudiar las tierras de la reserva y proyectar la creación de un pueblo fue designado el agrimensor José A. Palacios.

Palacio Municipal de Pehuajó.

El designado agrimensor José A. Palacios, habiendo pasado ya algunos meses de intenso trabajo, entregó al gobierno provincial el plano respectivo y éste lo aprobó, sin objeciones, el 3 de julio de 1883, que es la fecha en que Dardo Rocha suscribe el decreto de creación del distrito de Pehuajó. Podemos aclarar que el gobernador Rocha había efectuado un viaje al paraje "Las Mellizas" antes de firmar los decretos fundacionales. Por lo tanto, podamos sacar por simple consecuencia que su visita resultó lo suficientemente provechosa para decidir sobre el terreno, especialmente en lo que respecta a la denominación del nuevo partido.

Dardo Rocha.

El primer mandatario bonaerense utilizó un tren del ferrocarril del Oeste con punta de rieles en Bragado. Este pueblo le brindó un recibimiento clamoroso y, desde allí, se dirigió en galera a Nueve de Julio, donde tuvo, asimismo, la entusiasta adhesión del pueblo. La nueva etapa que lo uniría desde Nueve de Julio al paraje "Las Mellizas" la cumplió el gobernador Rocha como lo había hecho anteriormente –en galera-; aquí lo esperaban los escasos pobladores que se enfrentaban ante un acontecimiento inusitado como lo era el arribo de un gobernador. Lo saludaron todos los pobladores, incluidos los veintiséis cuyos derechos a los lotes de tierras que ocupaban reconoció por un decreto especial el mismo día en que firmó el fundacional de Pehuajó. Dicen que el gobernador Dardo Rocha le colocó ese toponímico por uno de los episodios de la guerra contra el Paraguay. Fue cuando el heroico pueblo americano, adentrado en nuestro territorio, provocó que partiera la segunda división "Buenos Aires" al mando del general Emilio Conesa para desalojar a nuestros circunstanciales oponentes. Entonces, el 31 de enero de 1866 se libró una batalla contra un cuerpo del ejército paraguayo a orillas del arroyo Pehuajó, en la provincia de Corrientes, casí en el límite con Entre Ríos.

Pehuajó.

Por entonces, el Dr. Rocha pertenecía al 5º batallón, cuyo comandante era Carlos Keen. En recuerdo de esa batalla se le dio el nombre al nuevo partido. Pehuajó es un vocablo guaraní que significa "estero profundo", un lugar cenagoso y de aguas perennes.

Estación de Carlos Keen.

Una ley del 13 de agosto de 1888, convalidó el decreto del gobernador Dardo Rocha que fundaba el partido de Pehuajó.
La iglesia de Pehuajó tuvo su origen en una capellanía vicaria que había comenzado su labor religiosa en la vecina localidad de Nueva Plata, siendo creada el 1º de diciembre de 1888, elevándose, después de esa fecha, de categoría. La misma estuvo a cargo del misionero apostólico Dr. Eugenio Durand.

Iglesia de Pehuajó.

El partido de Lincoln vería decrecer su superficie como consecuencia de la cesión de tierras para contribuir a la creación de los nuevos distritos en el Noroeste bonaerense: General Arenales, General Pinto, Carlos Tejedor, General Viamonte, Leandro N. Alem y Pehuajó. Hasta la aparición del ferrocarril, el medio de transporte usual sería la diligencia; los servicios de mensajería se efectuaban regularmente mediante el uso de galeras que unían Lincoln con centros relativamente cercanos.
Pehuajó dependió durante muchos años de Nueve de Julio y del juez de paz, coronel Martín Guerrico, quien tenía jurisdicción sobre el territorio de "Las Mellizas", hasta que finalmente el 13 de agosto de 1889 se sancionó una ley autorizando la fundación del partido autónomo en el interior del distrito de Nueve de Julio, designando –en el mismo acto- localidad cabecera al poblado de igual nombre.

Ciudad de Pehuajó, cabecera del Partido del mismo nombre.

El 29 de septiembre de 1889 quedó inaugurada la estación ferroviaria de Pehuajó y la línea del ferrocarril del Oeste, aún propiedad del primer Estado argentino, entre Nueve de Julio y Pehuajó, obra de los ingenieros Juan y Luis Cilley, descendientes de Malvina Vernet, hija del primer gobernador y jefe militar del archipiélago de Malvinas. Huelga decir la gravitación del ferrocarril en esa época en que los medios de transporte eran bastante precarios. El distrito de Pehuajó se distinguiría por ser un centro agrícolo-ganadero de mucha importancia por la fertilidad de sus tierras.

Estación ferroviaria de Pehuajó.

El 28 de octubre de 1889 se determinó el nombramiento de autoridades legales para Pehuajó, dejando de pertenecer, por lo tanto, al distrito de Nueve de Julio. Así fue como el juez de paz, en virtud de lo ordenado por el ministerio de Gobierno y facultado a ello, integró la primera comisión municipal. Los cargos quedaron distribuidos de este modo: presidente, Manuel Trejo; vice procurador municipal, Esteban N. Fuentes; tesorero, Vicente Gallo; municipal de policía, Doroteo Olavarría; municipal de culto e instrucción pública, Inocencio Sosa; secretario municipal, Luis N. Vaglio.

