domingo, 9 de mayo de 2010

10 DE MAYO DE 1795: COMIENZA LA INSURRECCIÓN DE NEGROS Y ZAMBOS LIDERADA POR JOSÉ LEONARDO CHIRINO.

José Leonardo Chirino.

La efemérides de hoy me resultó muy novedosa, es más: desconocida. Esto es el resultado del ocultamiento que los europeos hicieron siempre del proceso insurreccional latinoamericano, sobre todo si tenía características más de orden social que de la esfera política. Busqué en todos los tratadistas serios de Historia de América Latina y nada hallé, desde Luis Alberto Sánchez hasta el mismísimo y admirado por todos los que reivindicamos las raíces nacionales, populares y revolucionarias del proceso de integración continental, como Eduardo Galeano.
Primero el agradecimiento a la Enciclopedia digitalizada WIKIPEDIA y luego a la única bibliografía citada, de quien se ve que fue uno de los pocos que hizo el rescate histórico en los años ´40:
Arcaya, Pedro M. Insurrección de los negros en la serranía de Coro, Caracas, 1949..


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José Leonardo Chirino (Curimagua, Falcón, 25 de abril de 1754 - Caracas, 10 de diciembre de 1796): fue un zambo revolucionario venezolano. Lideró una fallida insurrección en busca del establecimiento de la República en el país y la eliminación de la esclavitud. Aunque fue un hecho de carácter local, un levantamiento que obedeció a una situación específica, propia de las condiciones sociales generadas por la esclavitud, tuvo inspiración en las insurrecciones que tenían lugar en Santo Domingo y también en la Revolución francesa. El movimiento no se propagó más allá de una parte del occidente del país, pero logró provocar una seria alteración del orden colonial en Venezuela.

Dibujo de la rebelión acudillada por José Leonardo Chirino.

José Leonardo Chirino fue hijo único de una aborigen libre y de un negro esclavo perteneciente a una familia criolla; es entonces, un zambo libre. Jornalero, cultiva la tierra en una hacienda propiedad de José Tellería. Se casó con una esclava llamada María de los Dolores con quien tuvo 3 hijos: María Bibiana, Rafael María y José Hilario. José Tellería, solía realizar viajes de negocios a las Antillas, y en más de una ocasión el zambo se embarca como acompañante. Parece que es en la isla de Santo Domingo, en territorio del actual Haití, en donde el zambo establece un más intenso contacto con las ideas y la práctica revolucionaria que tuvieron su epicentro en Francia; las noticia del momento son los levantamientos de esclavos y las tendencias republicanas que pugnan por imponerse.

José Leonardo Chirino.

Todo esto le sirvió a Chirino para encabezar el 10 de mayo de 1795 un movimiento armado desde una hacienda llamada Macanillas. Tras el fracaso de esta insurrección, Chirino fue perseguido y hecho preso -por la traición de un amigo- en agosto del mismo año, la Real Audiencia lo condenó a la horca el 10 de diciembre de 1796.

Plaza José Leonardo Chirino en Macanillas.

Antecedentes

Distintas causas dieron origen a este movimiento. La variable condición en que se encontraban los negros, que eran algunos libres y otros esclavos; la de los pueblos originarios, que eran respecto a los tributos, unos exentos y otros demorados. En el trato de los unos con los otros, tanto los negros esclavos como los indios demorados, se daban cuenta de lo injusto de su situación. Así estaban las cosas cuando circuló el rumor de que el Rey de España había acordado la libertad de los esclavos; se decía que la cédula que esto ordenaba habría llegado a Venezuela, pero las autoridades coloniales y especialmente el Cabildo de Caracas se oponían a darle cumplimiento, por ser atentatoria a los derechos de los propietarios. Este rumor fue dispersado desde 1770 por un africano conocido como Cocofio. Después de su muerte en 1792, esta constante insistencia sobre la libertad de los esclavizados fue retomada y reactivada por los cimarrones africanos procedentes de las colonias holandesas, francesas e inglesas. Varios centenares de estos cimarrones que se fugaron de las colonias extranjeras se refugiaron en la región de Coro, donde existían diferentes vías que abrían el paso a los esclavizados africanos insulares que se liberaron.

Un capataz de una hacienda venezolana castigando a un esclavo.

La idea de implantar lo que entonces era conocido como "La Ley de los Franceses", que no es otra cosa que la República, el legado fundamental de la Revolución francesa, va ganando adeptos entre los negros esclavos y libres, zambos, indios y mestizos. Pero el detonante decisivo de las convulsiones de 1795 es de orden más pragmático, más doméstico. Por esos días ejerce funciones de recaudador de rentas Juan Manuel Iturbe a quien suele pasársele la mano a la hora del rigor y los castigos, y es contra esa situación en particular, que humilla y enardece a los labradores, que Chirino se levanta en armas. La otra figura descollante de la rebelión es el negro José Caridad González, un hombre culto y defensor de los derechos de los esclavos, que alguna vez ganó un litigio a favor de los suyos, y esto lo ha convertido en una especie de adalid ilustrado.

