martes, 8 de diciembre de 2009

9 DE DICIEMBRE DE 1824: BATALLA DE AYACUCHO.

Batalla de Ayacucho.

Pasado el primer bienio de los años ´20 (del siglo XIX), la reacción española parecía triunfante; pero el restablecimiento de la autoridad absoluta de Fernando VII en España en 1823 con la ayuda francesa dividió a los realistas. La mayor parte de los jefes, entre ellos La Serna, eran constitucionales; pero Olañeta, apostólico, se levantó contra el virrey. La situación fue aprovechada por Bolívar, que al frente de 10.000 hombres (argentinos, chilenos, peruanos y colombianos) cruzó los Andes y fue contra Canterac, que tenía 1.300 jinetes y 8.000 infantes. La tarde del 6 de agosto (1824) éste atacó con su caballería en la pampa de Junín a la caballería americana a las órdenes de Sucre. Fue una carga de media hora, exclusivamente al arma blanca, donde quedó herido gravemente el impetuoso argentino Necochea. Los méritos del triunfo correspondieron al argentino Isidoro Suárez al frente de los "Húsares del Perú".

Batalla de Junín.

La caballería española quedó aniquilada, pero Bolívar no se consideraba con fuerzas suficientes para completar la campaña. Puso a Sucre al frente del ejército y volvió a su cuartel en Pativilca en busca de auxilios.

Simón Bolívar en Pativilca.

La Serna con un ejército de indígenas (apenas quedaban 500 españoles) tomó la ofensiva, antes que regresase Bolívar con refuerzos. En la mañana del 9 de diciembre de 1824 se descolgó de las alturas del Condorcanqui sobre el campamento de Sucre en el valle de Ayacucho. La batalla le fue adversa: las cargas de caballería del general colombiano Córdoba acabaron por vencerlo. La Serna cayó prisionero y Canterac, al frente de los dispersos, puesto en la disyuntiva de rendirse a los vencedores o entregarse a Olañeta, prefirió lo primero; capituló su retirada a España con todos los jefes, oficiales y tropas. La capitulación de Ayacucho puso fin, de hecho, a la guerra de la independencia hispanoamericana.

Antonio José de Sucre.

Sucre marchó al Alto Perú; Olañeta estaba en Potosí, y fue asesinado el 28 de marzo de 1825 por sus mismas tropas en Tumusla.

General Olañeta.

El coronel español Rodil resistirá todavía en el Callao catorce meses. Diezmadas las tropas por el hambre y el escorbuto, acabó por capitular el 22 de enero de 1826.

Coronel José Ramón Rodil.

Los realistas de Chiloé se habían mantenido hasta el 19 de enero del mismo año, en cuya fecha el coronel español Quintanilla y sus chilotes se rindieron a Freire. En la Guayra (Venezuela) el español Arizábalo mantuvo hasta 1829 partidas realistas. Los cuatro hermanos Pincheira sostendrán en Neuquén, sur de Mendoza y oeste de La Pampa, hasta 1831, la bandera del rey.