Inauguración estación Pehuajó.

Las primeras autoridades de Pehuajó quedaron complementadas, en el orden administrativo, con la designación del juez de paz Antonio Azcona y su suplente, Antonio Lugones. El decreto del poder ejecutivo provincial lleva fecha del 7 de noviembre de 1889 y la elección se hizo sobre la base de una terna enviada por la municipalidad.

Entrada a Pehuajó.

En febrero de 1890 se formalizó el consejo escolar de Pehuajó, con la presidencia del Sr. Eliseo Arias, acompañado en los demás cargos por las siguientes personas: Manuel Aramburú, Isidoro Gonzales Diez, Sandalio Fernández y Egidio Saborido. Desig-naron secretario a Luis Vaglio. Ese año ya había tres establecimientos de enseñanza elemental: la escuela de varones Nº 1 que dirigía el preceptor Horacio Muzzio, la Nº 2 de niñas que funcionaba en una casilla de madera instalada en la plaza principal, y la Nº 3, de tipo rural, que quedó a cargo del preceptor Mauricio Meunier y que funcionaba en el establecimiento de campo del hacendado Manuel Trejo, quien, debido a la pobreza general de la comarca, proveía de alimentación y vestimenta a los educandos, habiendo formado una banda musical infanto juvenil con sus nueve hijos varones.

Escuela Normal de Pehuajó.

Los primeros comicios en Pehuajó se realizaron el 30 de noviembre de 1890, momento en el que fue electo intendente municipal el Sr. Manuel Trejo, quien asumió el cargo el 1º de enero de 1891.
Las grandes transformaciones iniciadas hacia 1880 reconocen como dos de sus factores más decisivos a la expansión ferroviaria y al surgimiento del frigorífico. Especialmente en nuestra provincia la extensión del Oeste y del Sur facilitó el transporte de lanas, cueros, animales y cereales a la costa, con rapidez y bajo costo comparado con el viejo sistema de carretas y arreos. El aumento de vías, que en un comienzo estimuló y apoyó a los intereses pastoriles, comenzó también a favorecer la expansión de la agricultura a lo largo del recorrido. De cincuenta mil hectáreas en 1873, la superficie sembrada en Buenos Aires se elevó a trescientas veinte mil hectáreas en 1891, principalmente en las zonas del ferrocarril Oeste que se extendían hasta las ciudades de Bragado, Nueve de Julio, Pehuajó y Trenque Lauquen.

Gran Banda Don Pepín, en la década del ´40, de Juan José Pasó en el partido de Pehuajó.

En 1891 se produjo el traslado de la sede de la parroquia –que estaba en la locali-dad de Nueva Plata- a Pehuajó.

Entrada al pueblo de Nueva Plata en el Distrito de Pehuajó.

Sintetizando, debido al desarrollo de las poblaciones de los partidos de Bolívar y Pehuajó, puesto que se fueron extendiendo territorialmente hacia el Sudoeste, se vivió un pico "expansivo" hacia 1899, lo que dio justificación a la construcción de la línea férrea que unió a Bolívar con Guaminí. Entonces, se establecieron varios centros de población, uno de ellos en tierras de propiedad de Emilio Daireaux Molina. Así surgen los datos históricos del pueblo de Caseros, lugar donde se instalaron las primeras viviendas, que fueron sin duda los cimientos del pueblo de Daireaux.
El 8 de enero de 1907 es promulgada con el N° 3019 la ley de creación del partido de Carlos Casares. Las tierras para la formación del nuevo distrito fueron tomadas de los existentes partidos de Nueve de Julio y Pehuajó. El mismo instrumento jurídico designaría cabecera de partido al pueblo del mismo nombre, es decir Carlos Casares, que fuera fundado por Antonio Maya. El 11 de enero el poder ejecutivo provincial nombraría juez de paz titular del partido de Carlos Casares al Sr. Menvielle. El comandante militar sería Clemente Figueroa y el comisionado municipal Héctor Robbio; al día siguiente se nombraría comisionado escolar a Manuel Patrono. Desde la creación del partido casarense se contó con una escuela pública que estaba instalada en la avenida de Mayo, siendo su directora la señorita Cecilia Borja.
Por ley del 10 de enero de 1908, y ya próximo a cumplirse el vigésimo quinto aniversario de Pehuajó, se la declaró ciudad. Es interesante consignar la primera expresión de prensa escrita. Un ex comisario, (curiosamente) Luis Tula, fundó un semanario: "La Razón", que defendía los intereses del pueblo y abogaba por el progreso de la ciudad y la zona. Ocurrió en el último decenio del siglo XIX. Pehuajó fue declarada en homenaje a Rafael Hernández -principal propulsor de la ciudad - y José Hernandez -autor del Martín Fierro- como "Pago Hernandiano". Ambos fueron protagonistas fundamentales en la etapa de organización política de nuestra provincia.
El regocijo popular por la caída del grupo oficialista de Bolívar no reconoció límites en Daireaux, concretándose las gestiones, llevadas adelante materialmente por Pablo Guglieri, vecino fundador de Daireaux. El pueblo se sentía liberado de una pesadilla y ya seguro de su autonomía, la que se hizo efectiva el 5 de julio de 1910 al promulgarse la ley N° 3244 de creación del partido de Caseros, el que se formó sobre tierras que hasta entonces habían pertenecido a Pehuajó, Bolívar, General Lamadrid, Olavarría, Trenque Lauquen y Guaminí y fijándose la localidad de Daireaux como cabecera del mismo.
El artículo 1° de la ley antedicha proclamaba: "Sobre la base del pueblo formado en la estación Daireaux del ferrocarril del Sud, créase un nuevo partido, que tendrá por límites las propiedades marcadas en el Registro Gráfico de la provincia, bajo los nombres de Belisario Arana, Ignacio Pirovano, Francisco Piñeiro, Juan Cañás y Benigno del Carril al N.E.; al S.E. Rudecindo Roca, Alberto Lartigau, Fernando Larrambe y Joaquín López; al S.O. Francisco J. Meeks, Baker, Adolfo Casal, Mantels C. Reumers, Gustavo Auschutz, Anselmo M. Rojo y Carlos Debaissieux; al N.O. Faustino Trongé, Luis Bousson, Eugenio Marcatte y Domingo Ricci. El artículo 2°: Declárase cabeza del mencionado partido, que en lo sucesivo se denominará 'Caseros', la población actualmente conocida por Daireaux. Artículo 3°: El partido de Caseros formará parte de la cuarta sección electoral, y en lo judicial pertenecerá al departamento de Costa Sud. Artículo 4°: El poder Ejecutivo recabará de los vecinos de Caseros la cesión gratuita de los terrenos necesarios para plazas, edificios y establecimientos públicos. Artículo 5°: De las sumas que los partidos de Bolívar, Guaminí y Pehuajó adeuden, el nuevo partido tendrá a su cargo la parte proporcional que le corresponde, según la renta pública y área que se segregue de uno u otro partido".
Dicha Ley se sancionó el 2 de julio, con la firma del presidente del Senado provincial –Ezequiel de la Serna- y de la Cámara de Diputados –Arturo H. Massa-, siendo promulgada por el gobernador José Inocencio Arias el 5 de julio de 1910.

