jueves, 28 de agosto de 2014

29 DE AGOSTO DE 1985: PARO Y MOVILIZACIÓN DE LA C.G.T. CONTRA EL PLAN AUSTRAL Y LA DEMOCRACIA “DE MERCADO”.



Saúl Ubaldini, rechazaba frontalmente el Plan Austral del gobierno alfonsinista. Protagonizó al frente de la CGT los trece paros generales que golpearon duramente las estructuras del gobierno de la UCR, 
con muy pocas ideas económicas, 
como se había caracterizado históricamente.
La central obrera había optado por una tregua frente al Plan económico Austral lanzado por el ministro Sourrouille en junio de 1985. Sin embargo, siempre fue evidente que el sector laboral debería cargar con el mayor peso del ajuste.

El presidente Raúl Alfonsín junto al ministro de Economía Juan Vital Sourrouille.
Alfonsín sabía que los gremios eran peronistas y, por lo tanto, opositores. También es cierto que estaban enquistados en las jerarquías sindicales los mismos grupos (la “burocracia sindical”) desde hacía muchos años, y que no habían existido elecciones gremiales realmente limpias. Trató de restringir su poder por medio de un mayor control de los recursos económicos y de desplazar a los viejos sectores convocando a elecciones con supervisión estatal, pero los sindicatos resistieron la medida. La ley no pudo ser sancionada y los sindicatos siguieron bajo el control justicialista. En oposición a la política económica de Alfonsín, realizaron numerosos paros generales. Los salarios reales después del primer año de gobierno radical habían descendido, y la disconformidad aumentado.

Convocatoria de la CGT ubaldinista contra el Plan Austral en la Avenida 9 de Julio.

En agosto de 1985 se registraban más de 700.000 trabajadores desocupados o subocupados: la tasa de desempleo era la más alta de las últimas dos décadas. Se calculaba que el salario real había descendido entre el 18 y el 29% desde principios del año vigente. La canasta familiar superaba los 300 australes y el salario mínimo bordeaba los 70 australes.

Todo un símbolo que expresa el neoliberalismo "radical", 
aunque esta frase en Estados Unidos sería un contrasentido.

La CGT se veía en una situación difícil, porque había evidencias de que el nuevo plan económico contaba aún con considerable apoyo en amplios sectores de la población. Sin embargo, la crisis no dejaba margen para el inmovilismo: el plan de lucha recomenzó. Desde las 62 Organizaciones, los sectores vinculados a Lorenzo Miguel y Jorge Triaca se mostraban poco dispuestos a impulsar una nueva medida de fuerza. Pero su peso era minoritario en el Consejo Directivo de la CGT: una vez más Saúl Ubaldini, secundado por el grupo de los “25”, logró prevalecer. Se decidió un nuevo paro general, acompañado de movilización, para el 29 de agosto. Se exigía la moratoria en el pago de la deuda externa, la investigación de su parte ilegítima, el desmantelamiento del aparato financiero heredado de la dictadura, la plena vigencia de las convenciones colectivas y la derogación de la legislación laboral dictada por el gobierno militar, entre otras reivindicaciones. También, una urgente política de reactivación industrial, a través de créditos para el sector.

Jorge Triaca, quien decía representar a otro sector de la CGT, la Azopardo, contra la Brasil de Ubaldini. Y vaya si representaba bien otros intereses: colaboracionista, participacionista, procesual, propatronal. Su hijo "Jorgito" fue diputado por el PRO. Coherencia.

Se dudaba de los alcances de la medida, debido a la confianza despertada por el Plan Austral. Efectivamente, el acatamiento al paro del 29 de agosto fue inferior al que se había registrado el último 23 de mayo. Pero cerca de 150.000 personas se concentraron en la Avenida 9 de Julio para escuchar a Ubaldini: “La CGT no solamente convoca sino que proclama que únicamente rompiendo las imposiciones de la usura internacional y del Fondo Monetario Internacional se puede conseguir la independencia económica y la soberanía política”.

Saúl Ubaldini de la CGT-RA declamando efusivamente en un acto.

