miércoles, 20 de enero de 2010

21 DE ENERO DE 2006: EVO MORALES ASUME LA PRESIDENCIA EN TIWANAKU, SEGÚN EL RITUAL DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS.

Evo, un día antes de asumir la presidencia al estilo "occidental y cristiano" en La Paz, asumió en Tiwanaku en su calidad de jefe de una Gran Nación, como hacía 500 años no se hacía en "América".

El primer presidente perteneciente a los pueblos originarios en más de 500 años, dijo en un momento: "La lucha que dejó Che Guevara vamos a cumplirla nosotros". Dijo en otro momento: "El triunfo del 18 de diciembre (2005) no es de Evo Morales, sino de todos los bolivianos, de la democracia como expresión de una revolución democrática y cultural".

TRANSCRIBO NOTA DE EDUARDO GALEANO EN PÁGINA/12 DEL 28 DE ENERO DE 2006.


Eduardo Galeano.

El 22 de enero del año 2002, Evo Morales fue expulsado del Paraíso.
O sea: el diputado Morales fue echado del Parlamento.

Evo Morales Ayme, "lider cocalero", es expulsado del parlamento boliviano.

El 22 de enero del año 2006, en ese mismo lugar de pomposo aspecto, Evo Morales fue consagrado presidente de Bolivia.
O sea: Bolivía empieza a enterarse de que es un país de mayoría indígena.

Evo Morales, el día de la asunción como nuevo presidente de Bolivia.

Cuando la expulsión, un diputado indio era más raro que perro verde.
Cuatro años después, son muchos los legisladores que mascan coca, milenaria costumbre que estaba prohibida en el sagrado recinto parlamentario.

Reivindicación de la "mascada" de la hoja de coca natural.

Mucho antes de la expulsión de Evo, ya los suyos, los indígenas, habían sido expulsados de la nación oficial. No eran hijos de Bolivia: eran no más que su mano de obra. Hasta hace poco más de medio siglo, los indios no podían votar ni caminar por las veredas de las ciudades.

Niños bolivianos discriminados en su propia tierra, no sólo por la etnia, sino por la temprana edad en que los hacen trabajar.

Con toda razón Evo ha dicho, en su primer discurso presidencial, que los indios no fueron invitados, en 1825, a la fundación de Bolivia.

Evo Morales a los 20 años, con su madre y todos los pueblos originarios convidados de piedra en la fundación de la Bolivia "blanca" en 1825.

Esa es también la historia de toda América, incluyendo a los Estados Unidos. Nuestras naciones nacieron mentidas. La independencia de los países americanos fue desde el principio usurpada por una muy minoritaria minoría. Todas las primeras Constituciones, sin excepción, dejaron afuera a las mujeres, a los indios, a los negros y a los pobres en general.

La primera preocupación de Evo: los excluidos sociales, no contemplados en el constitucionalismo del siglo XIX.

La elección de Evo Morales es, al menos en este sentido, equivalente a la elección de Michelle Bachelet. Evo y Eva. Por primera vez un indígena presidente en Bolivia, por primera vez una mujer presidente en Chile. Y lo mismo se podría decir del Brasil, donde por primera vez es negro el ministro de Cultura. ¿Acaso no tienen raíces africanas la cultura que ha salvado al Brasil de la tristeza?
En estas tierras, enfermas de racismo y de machismo, no faltará quien crea que todo esto es un escándalo.
Escandaloso es que no haya ocurrido antes.

Evo Morales y Michelle Bachellet, primera presidenta de Chile.

Cae la máscara, la cara asoma, y la tormenta arrecia.
El único lenguaje digno de fe es el nacido de la necesidad de decir. El más grave defecto de Evo consiste en que la gente le cree, porque transmite autenticidad hasta cuando hablando castellano, que no es su lengua de origen, comete algún errorcito. Lo acusan de ignorancia los doctores que ejercen la maestría de ser ecos de voces ajenas. Los vendedores de promesas lo acusan de demagogia. Lo acusan de caudillismo los que en América impusieron un díos único, un rey único y una verdad única. Y tiemblan de pánico los asesinos de indios, temerosos de que sus víctimas sean como ellos.