Arturo H. Massa.

El 26 de julio de 1910, en Daireaux, tomó posesión del cargo el comisionado municipal –como se dijo- el Sr. Justo Sócrates Anaya, nombrado por el gobernador José Inocencio Arias. El flamante funcionario fue clamorosamente recibido por la población de Daireaux, designando en el mismo instante secretario de la comuna al Sr. Sagastizábal. Tomó sus primeras disposiciones y luego hizo las comunicaciones pertinentes al ministro de Gobierno, Dr. Néstor French; a los comisionados municipales de Bolívar y General Lamadrid, y a los intendentes municipales de Pehuajó, Guaminí, Coronel Suárez y Trenque Lauquen, distritos limítrofes todos ellos, cursando también el mismo día una nota al jefe de policía de la provincia, en la que se le solicitaba el pronto nombramiento del comisario y demás personal que correspondiere a la comisaría del nuevo partido, por "no ser de su confianza" los empleados que hasta ese momento estaban a cargo del destacamento.
También el 1º de diciembre de aquel año llegaba el ferrocarril a Henderson (partido de Hipólito Yrigoyen); este hecho valorizó las tierras de la zona y Boubée vendió a razón de ciento cincuenta pesos la hectárea al pionero don Pablo Guglieri, quien a su vez transfiere las mismas a la Compañía de Tierras del Sud, aunque a ciento ochenta pesos la hectárea. En poco tiempo el precio se había cuadruplicado. Terminado el tramo ferroviario hasta "La Porteña", el director del Ferrocarril Midland se impuso el deber de rendir un tributo de gratitud a su presidente don Frank Henderson, por lo cual designó con su apellido a la estación recientemente habilitada.
Por esos días nos da cuenta de esa situación un cartel de remate de lotes realizado por el primer delegado municipal, pues Henderson en sus comienzos pertenecía al partido de Pehuajó. Este delegado municipal fue don Andrés Mateos y en aquel remate se subastaron dos Manzanas, ubicadas frente a la actual plaza José Manuel Estrada hacia el norte del exacto punto de fundación de Henderson. En el cartel del loteo decía lo siguiente: "En el futuro partido de Henderson...", pues era una invocación de la población.
Cuando el pueblo de Henderson (Yrigoyen) comenzó a ser una fuente contributiva apreciable, la municipalidad de Pehuajó designó, en aquel 1914, recaudador de rentas en el lugar a Juan Carlos Saldivar. Tiempo después nombraron comisionado municipal a don Andrés Mateos, quien se desempeñaría en el cargo hasta 1917. El 17 de junio, el poder ejecutivo provincial creaba la subcomisaría de Henderson, nombrando –en el mismo acto- como encargado al oficial inspector A. D. Ferrando.

Juan Carlos Saldívar, recaudador de Rentas de Pehuajó.

En Pehuajó, desde el 15 de abril de 1917, funciona la iglesia parroquial San Anselmo en su actual edificio.

Iglesia parroquial de San Anselmo, foto tomada de noche.