Fundamentalmente los objetivos del paro se focalizaban contra el Plan Austral y para ello presentó un “plan alternativo” de 26 puntos en el que –además de lo que ya se dijo- se incluía la solicitud de aumentos salariales e incentivos a los productores agrícolas.
Con el peronismo sumido en su crisis interna, la CGT continuaba siendo el eje de la oposición. Hacía tiempo que Ubaldini ejercía, virtualmente, las funciones de secretario general: al promediar septiembre fue designado formalmente como tal, abandonándose la conducción colegiada. Pero el de Ubaldini era un liderazgo convocante para la clase obrera, que despertaba recelos en los sectores medios.

Saúl Ubaldini -en ese entonces- ostentaba un liderazgo convocante 
para la clase trabajadora.

A pesar de los obstáculos y de las críticas sindicales, todo parecía indicar que el partido gobernante podía esperar confiado los próximos comicios parlamentarios, pues todavía el rumbo económico parecía haber tomado un sesgo positivo (macroeconómico). El lapso transcurrido desde la consulta popular sobre el Beagle hasta las elecciones de fines de 1985 marcaría el mejor momento político del alfonsinismo.

miércoles, 27 de agosto de 2014

28 DE AGOSTO DE 1889: NACIMIENTO DEL ACTOR, DIRECTOR DE CINE Y AUTOR DE TANGOS AGUSTÍN FERREYRA “EL NEGRO”.



"El Negro" Agustín Ferreyra, director de la película Perdón, viejita (1927). Realización de 40 min. con: María Turgenova, Stella Maris, Floricel Vidal, Ermete Meliante y Álvaro Escobar.

José Agustín Ferreyra, "el Negro Ferreyra", fue actor y director de cine. Y en esta actividad realizó muchas películas en los inicios del cine nacional. Nació en el barrio porteño de Constitución en una antigua casa que sus padres alquilaban a los curas vicentinos. Su padre, descendiente de europeos y su madre, Manuela Teresa del Corazón de Jesús Saavedra, era afrodescendiente.

Torre-gruta ubicada en la Plaza de Constitución y que el Intendente Municipal mandó demoler en 1889, año de nacimiento del "Negrito" Ferreyra.
Al “Negro”, en la primaria, le interesó el dibujo y la pintura. Aprendió a tocar el violín. Aunque el verdadero aprendizaje fue el que tuvo de las calles de su barrio. En la adolescencia concurrió al almacén y despacho de bebidas de Entre Ríos y Garay, por ser amigo de Atilio Malinverno (hijo del dueño). Ese sitio, frecuentado por artistas –payadores, pintores y escritores-, lo puso en contacto con Enrique Banchs y un plástico como Miguel Petrone. Ferreyra participó de sus opiniones, adquiriendo desordenadamente nuevos conocimientos.

Almacén y despacho de bebidas ubicado muy cerca (en Boedo) del que frecuentaba Ferreyra en Entre Ríos y Garay.
 
Comenzó a pintar (1907) y junto a Atilio Malinverno, fue uno los primeros escenógrafos argentinos que trabajó en el teatro Colón hasta 1910, con la enseñanza del maestro Ferri, traído desde la Scala de Milán.
Ferreyra era un buen lector y asistente al cine, Chaplin era su preferido. En 1915 se estrenó, en los preludios del cine nacional, Nobleza gaucha, una de las películas con mayor éxito del país. En ese año Ferreyra debutó en el cine mudo como actor y director de la película Una noche de garufa, que sólo fue exhibida en una función privada en el Cine Colón de Plaza Lorea. En 1916 dirigió La isla misteriosa y La fuga de Raquel; no tuvieron repercusión. En abril de 1917 se estrenó El tango de la muerte con guión, dirección y escenografía de Ferreyra e interpretado por María Reino, Nelo Cosimi y Pascual Demarco; el productor fue Gumersindo Ortiz, propietario de los estudios de filmación.

La partitura para piano de "Una noche de garufa", tango en el que se inspiró Ferreyra para realizar la película.
 
En abril de 1918 un acontecimiento marcó una nueva etapa del tango, que influiría no sólo en el género sino también en el cine y el teatro. Se trata del estreno en el teatro Esmeralda (después, Maipo) del sainete Los dientes del perro de José González Castillo y Alberto Weisbach en cuya puesta en escena al director de la obra, Elías Alippi, incorporó la “canción” Mi noche triste de Pascual Contursi y Samuel Castriota que daría comienzo a que el tango fuera “una historia contada en tres minutos”.