Dibujo que trata de denostar la participación de Evo -por el cuidado de la tierra- en Copenhague. La estupidez humana no descansa.

Bolivia parecía ser nomás el seudónimo de los que en Bolivia mandaban, y que la exprimían mientras cantaban el himno. Y la humillación de los indios, hecha costumbre, parecía un destino.

Evo, un hombre que se sobrepone a su destino de etnia y de clase.

Pero en los últimos tiempos, meses, años, este país vivía en perpetuo estado de insurrección popular. Ese proceso de continuos alzamientos, que dejó un reguero de muertos, culminó con la guerra del gas, pero venía de antes. Venía de antes y siguió después, hasta la elección de Evo contra viento y marea. Con el gas boliviano se estaba repitiendo una antigua historia de tesoros robados a lo largo de más de cuatro siglos, desde mediados del siglo dieciséis: la plata de Potosí dejó una montaña vacía, el salitres de la costa del Pacífico dejó un mapa sin mar, el estaño de Oruro dejó una multitud de viudas.
Eso, y sólo eso, dejaron.

Pueblada defendiendo el gas boliviano.

Las puebladas de estos últimos años fueron acribilladas a balazos, pero evitaron que el gas se evaporara en manos ajenas, desprivatizaron el agua de Cochabamba y La Paz, voltearon gobiernos gobernados desde afuera, y dijeron no al impuesto al salario y a otras sabias órdenes del Fondo Monetario Internacional.

Paradójicamente, actualmente el FMI destaca el desempeño macroeconómico de Bolivia (26/10/2009).

Desde el punto de vista de los medios civilizados de comunicación, esas explosiones de dignidad popular fueron actos de barbarie. Mil veces lo he visto, leído, escuchado: Bolivia es un país incomprensible, ingobernable, intratable, inviable. Los periodistas que lo dicen y lo repiten se equivocan de in: deberían confesar que Bolivia es, para ellos, un país invisible.

Diego Armando Maradona y Evo Morales, a quienes no trata muy bien el periodismo.

Nada tiene de raro. Esa ceguera no es solamente una mala costumbre de extranjeros arrogantes. Bolivia nació ciega de sí, porque el racismo echa telarañas en los ojos, y por cierto que no faltan los bolivianos que prefieren verse con los ojos que los desprecian.

La verdadera lucha de Bolivia: luchar contra sus propios prejuicios raciales y su autosubestimación.

Pero por algo será que la bandera indígena de los Andes rinde homenaje a la diversidad del mundo. Según la tradición, es una bandera nacida del encuentro del arcoiris hembra con el arcoiris macho. Y este arcoiris de la tierra, que en lengua nativa se llama tejido de la sangre que flamea, tiene más colores que el arcoiris del cielo.

3 comentarios:

lio dijo...

hola porfa quiero saber quienes asistieron a la posecion de evo morales el 21 de enero en tihuanaku y 22 de enero en la sede de gobierno porfa ayudenme. atte. lio

Anónimo dijo...

Estuvieron presentes la mayoría de los Presidentes de América Latina, con la ausencia de la mandataria argentina Cristina Fernández Evo Morales asumió por segunda vez consecutiva la Presidencia de Bolivia tras jurar su cargo en una ceremonia oficial celebrada en la Asamblea Legislativa Plurinacional. El acto contó con la presencia de los mandatarios de Venezuela, Ecuador, Chile y Paraguay y del heredero de la Corona española, el Príncipe Felipe de Borbón, entre otros invitados internacionales.
y representantes de los pueblos originarios de Abya Yala.

daniel chiarenza dijo...

Perdoname "José" Anonimo, pero cómo iba a estar Cristina presente si aún no era la presidenta de todos los argentinos. Dijo La Nación del 22 de enero de 2006 : "Además, agradeció al presidente Néstor Kichner por sus consejos y recomendaciones..." Continúa, "Además del presidente Néstor Kirchner, estuvieron prenetes los mandatarios de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, de Chile, Ricardo Lagos, de Paraguay, Nicanor Duarte, y Panamá, Martín Torrijos, así como el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), ´José Miguel Insulza y de Perú, Alejandro Toledo".
Otra vez te aconsejo querido "José Anónimo" que antes de emitir una falacia, averigües, porque sino parece que fueras periodista de Clarín...