El virtuoso pianista-concertista Osmar Maderna nació en Pehuajó, siendo el hijo de un ejecutante de "verdulera" –así era como se llamaba a una especie de acordeón más pequeño-, el 26 de febrero de 1918. El mismo músico recordaba sus inicios artísticos con estas palabras confiadas a Mario Gallardo en un reportaje de 1950: "Allá, en Pehuajó comencé a estudiar música. Era en la casa de doña Leonilda Lugones de Azcona, que todavía vive en el pago, y que, año tras año, dicta sus lecciones de solfeo. Todo lo que sé se lo debo a ella". A los 6 años, integró en su pueblo la Orquesta Vitaphone, formó dúo con su padre y participó en varios conjuntos de "tres, cuatro, a veces cinco músicos. Un baile aquí. Otro en la chacra de don Rudecindo. Los carnavales. De un lado al otro, con el entusiasmo y los instrumentos", según rememoraba... En 1933 se recibió de profesor de piano y en 1939, ya exceptuado del servicio militar por número bajo, junto a sus dos amigos de toda la vida, Aquiles Roggero y Arturo Cipolla –músicos ambos-, se largó hacia Buenos Aires.

Osmar Maderna

En 1919, Pedro Zanni ejecutó el primer viaje de servicio postal aéreo en el país, uniendo a Buenos Aires con Mar del Plata. Pedro Zanni, nacido en 1891 en Pehuajó, fue uno de los más grandes aviadores de la aeronavegación nacional. Se formó en la escuela militar de aviación, con instructores de la talla de Jorge Newbery. A los veintidós años obtuvo la patente que lo habilitaba para volar y pronto comenzaría a sorprender estableciendo récords de distancia, permanencia y velocidad. En 1920, concretó una hazaña: cruzó los Andes desde Mendoza hasta Santiago de Chile y volvió, todo en el mismo vuelo. Fallecería en 1942.

El teniente primero Pedro Zanni, a la izquierda.

La política provincial estaba repartida entre radicales, conservadores y socialistas. La UCR era mayoría en las principales ciudades de la provincia y en la zona chacarera; aunque, a decir verdad, también conquistaba algunos votos en los partidos rurales. La popularidad no sólo derivaba de su caudillo nacional, Yrigoyen, sino también de los líderes locales, por ejemplo, el diputado provincial Nicolás Bobbio, tuvo gran influencia en el partido de Nueve de Julio. Esta última región ganadera por excelencia, al igual que Trenque Lauquen, Pehuajó, Azul, Olavarría, Tapalqué, Las Flores y Rauch. Otro legislador prestigioso fue Francisco Emparanza, quien representaba a la zona de Saladillo.
Vuotto sería detenido con la acusación de haber enviado una encomienda-bomba. A pesar de que él pudo demostrar que en la fecha en cuestión se hallaba en Durañona, igualmente fue alojado en un calabozo, donde le notificaron las causas de su detención. Cada vez que lo sacaban de la mazmorra para interrogarlo recibía terribles torturas para que "confesara la verdad". Vuotto, invariablemente, declaraba no haber participado en los hechos, y recibía más tortura: "Como era evidente me sería imposible sortear las torturas si no describía el plan exigido por la policía, en el calabozo urdí el fantástico plan que más tarde describí, ya en el paroxismo del dolor producido por las torturas. También dije que De Diago, López y Mainini, habían ido a mi casa en busca de una bomba, cuando en verdad el motivo fue otro. Nada sabía de esa bomba [...] pero lo confieso, en ese momento perdí el control mental, pues permanecía en un estado de agotamiento físico y moral [...]. Después firmé sin leer". Para quebrar su voluntad y lograr desorientarlo, se lo careó con sus compañeros de cautiverio, informándosele que De Diago lo había acusado de ser el autor del atentado. "A partir de ese momento suceden cosas inenarrables. Con una violencia sin límites fui torturado en toda forma, haciéndoseme dos simulacros de fusilamiento, leyéndome un telegrama ‘enviado por el Consejo de Guerra’, donde se daría esa orden. Como tampoco se logra hacerme perder completamente el dominio de mí mismo, para convertirme en un ente pasivo y obediente, recurrieron a la violencia hasta entonces inusitada. En esa forma –esposado como estaba con las manos hacia atrás, pues permanecía en esa forma hasta que fui conducido a La Plata- fui derribado a golpes de puño y arrastrado por el suelo, por los cabellos, en presencia de cuatro agentes uniformados, que permanecían con los Winchesters en formación militar. A toda costa se me exigía que me confesara fabricante de la bomba. En uno de esos días de agotadoras vejaciones físicas y morales, firmé otra declaración sin serme leída".
Puesto a disposición del juez, rectificó sus dichos, pero el magistrado no ofrecía ninguna garantía de imparcialidad ya que no aceptaba su relato. Por ese motivo, por considerarlo ineficaz, no se quejó entonces por las torturas recibidas, lo hizo recién cuando el juez lo visitó en el calabozo: "En esa situación [...] me quejé de las torturas. Le señalé en la pared, a cuatro metros de altura, las manchas de sangre de Rossini, a quien la policía le había destrozado varios dedos de la mano, al cerrar la puerta para evitar que lo sacaran a ‘interrogarle’. También me descubrí el pecho, mostrándole en la parte izquierda las señales visibles del tormento descripto en este relato. En esta circunstancia le dije: ‘Señor Juez, por sus hijos le ruego que nos haga trasladar a la cárcel. Mientras permanezcamos aquí usted no sabrá la verdad’. Le hice presente que nos torturaban, lo mismo que a los demás detenidos. Respondió: ‘Quédese tranquilo, que no lo torturarán más’. Antes que se retirar insistí en mi pedido". Pero las torturas no cesaron. Finalmente logró ser atendido por el Dr. Macaya y, en presencia del Dr. Argerich, se constataron sus lesiones. El Dr. Macaya, un hombre de bien, "fue el único hombre que se conmovió de verdad al constatar los resultados del tormento". Luego fue trasladado a La Plata, allí recibió el gesto humanitario de algunos guardiacárceles y agentes de la policía especial.
Continúa develando datos en su libro: "Desde los sótanos de La Plata, pude hacer llegar a mi madre y a mi compañera las primeras cartas, a pesar de la vigilancia estricta. Y estas cartas llevaron al mismo tiempo la angustia y un consuelo a sus atribulados corazones. Otros presos al verme pasar en tan deplorable estado, me enviaron leche y unas mantas. La solidaridad del dolor hacía intuir a esos hombres mi propia tragedia. Un lápiz con dos puntas y algunas hojas de papel traían grandes posibilidades escondidas entre las mantas [...] Las hojas portadoras de noticias salían pegadas con jabón en el fondo de los recipientes que me enviaban con alimentos [...] Continuamos nuestras denuncias públicas, en plena dictadura, lo que produjo tres procesos por supuesto desacato al Juez [...]". Vuotto recibió la solidaridad de los que, desde extramuros, clamaban por su inocencia. Recurrieron a "Crítica" y a otros periódicos como "La Vanguardia", "Tribuna Libre", "La República", "La Protesta" y "República Ilustrada" de la Capital Federal. A un sinnúmero de periódicos de Entre Ríos, Tandil, Mendoza, Nueve de Julio, Chivilcoy, Coronel Suárez, Mercedes, Pehuajó, San Juan, Bragado, Salto, Veinticinco de Mayo, Rosario, Coronel Pringles, Alberti, Chacabuco, San Pedro, San Andrés de Giles y más de cincuenta periódicos de otras localidades.