 
Ferreyra, influenciado por esta corriente, realizó varios filmes con la temática que surgía de los tangos canción. Casi siempre con recursos económicos y técnicos modestos, pero mostrando una pasión exuberante. Su obra cinematográfica, contiene un marcado localismo estético que reflejó en los dramas personales de sus personajes y situaciones que reflejaban el suburbio porteño.

Así se filmaba durante "El ciclo Ferreyra".
 
Así, Buenos Aires ciudad de ensueño (1922), Melenita de oro (1923) sobre el tango de José Bohr, La maleva y sobre el tango del violinista Antonio Buglione, Mientras Buenos Aires duerme (1924) en el que sería extra el bandoneonista Anselmo Aieta.
En mayo de 1925 estrenó en el cine Metropol Mi último tango con su dirección y la actuación de Nora Montalbán, Percival Murray, Elena Guido y Rafael de los Llanos. En octubre de ese año pasó por los cines Alvear, Gaumont, Paramount y Select Lavalle, El organito de la tarde sobre argumento de José González Castillo y Cátulo Castillo y la actuación de María Turgenova, esposa de Ferreyra, en el papel de Esthercita; Julio Donadille, Mecha Cobos y Lilita Llopis.
El filme Calles de Buenos Aires fue rodado por Ferreyra íntegramente en exteriores de la ciudad con la actuación de Guillermo Casali, Nelly Ayllon, Enrique Maza, Mario Soffici y Miguel Gómez Bao. En 1926 dirigió La costurerita que dio aquel mal paso sobre el soneto homónimo de Evaristo Carriego.
Ferreyra abordó en 1930 la filmación de El cantar del gaucho, película pensada y realizada sin sonido y una vez terminada se ensayó una precaria sonorización sincronizada, sin diálogos sino limitada a un acompañamiento musical en el cual María Turgenova cantaba un tango. 

María Turgenova, actriz, esposa del "Negro" Ferreyra.
 
En ese año filmó El cantar de mi ciudad, proyectada con acompañamiento musical. Los dos filmes tuvieron serias falencias técnicas y en 1931 filmó Muñequitas porteñas en el que se incluye el tango Muñequita de Adolfo Herschel y Francisco Lomuto y fue el primer largometraje rodado en la Argentina, totalmente sonoro por el sistema Vitaphone. Continúa una larga lista de películas hasta 1941. Falleció el 29 de enero de 1943.

martes, 26 de agosto de 2014

27 DE AGOSTO DE 1970: ES ULTIMADO EL GREMIALISTA DEL VESTIDO Y LÍDER DE LA CGT BUROCRÁTICA JOSÉ ALONSO.



A las 9:15 horas, cuando Alonso salía desde su casa en Belgrano, hacia el Sindicato del Vestido, su coche fue interceptado por dos autos en la esquina de las calles Benjamín Matienzo y Ciudad de la Paz. Un hombre bajó del vehículo que lo seguía 
y le disparó 14 balazos matándolo en el acto.
 
Desde julio de 1970 los hechos de violencia política marcan una rápida escalada. El primero, un comando del movimiento “Montoneros” –indudablemente peronista- efectúa el copamiento de La Calera, en Córdoba. Aunque el Operativo resultó exitoso, la policía detuvo a gran parte de la célula cordobesa del grupo. Un miembro de “Montoneros” es arrestado en Buenos Aires, estableciéndose por su intermedio la participación de Norma Arrostito, Fernando Abal Medina, Mario Firmenich y otros, en el secuestro de Pedro E. Aramburu. Confesiones del activista torturado, conducen a la policía a una chacra ubicada en Timote, en la provincia de Buenos Aires, donde es hallado el cadáver del fusilador Aramburu. La muerte del expresidente de facto causa intensa conmoción política, a la que el gobierno de Levingston no puede sustraerse. Las declaraciones de algunos de sus allegados incriminan al general Imaz –ministro del Interior de Onganía- como instigador de los secuestradores.

