viernes, 21 de mayo de 2010

22 DE MAYO DE 1810: CABILDO ABIERTO.

Óleo del Cabildo Abierto del 22 de Mayo de 1810.

Las concesiones comerciales otorgadas por el virrey Cisneros a los súbditos británicos en el Río de la Plata, vencían improrrogablemente el 19 de mayo de 1810. Los sucesos de mayo serán la tabla de salvación de los consignatarios ingleses...

Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, manteniendo su meñique en una posición un tanto sospechosa.

CABILDO ABIERTO PARA FRENAR LA REVOLUCIÓN POPULAR.


No son tantos los grupos de opiniones (expresión que, en ese momento, podría asimilarse con bastante exactitud a lo que, actualmente, llamamos "partidos políticos") que confluyeron en la Revolución.

Se encuentran por las calles de Buenos Aires conspiradores de ambos bandos.

Por un lado encontramos al partido criollo, formado por la inmensa mayoría del pueblo y la casi totalidad de las milicias (que eran nacionales, populares y democráticas, pues elegían a sus propios jefes); y por el otro, los intelectuales ex-carlotistas, a quienes se sumarán los resabios de los sarracenos alzaguistas (Incháurregui, Larrea, Matheu y Mariano Moreno).

Juan Larrea.

La diferencia sustancial entre ambas posturas fue que los primeros (los populares) buscaron el apoderamiento del gobierno mediante una "pueblada" que uniera a los orilleros con los milicianos populares en una marcha sobre la Fortaleza; los segundos (los intelectuales), eran remisos al levantamiento popular, idearon la forma de contener la potencialidad revolucionaria que los hubiera dejado afuera de las decisiones de la hora. Éstos se expresaban por la convocatoria a un Cabildo Abierto de "la parte principal y sana del vecindario".

Gaucho orillero.

Y en estas circunstancia se encabalga a último momento, por ejemplo: Moreno, tomando con suma desconfianza a la Revolución, quizás porque le sintió demasiado olor a pueblo, pues como doctrinario anteponía las ideas a la realidad, las "luces" a la multitud: tenía el concepto que "deprimida la multitud de las luces necesarias no puede dar su verdadero valor a las cosas". Asistirá al Cabildo Abierto, sin tener una relevante actuación. Votará por la deposición del virrey "debido a la insistencia y majadería de Martín Rodríguez", comentará tiempo más tarde.

Mariano Moreno, el hombre de "las luces".

El 25 de mayo, Moreno brillará por su ausencia. Probablemente haya sido Belgrano quien lo propuso para ocupar una de las secretarías como prenda de seguridad a los residentes británicos, sus mejores clientes en su bufete de abogado.

Manuel Belgrano.
Según su hermano Manuel: "muchas horas hacía estaba nombrado secretario de la nueva junta y estaba totalmente ignorante de ello" y Pueyrredón confirmará que no quiso admitir el cargo e hizo "protesta ante la Audiencia por acto violento en su nombramiento".