sábado, 27 de marzo de 2010

28 DE MARZO DE 1838: BLOQUEO FRANCÉS AL RÍO DE LA PLATA.

Bloqueo de la escuadra francesa al litoral del Río de la Plata.

Mandeville, plenipotenciario inglés cerca del gobierno de Juan Manuel de Rosas, quiso interponer sus "buenos oficios" entre el almirante de la escuadra francesa en el Río de la Plata -Louis Leblanc- y el gobernador de la provincia de Buenos Aires en uso de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina. El ministro inglés no quería el bloqueo de los franceses, que perjudicaría al comercio de exportación británico, y esperaba un allanamiento argentino a las imposiciones francesas. Si Rosas daba este primer paso, sería facil llevarlo a otros que sí interesaban a Inglaterra, abolición de la ley de aduana (más o menos la Resolución 125), restablecimiento del Banco (es decir, que la banca volviera a tener el control inglés, como ahora ocurre con el Banco Central y la testaruda posición cipaya de retornar a la vieja política de Cavallo) [La Historía es maravillosa, en el sentido de ver claramente cómo en forma casi repetitiva hay una línea teórico-práctica que siempre se jugó para acrecentar los intereses extranacionales y otra que luchó por defender los nacionales. Bah, en otros términos, Liberación o Dependencia], arreglo de la deuda exterior (es decir en lugar de pagar con el excedente de las exportaciónes mantenidos en reserva, contratar otro emprétito Baring Brothers). Pero si Rosas no cedía, podía pasar cualquier cosa (criterio de "inseguridad" de la clase dominante): ya veía Buenos Aires destruido, el "desorden" en el interior, la anarquía como consecuencia de la invasión (es decir, la ingobernabilidad a que había sometido a la "patria" "este" gobierno de incapaces que "no quieren dialogar").
PERDÓN, LO ESCRIBO YO, ANTES QUE SE ADELANTE "CLARINETE"... PARA PODER TENER LA PRIMICIA Y SI ES POSIBLE DARLE UNA MANO A LOS FRANCESES Y LOS INGLESES Y DESESTABILIZAR...
Porque el partido unitario (llámese La Oposición), apoyado en fuerzas de desembarco francesas, solo conseguiría un dominio ilusorio e inestable del puerto, como les había pasado en Argel. Mandeville intercedió ante Leblanc para que diese una "última oportunidad a Rosas" (que no sería la última, por más que los "pitonisos" de la derrota le auguraran miles de males al gobierno) y habló seriamente a éste -el "Restaurador de la Revolución"- de la conveniencia de allanarse (entregarse, venderse, en lenguaje vernáculo).

Juan Manuel de Rosas.

Rosas trasladó sus gritos del francés al inglés. Existe hasta quien afirma -no en forma virtual, sino en forma concreta- que lo meó a Mandeville. Por pluma de Arana, el ministro de Relaciones Exteriores, contestó al contralmirante con arrogancia. No aceptaba que un jefe naval al frente de su fuerza hiciera intimaciones: "Exigir sobre la boca del cañón privilegios que solamente pueden concederse por tratados es lo que a este gobierno, tan insignificamente como se quiera, nunca se someterá... ningún interés frances se encuentra atacado" para tolerar la presencia de la escuadra en la rada.

Contralmirante Louis Leblanc.

Leblanc respondió el 27 -directamente a Rosas- quejándose por haber "rehusado las reclamaciones tan justas y moderadas que dirigí" y diciéndole "agregáis la ironía a vuestra malevolencia" al decir que ningún interés francés se halla atacado "cuando detenéis a mis compatriotas en vuestras cárceles o en la milicia". ¡Pobre tipo, que claro era Perón cuando decía que hay de dos cosas de las que no se vuelve: DE LA MUERTE Y DEL RÍDICULO". Este tipo creo más que haya vuelto de la muerte, y sea un fantasma franchute (cuando nos sirven algún champán picado), y no del ridículo. Jua... Jua... Jua...



Al día siguiente -28 de marzo de 1838- declaraba en estado de riguroso bloqueo "el puerto de Buenos Aires y todo el litoral del río perteneciente a la República Argentina". Informó por circular a los cónsules extranjeros que "ninguna nave" podía entrar en la zona bloqueada e hizo saber a los capitanes de buques que completaran su cargamento, porque a partir del 10 de mayo no les permitiría salir de Buenos Aires. El 3 de abril Arana se notificó "las hostilidades que V.E. de hecho infiere... conducta poco digna de una nación magnánima y generosa". En la misma fecha Rosas, personalmente, contestaba la apreciación de Leblanc sobre los compatriotas en las cárceles o en las milicias/em>: en las cárceles sólo había dos: uno condenado por homicidio y otro (Lavié -que no era el Negrito que todos queremos que canta tangos-) procesado por robo; en el ejército seis: cinco voluntarios enganchados por la paga y uno aprehendido en 1835 por vago; en la milicia ninguno, porque los tres franceses de Luján habían sido dados de baja al no ser necesarios para la custodia del cabildo (¡inútiles como trompo sonoro roto!, dijo Rodolfo). Terminaba anunciando que publicaría todos los antecedentes del conflicto para saber en qué parte estaba la "malevolencia". [Encima "los cargaba" ¡pobres franchutes!!! Se creían que Rosas se había criado voleando cachirlas... Jua... Jua... Jua...].

Lo único que les quedó como resultado "positivo" del bloqueo, a través de los años.

Suponía Leblanc que el bloqueo era solamente la iniciación de las hostilidades de la "medidas de fuerza"- En el orden del día a los oficiales, suboficiales y marineros que dio recordaba el ejemplo de Argelia cuya ocupación empezó de esa manera. Pero Rosas no era el Turco Mohamed, ni el Turquito Asad, con lo respetables que son estas dos personas que nombré en comparación con los franchutes colonialistas.

Habrá sido más de cien años después, pero el espíritu colonialista y torturador antiinsurgente de los franceses se siguió manteniendo incólume.

Aymé Roger informa a Molé, desde Montevideo, el 4 de abril la declaración de bloqueo. Se hacía conforme a las instrucciones y por el interés de dar a los americanos una prueba evidente del poder francés [los paisanos habrán pensado ¡Cómo será la laguna para que el chancho la salte al trote!...]. Nada mejor que "infligir a la invencible Buenos Aires un castigo ejemplar que será una lección saludable a todos los demás Estados americanos... La partida está empeñada y toda la América abre los ojos, corresponde a Francia hacerse conocer si quiere que se la respete". ¡Qué engreídos de mierda! Menos mal que faltaban sólo diez años para que Marx hiciera conocer "El Manifiesto Comunista" y explicara estas bravatas por las angustias económicas que ya sufría la burguesía como crisis de crecimiento (En aquellos años...).

Karl Marx haciendo -claramente- la "V" del Frente para la Victoria.

No había llegado esta comunicación ni la noticia del bloqueo, cuando Molé temiendo que Roger y Leblanc no lo hubieran interpretado bien, escribía el 26 de abril al vicecónsul (Roger) esperando que Leblanc "habrá apoyado, en caso de necesidad, vuestras reclamaciones disponiendo un bloqueo del Plata". Cuando leyó en junio esta nota, Leblanc exteriorizó su satisfacción porque no estaba seguro de "haber interpretado" las instrucciones con el bloqueo, en vez de la demostración o el bombardeo.