El filósofo José Pablo Feinmann (el que odia a los blogs) se mete con un caso que parece que todavía da tela para cortar: el asesinato del General Pedro Eugenio Aramburu en manos de Montoneros, en 1970. - See more at: http://www.eblog.com.ar/5392/adelanto-libros-marzo-i/#sthash.g0Mbscud.dpuf
El filósofo José Pablo Feinmann (el que odia a los blogs) se mete con un caso que parece que todavía da tela para cortar: el asesinato del General Pedro Eugenio Aramburu en manos de Montoneros, en 1970. - See more at: http://www.eblog.com.ar/5392/adelanto-libros-marzo-i/#sthash.g0Mbscud.dpuf
El filósofo José Pablo Feinmann (el que odia a los blogs) se mete con un caso que parece que todavía da tela para cortar: el asesinato del General Pedro Eugenio Aramburu en manos de Montoneros, en 1970. - See more at: http://www.eblog.com.ar/5392/adelanto-libros-marzo-i/#sthash.g0Mbscud.dpuf
El filósofo José Pablo Feinmann analiza un tema que todavía tiene sus aristas oscuras: la muerte violenta del general Pedro Eugenio Aramburu en manos de Montoneros (¿o no?).
 
Tiempo después, el 7 de septiembre, Fernando Abal Medina, Carlos Gustavo Ramus y otros miembros de la organización que se hiciera responsable del secuestro y muerte de Aramburu, son abatidos a tiros en una pizzería de William Morris, en el conurbano bonaerense. El episodio nunca termina de aclararse totalmente, a pesar de una confesión pública posterior de Norma Arrostito y Mario Firmenich.
Más allá de las responsabilidades de Aramburu en la instigación de esa Argentina de la intemperancia y la violencia, su muerte aparecía como un paso más de un camino que habría de conducir a la tragedia. A la valorización de la violencia por sobre otro medio de hacer política: una violencia que podía estar legitimada cuando se traducía en estallidos sociales colectivos –en tanto resistencia a un régimen dictatorial- pero que deformaba su sentido cuando era practicada de manera aislada, foquista, por grupos que acabarían concibiéndose a sí mismos como vanguardias esclarecidas.

 Más tarde se reprocharía a Perón no haber condenado ese y otros episodios producidos por las organizaciones armadas que se denominaban peronistas. Aún haber estimulado su accionar al referirse a la guerra insurreccional prolongada, como medio de combatir la dictadura. Pero si la Argentina asistía a la creciente emergencia de ese fenómeno de violencia política –a la que se volcaban principalmente jóvenes de clase media-, no podía ignorarse la responsabilidad de un régimen que cancelaba toda forma de participación. Perón asignaba principal importancia a esa causa en el surgimiento de la violencia, y confiaba en que la continuación de la revolución “nacional”, interrumpida en 1955, podría encauzar esas rebeldías. Pero… la realidad era otra. Perón parecía desconocer la revolución cubana, la guerrilla en América Latina, la descolonización de África, la lucha antiimperialista de Asia, el Mayo Francés… cuestiones que no desconocía su primer delegado en la época de la más combativa resistencia: el leal John William Cooke, que –lamentablemente- había fallecido. Por lo demás, el viejo caudillo estaba necesitado de acorralar y abatir al gobierno militar y no estaba en condiciones de prescindir de ninguna fuerza que contribuyera a ese objetivo.

Cooke -primer delegado personal de Perón en el exilio-, 
miliciano en Cuba en 1961.

El accionar de la guerrilla urbana continuó a fines del mismo mes de julio, con el copamiento de la localidad de Garín, perpetrado por las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias). El 27 de agosto otro grupo comando interceptó el automóvil en que viajaba José Alonso, exsecretario general de la CGT, dando muerte al dirigente sindical de FONIVA (Federación Obrera de la Industria del Vestido y Afines) de varios disparos. Posteriormente, el “Comando Montonero Emilio Maza” se atribuiría el hecho.

Un retrato de José Alonso, simulando estar ensangrentado.
 
Aunque este episodio también fue confuso, pues algunos sí se lo adjudicaban a la guerrilla, pero otros a servicios parapoliciales. La confusión devendría de la calificación que se hacía de Alonso: era un sindicalista “pendular”, que figuró en todas las líneas de la CGT: combativo, vandorista, participacionista. 

lunes, 25 de agosto de 2014

26 DE AGOSTO DE 1914: NACE EN BRUSELAS EL ESCRITOR JULIO CORTÁZAR.



El escritor e intelectual argentino Julio Florencio Cortázar.
 
Julio Florencio Cortázar nació en Ixelles, un suburbio del sur de Bruselas (Bélgica). Murió en París, el 12 de febrero de 1984. “Cocó”, como lo llamaba su familia, era hijo de Julio José Cortázar y María Herminia Descotte. Su padre era funcionario de la embajada Argentina en Bélgica. Luego, Julito diría: “Mi nacimiento fue un producto del turismo y la diplomacia”.