Foto de "La Voz de Pehuajó".

Se podrán compartir, o no, las ideas anarquistas. Lo innegable del caso y que luego quedó probado, es la inocencia de los acusados de aquel cruel atentado, y las terribles torturas que recibieron por un delito que no habían cometido. "Se tiene el derecho de combatir las ideas [...] Pero las ideas se combaten con ideas". A pesar de tantas vicisitudes, Vuotto nunca perdió su vocación por la lectura, como medio para alcanzar mayores conocimientos. Fue un autodidacta. Llegó a leer textos de Kropotkin, Bakunin, algunas transcripciones de diálogos de Platón; leyó a González Prada; tuvo acceso a referencias de Licurgo y Sócrates; leyó a Lao Tsé, Tomás Moro, Campanella, Faure. De allí concibió sus ideas acerca de una sociedad basada en una organización socioeconómica solidaria, donde imperara la libertad, con la erradicación del egoísmo y la corrupción. Todo un planteo sustentado en el amor y en un hombre ideal (la utopía); una sociedad donde todos los hombres serían buenos. Vuotto se equivocaba en este punto; teorizaba demasiado sobre las conductas humanas, dando por sentado que podían regir para las ciencias sociales las mismas leyes que para las ciencias exactas. La teoría del "buen salvaje". Nos informa Aguinis [perdón por citar a este sionista fascista, pero es que esto lo tenía escrito hace mucho tiempo]: "Aún prevalecen en demasiadas ocasiones las ganas de destruir sobre las ganas de construir [como, sus hermanos sionistas que están mortificando al pueblo palestisno], las ganas de dañar sobre las ganas de ayudar, el egoísmo extremo y depredador sobre el altruismo equilibrado [...]".