Símbolo masónico de la Revolución Francesa.



Estalla la insurrección.

El 10 de mayo de 1795 el movimiento se gesta y comienza a expandirse en una hacienda llamada Macanillas, cerca de Curimagua; los alzados buscan tomar algunas propiedades de la zona, con la idea de incorporar hombres a la revuelta antes de llegar a Coro, como lo hacen en efecto bajo el mando de un Juan Cristóbal Acosta, pues Chirino se queda para organizar otro grupo.

Sierra de Curimagua.

Los insurgentes proclamaron abiertamente sus objetivos:
• La aplicación de la "Ley Francesa", significando el establecimiento de una república democratica;
• La libertad de los africanos esclavizados y la abolición de la esclavitud;
• La supresión de tributos pagados por los indígenas (demora) y los impuestos como la "alcabala";
• La eliminación de la aristocracia blanca.

José Leonardo Chirino.

El dominio ejercido por la sociedad criolla en las regiones tomadas por los alzados entra en crisis; en las haciendas que caen en poder de estos se impone la supresión de la esclavitud, la eliminación de los privilegios y de los impuestos de alcabala.

Se proclama la supresión de la esclavitud y de los impuestos especiales.

La idea inicial de llegar a Coro sufre un primer contratiempo luego de los éxitos iniciales, ya que los alzados deciden permanecer en las zonas tomadas. En el entretiempo, la sociedad criolla tiene oportunidad de organizarse y de conseguir refuerzos, enteradas las autoridades de que las armas que en el llano, al sur de Coro, tomaron posiciones; llevaban, además de otras armas de fuego, dos cañones pedreros. Cuando los negros acometieron desordenadamente, sus columnas fueron destrozadas. En la corta refriega murieron 25 negros y quedaron 24 heridos.

La ciudad de Coro en Venezuela.

Consecuencias

Este movimiento, de hondas raíces sociales, llamó la atención de las autoridades coloniales sobre las diferencias existentes y las injusticias, particularmente en lo tocante al cobro de impuestos a las clases humildes. Aunque fracasó, no fue estéril, porque a la postre se redujeron los impuestos y se cobraron con sentido más humano (¿?). Además esta insurrección es considerada como el primer movimiento preindependentista de Venezuela, que abrió el paso para los movimientos de José María España y Manuel Gual, Francisco de Miranda y hasta para el de Simón Bolívar. Chirino fue encarcelado y maltratado hasta ser condenado a pena de muerte.

José María España.

Ejecución de Chirino

José Leonardo Chirino quien no llegó a tiempo para participar en el combate, al saber la derrota se internó en la serranía, trata de reorganizarse. Escribe al cacique y a los indios de Pecaya, pidiéndoles incorporación a la lucha y prometiéndoles que no pagarían demora, esto es, un tributo especial de los indígenas y que ahora se les cobraba en dinero efectivo. Pero, tres meses después la traición de un antiguo compañero facilita su captura y traslado hacia Caracas, donde la Real Audiencia lo condena a muerte por delito de subversión. Se le condena "a muerte de horca que se ejecutará en la plaza principal de esta capital adonde será arrastrado desde la Cárcel Real, y verificada su muerte, se le cortará la cabeza y las manos y se pondrá aquella en una jaula de fierro sobre un palo de veinte pies de largo en el camino que sale de esta misma ciudad para Coro y para los Valles de Aragua, y las manos serán remitidas a esa misma ciudad de Coro para que una de ellas se clave en un palo de la propia altura y se fije en la inmediación de la aduana llamada de Caujarao, camino de Curimagua, y la otra en los propios términos en la altura de la sierra".

Caciques venezolanos.

Su hija María Bibiana fue vendida por doscientos pesos y a sus dos hijos los vendieron por ciento veinte y ciento cincuenta pesos respectivamente. Y como última medida se incluye en el escudo de la ciudad de Coro las tres cabezas degolladas y sangrantes de José Leonardo y sus lugartenientes, como pública advertencia a quienes tuvieran pensado levantarse contra Dios y el Rey.

Escudo de la ciudad de Coro, Venezuela.

La condena es realizada conforme a la tradición colonial y en concordancia con los agravios infligidos por el alzado a los sectores dominantes. El 10 de diciembre de 1796, Chirino es inmolado en la horca, en plaza pública y su cuerpo fue descuartizado y colocadas sus partes en distintos lugares.

José Leonaro Chirino fue inmolado en la horca.

Conmemoración

El movimiento encabezado por Chirino y José Caridad González, fue una insurrección que impactó política, social y económicamente en la sociedad colonial venezolana. Con el objeto de cumplirse en 1995, 200 años de la rebelión liderada por Chirino, el Ejecutivo Nacional, el Congreso de la República y diversas instituciones culturales del país, acordaron homenajear al luchador social. Entre los actos conmemorativos, se descubrió una placa en el Panteón Nacional, el 10 de mayo de 1995, con lo cual quedó reconocida oficialmente su presencia al lado de los otros próceres venezolanos.