Marcos Aguinis

Cuando Vuotto expuso las causas por las cuales había abrazado el anarquismo, expresó en primer lugar su honda preocupación social y, luego, su sensibilidad por el tema de la niñez desamparada: "He visto crecer a mis hermanos tiritando de frío y llorando de hambre, he visto en los muladares a los hombres disputar un hueso a los perros [...]". Su adhesión a los principios anarquistas lo llevaron a efectuar una severa revisión de conceptos como patria, iglesia, ley. Con relación a esta última, diría: "Repudiamos las leyes jurídicas porque ellas son la sistematización de la fuerza puesta al servicio de una clase privilegiada" y "rebelarse contra la ley es un derecho [pues] ¿quién hace la ley?. Una minoría usurpadora de derechos". Se puede a lo mejor disentir con este último concepto, pero hay que tener en cuenta que quien ha transitado el camino del autodidacta –y aunque parezca mentira, Sarmiento fue otro de los "famosos"-, adquiere los conocimientos de manera dispersa. Ese es el "costo" que debe pagar una educación sin sistema, pero conducente a alcanzar ese bien supremo que es el saber. De allí su preocupación por la educación, la cual reivindica a través de las palabras de Bartolomeo Vanzetti: "Quiero un techo para cada familia, pan para todas las bocas, instrucción para cada mente, luz para todas las inteligencias... Sostengo que la libertad de conciencia es tan inalienable como la vida...".
En el cincuentenario del distrito de Pehuajó, 1933, la superficie del partido ascendía a 5.544,31 kilómetros cuadrados, es decir 554.431 hectáreas, con una población de cuarenta y nueve mil veintinueve habitantes, según los datos elaborados por la inspección de zona 6ª, de la dirección general de economía rural y estadística del ministerio de Agricultura de la Nación. Doscientas treinta y un mil hectáreas estaban dedicadas a la ganadería y ciento noventa y siete mil a la agricultura. En maquinaria había: quinientas sesenta y seis cosechadoras y cincuenta y ocho trilladoras. En aquel emblemático aniversario se editaban, en forma simultánea, los periódicos "El Pueblo", "La Unión", "El Debate", "El Diario", y las revistas "Vida Pehuajense" y "Juvenilia".
En Pehuajó, el 14 de noviembre de 1953, el gobernador de la provincia de Buenos Aires entregaba setecientos títulos de propiedad a colonos de la zona. Por aquellos años en el partido de Chascomús se destacaba un joven concejal que con los años daría que hablar: Raúl Ricardo Alfonsín.

Pehuajó.

A principios de 1957 se creó el Fuero Rural de la provincia con una Cámara de Apelación Rural en Dolores, Juzgados de Primera Instancia en Mercedes, Dolores, Tres Arroyos, Pehuajó y ocho comisiones de conciliación y arbitraje dependientes del ministerio de Asuntos Agrarios en La Plata, Arrecifes, General Belgrano, Lobería, Olavarría, Bahía Blanca, Trenque Lauquen y Junín.

Club Atlético Pehuajó.

El partido de Hipólito Yrigoyen fue creado por Ley Nº 6232, sancionada el 13 de enero y promulgada el 21 de enero de 1960, tomando tierras de los partidos de Pehuajó, Carlos Casares, Bolívar y Daireaux, designándose a través de la misma norma jurídica a la población de Henderson como cabecera de Distrito. El Decreto del Ejecutivo que reglamenta lo anteriormente definido fue el Nº 447.
Por supuesto que el nombre dado al nuevo municipio, es en homenaje al político y estadista que fuera en dos oportunidades presidente de la Nación (1916-1922 y 1928-1930). Hoy se celebra todos los 21 de enero como "El Día de la Autonomía de Henderson". No existieron, en cuanto a la determinación del partido, problemas de límites. El partido de Hipólito Yrigoyen tiene jurisdicción territorial sobre la zona de influencia: Henderson, ciudad cabecera de partido. Las tierras que forman parte del partido pertenecieron a la ciudad de Pehuajó de la cual dependía, siéndole anexadas pequeñas superficies.
IOMA contaba con trescientos ochenta y un mil afiliados, es decir, el 7% de la población bonaerense, mientras el 37% de los médicos estaban adheridos al Instituto. Pero también comportaba aquel Mensaje una crítica del gobernador Alende, ya que se refirió a la mala orientación en las internaciones, que insumía en muchos casos más días de los necesarios, con lo que perdían oportunidad de atención otros enfermos. Allí mismo opinaba que el Hospital "cerrado" debía transformarse en Hospital "abierto". Es decir, el Hospital "Área de Salud" con un consejo de administración integrado por organizaciones médicas y el vecindario, y éste debía ser el eje del "Plan Integral de Salud" para un área geográfica determinada. El doctor Alende basaba su acción en la centralización de las normas y descentralización ejecutiva, así creó diez regiones sanitarias que concordaban con los distritos colegios y federaciones médicas. Creó el gobierno la comisión de educación médica de la provincia, para reglamentar los organismos educacionales y médicos, como las funciones de los estudiantes de medicina en los centros asistenciales. Según el criterio del gobernador, los grandes hospitales debían pertenecer a la provincia, los otros deberían transferirse a las municipalidades. Se pueden mencionar durante la administración Alende nuevos establecimientos asistenciales: Sala de Primeros Auxilios en Ascensión, Arribeños, Bayauca, Villalonga, Agustina, Smith, Sansinena, San Enrique, entre las pequeñas localidades del interior; Servicio de Obstetricia en el Hospital de Melchor Romero, Hospital Regional de Mar del Plata, Hospital de Patagones, Hospital de San Antonio de Padua. También la provincia traspasó a la esfera municipal unidades sanitarias y servicios en Pehuajó, La Plata, Lincoln, Coronel Brandsen, Dolores, Escobar, General Madariaga, Carlos Tejedor. En ese mismo año, a través de una Ley, se creó la Libreta Sanitaria Infantil.

Municipalidad de Pehuajó con su propio sistema de atención primaria.

Entre 1958 y 1960, el gobierno creó trescientas cuarenta y una nuevas escuelas primarias: tres en Avellaneda, quince en Quilmes, una en Berazategui, veintiuna en Lomas de Zamora, diez en Almirante Brown, tres en Lanús, veintitrés en La Matanza, cinco en Merlo, catorce en Morón, cinco en San Martín, seis en San Isidro, cuatro en San Fernando, ocho en Tigre, ocho en General Sarmiento, quince en Moreno, cinco en Esteban Echeverría, once en La Plata, seis en Berisso, seis en Pehuajó, ocho en Tandil, cuatro en Mar del Plata.

Escuela Primaria Nº 75.

Alende, en el mensaje de 1961, hablaba de resultados concretos, refiriéndose a la problemática energética: la central Bahía Blanca estaba próxima a terminarse; en ejecución, estaban las obras de Chascomús, Pehuajó y Dolores; se anunciaba para fines de año la conclusión de las construcciones en Mar del Plata y Necochea. Resumiendo, el estado del Plan de Electrificación era el siguiente en 1961: Sistema Interconectado del Norte, todas las obras en marcha, algunas concluidas; Centro Sud-Este, construcción de obras civiles en Necochea, esperando el equipo que estaba en preparación en Italia; Sud, la ampliación de la Central de Bahía Blanca se había realizado en un setenta por ciento. En cuanto a obras terminadas (comparando –entre paréntesis- lo realizado hasta 1958, cuando el doctor Alende se hace cargo del gobierno): Subestación Alberti (5%), Red de Distribución de Chivilcoy (10%), Red de Distribución en Balcarce (25%), Línea Balcarce-Mar del Plata (20%). Obras terminadas nuevas (es decir, iniciadas después de mayo de 1958): Subestación Chivilcoy, Red de Distribución Bragado, Red de Distribución Chacabuco, Red de Distribución Castelli, Red de Distribución Lezama, Línea Alta Tensión San Nicolás-Pergamino, Línea Alta Tensión Mercedes-Luján, Línea Alta Tensión Bahía Blanca-Tornquist, Línea Alta Tensión Dolores-Guido-Maipú. Obras en ejecución: Subestación Junín, Subestación Pergamino, Subestación Bragado, ampliación de la Central Bahía Blanca, Central Chascomús. Obras recién iniciadas o contratadas para iniciar: Lobos, Luján, Lincoln, Arrecifes, Salto, Tornquist y General Viamonte.

Plan energético Pehuajó.


Dentro de la temática hidráulica digamos que hasta 1958, la provincia sólo explotaba servicios de aguas corrientes en veintitrés localidades y de cloacas, aún menor, en seis. Para 1961, año en el cual el gobernador emite su último mensaje, el gobierno había finalizado obras para provisión de agua corriente en once ciudades y de servicios cloacales en otras seis (hay que aclarar que, prácticamente, estamos hablando del interior provincial, ya que numerosas localidades del Gran Buenos Aires estaban incorporadas al régimen nacional). Las obras más importantes fueron los acueductos Paso Piedras, Grümbein-Bahía Blanca y Nueve de Julio-Carlos Casares-Pehuajó. Es decir, con la construcción de estos complejos de hidráulica se pudo aprovisionar de agua corriente a: Bahía Blanca (también desagüe cloacal en esta ciudad), Balcarce, Baradero, Berisso, Campana, Carlos Casares, Colón, Chacabuco, Chascomús, Chivilcoy, Coronel Dorrego, Ensenada, General Villegas, La Plata (también desagüe cloacal), Lincoln, Miramar, Necochea (también desagüe cloacal), Nueve de Julio, Olavarría (también desagüe cloacal), Pedro Luro, Saladillo, Salto, Ramallo, Rojas, Tres Arroyos (también desagüe cloacal); desagües cloacales en Bragado, Nueve de Julio, Punta Alta, Luján.

Construcción complejo hidráulico de agua potable en Pehuajó.

Es cierto que cuando el doctor Marini llegó a la gobernación, por ejemplo, las Obras Sanitarias –en cuanto a cobertura real- eran totalmente insuficientes. En el Gran Buenos Aires el 67% de la población contaba con un muy precario servicio de aguas corrientes, del que carecían absolutamente más de dos millones de personas y ni hablemos de desagües cloacales. El gobierno privilegiaría las zonas más densamente pobladas, aunque también llevó un servicio –limitado- a algunas zonas del interior: Carmen de Patagones, General Villegas, Pehuajó, Sierras Bayas, Arrecifes, Campana, Tres Arroyos, Olavarría, Bragado, Nueve de Julio, Carlos Casares, Berisso, General Madariaga. También se comenzaría con la construcción del acueducto subterráneo Paitoví-Lanús, que serviría para traer el agua desde la Capital Federal hasta Avellaneda y Lanús.

Gobernador Anselmo Marini y su gabinete (fíjense que al lado está el "Chino" Balbín, que fue a lo máximo que llego en su vida, ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires).

En agosto de 1964 se inauguró en Pehuajó el llamado sistema eléctrico de la zona Oeste. Podemos decir que en Pehuajó cumplen una significativa función cultural la biblioteca popular "Bernardino Rivadavia" y el museo regional "Rafael Hernández", además de los numerosos establecimientos en todos los niveles que son un foco de irradiación intelectual.

Biblioteca Popular "Bernardino Rivadavia".

Se anunciaba también en el mensaje del gobernador Marini en 1965 que hasta el momento habían sido inauguradas ciento una escuelas y doscientas se habían reacondicionado. Además, las escuelas Secundarias de Chillar, Magisterio y Comercio de Norberto de la Riestra, Comercio de Chacabuco y Bachillerato de Brandsen, que sólo contaban hasta el ciclo básico, fueron dotadas de cuartos años en 1965. El Plan de Escuelas Secundarias incluía establecimientos en Chivilcoy, General Lavalle, Lanús, Lobos, Magdalena, Merlo, Pehuajó, Tres de Febrero y Villarino. Comunicó, además, la puesta en funcionamiento del Instituto Técnico Pesquero, el Centro de Análisis de Investigaciones de Avellaneda, Escuela Técnica Agropecuaria del Delta, Escuela Normal Técnica de La Plata e institutos tecnológicos en Junín, Berazategui, Almirante Brown. También determinó la incorporación de la enseñanza técnica al régimen docente y administrativo de la provincia. Asimismo, destacó el gobernador, la importancia de los cursos de perfeccionamiento docente, en especial el de formación de maestros especializados en educación preescolar.
El 11 de noviembre de 2000 aparecía en el Diario "La Nación" una nota firmada por Ramiro Sagasti titulada "Está paralizado el campo en Carlos Tejedor"; allí daba cuenta fehaciente que el 90% de las estancias estaba bajo el agua y que varios productores habían optado por sembrar pejerreyes. Había 393.000 hectáreas anegadas, las napas estaban saturadas, emergiendo en la ciudad las aguas servidas y, resaltaba, que la zona venía siendo castigada de esta manera desde hacía 17 años. Y, como una ironía del destino, la lluvia continuaba cayendo pertinaz en los campos linderos a la Ruta provincial 226, que es la que une Pehuajó con Carlos Tejedor. La cuestión no era reciente, desde hacía diecisiete años la región vivía perpetuamente en emergencia agropecuaria, lo cual hacía reflexionar al señor Héctor Bassi, secretario de la Sociedad Rural de Tejedor: "De 1984 a esta parte, los productores agropecuarios de este partido perdieron entre 800 millones y 1000 millones de pesos. Y con estas nuevas inundaciones, se sumarán unos 50 millones más, puesto que no se podrá sembrar". El director de tránsito de la municipalidad comentaba: "En Tejedor, todos los caminos rurales están cortados por el agua". Pudiéndose atravesar sólo a caballo o con un tractor, quedando aisladas la mayoría de las chacras. Se habilitó un tramo del ex Ferrocarril Sarmiento con el objeto de poner en funcionamiento una zorra como única vía de ingreso al pueblo de Timote, de 1000 habitantes. Lo peor del caso es que también está bajo las aguas el trazado de la Ruta 68, que comunicaría a Tejedor con Lincoln. Justo frente a esta ruta está la chacra de la familia Urdangaray, llamada San Felipe, la cual –para darnos una leve idea- sobre un predio de 306 hectáreas sólo 30 no están inundadas y a la casa no se puede acceder. Un tejedorense llamado Ernesto Borges, propietario de 200 hectáreas totalmente inundadas situadas en la colonia agraria El Toro, decía: "Hace un año y medio que estoy parado. Y recién ahora viene el gobierno de la provincia a eximirnos de los impuestos, que –de todos modos- no podemos pagar". En Carlos Tejedor hubo una disminución demográfica del 30%. Aclaramos que específicamente la ciudad de Carlos Tejedor, propiamente dicha, no está inundada, pero al estar saturadas las napas y no poseer cloacas, se suma un problema adicional: la contaminación con su secuela de hepatitis.

Inundaciones del año 2000. Obsérvese la ruta en Pehuajó.

El 16 de noviembre de 2000 el agua deja a los chicos sin clases. La escuela agraria de General Villegas está sumergida. Allí estudiaban trescientos alumnos de la zona. La situación es dramática: Carlos Tejedor, Rivadavia y Pehuajó también están en alerta total. Inquietud por el avance de una masa de agua desde otra provincia.
El 18 de noviembre de 2000 se asiste a la agonía de Nueva Plata. La Plata tiene una hermanita pobre que agoniza por las inundaciones. Se llama Nueva Plata y es una colonia rural ubicada a veinte kilómetros de Pehuajó. Se fundó en el siglo XIX copiando el trazado de la capital bonaerense. Hoy le quedan doscientos setenta habitantes, tapados por el agua. Es otra de las historias del drama en el noroeste, donde doce municipios ya se quedan sin recursos.

Entrada a Nueva Plata en Pehuajó.

El 10 de julio de 2001 se produce una protesta por las inundaciones. Productores rurales, comerciantes, vecinos y autoridades políticas de Pehuajó manifestaron sobre la Ruta 5 y amagaron con instalar un piquete en protesta por la inacción de la provincia ante el desastre de las inundaciones. La medida formó parte de una serie de acciones decididas en otros distritos del oeste bonaerense donde, a pesar de los bajos registros de lluvia, la situación económica es desesperante.
Protesta en zonas inundadas en octubre de 2001. Comerciantes, empleados rurales, productores agropecuarios y pobladores en general de localidades bonaerenses afectadas por las inundaciones reclamaron ayuda económica y la realización inmediata de obras hidráulicas para aliviar la extrema situación que sufren. El epicentro del reclamo fue Pehuajó, donde se reunieron unas diez mil personas.