Un collage con distintos puntos de Bruselas.
 
A fines de la Primera Guerra Mundial, los Cortázar pasaron a Suiza valiéndose de la nacionalidad alemana de la abuela materna, y de allí a Barcelona. A los cuatro años volvieron a Argentina y pasó el resto de su infancia en Banfield, con su madre, una tía y su hermana menor Ofelia. Vivió en una casa con fondo (Los venenos y Deshoras, están basados en sus recuerdos infantiles); no fue feliz. “Mucha servidumbre, excesiva sensibilidad, una tristeza frecuente”.
Él, ya siendo un escritor e intelectual, nunca renegó de su nacionalidad argentina. Optó por la nacionalidad francesa en 1981, en protesta contra la dictadura argentina.
Cortázar decía que su infancia la pasó con un sentido del tiempo y del espacio diferente al de los demás. Niño enfermizo, estuvo mucho tiempo en cama, la lectura fue su gran compañera. Su madre le seleccionaba las lecturas, convirtiéndose en la iniciadora de su camino de lector, y luego de escritor. De niño ya había leído a Julio Verne, Victor Hugo y Edgar Allan Poe, padeciendo por ello frecuentes pesadillas. Pasaba horas leyendo un diccionario Pequeño Larousse. Leía tanto que su madre acudió al director del colegio y luego a un médico para preguntarles si era normal, y éstos le recomendaron que su hijo dejara de leer o leyera menos durante cinco o seis meses, para que pudiera tomar sol.

Placa que informa el lugar donde vivió en Banfield Julio Cortázar y que seguramente algún descerebrado debe haber mandado demoler, en lugar de preservarlo como patrimonio nacional.
 
Fue un escritor precoz, antes de los diez años había escrito una pequeña novela -perdida, según el pequeño autor- e incluso, antes, algunos cuentos y sonetos. Dada la calidad de sus escritos, su familia -hasta su madre- dudó de la veracidad de su autoría, lo que generó una frustración en Cortázar.

Julito Cortázar cuando cursaba cuarto grado.
 
Sus cuentos son autobiográficos y relatan hechos de su infancia, como Bestiario, Final del juego, Los venenos y La señorita Cora.

Julio Córtazar en su juventud.
 
Realizó su primaria en la Escuela Nº 10 de Banfield, se formó como maestro normal (1932) y profesor en Letras (1935) en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta.
Allí surgió “La escuela de noche” (Deshoras). Comenzó a frecuentar los estadios de box. Admiraba al hombre que siempre iba para adelante y a pura fuerza y coraje conseguía ganar (Torito, Final del juego).

Escuela Nº 10 de Banfield que desde 2011 lleva su nombre.
 
A los 19 años, leyó Opio: diario de una desintoxicación de Jean Cocteau, traducido por Julio Gómez de la Serna y con prólogo de su hermano Ramón. Lo deslumbró y se convirtió en uno de sus textos de cabecera.
Dictó clases en Bolívar, Saladillo (ciudad que figura en su Libreta de Enrolamiento); y luego en Chivilcoy. Vivió en cuartos solitarios de pensiones aprovechando todo el tiempo libre para leer y escribir (Distante espejo). Entre 1939 y 1944 Cortázar vivió en Chivilcoy, en cuya Escuela Normal daba clases como profesor de literatura y era asiduo concurrente a las reuniones de amigos que se hacían en el local de fotografía de Ignacio Tankel. Éste lo tentó con la realización de su primera y única participación en un texto cinematográfico, donde colaboró en el guion de la película La sombra del pasado, que se filmó en esa ciudad entre agosto y diciembre de 1946. Ese episodio fue tratado en el film documental Buscando la sombra del pasado, dirigido por Gerardo Panero, estrenado en 2004.


 
En 1944 se mudó a Mendoza, en cuya Universidad Nacional de Cuyo impartió cursos de literatura francesa.

Julio Cortázar fue profesor de Literatura en la naciente 
Universidad Nacional de Cuyo, durante los albores del peronismo.
 
Es uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo, maestro del relato corto, la prosa poética y la narración breve en general, y creador de importantes novelas que inauguraron una nueva forma de hacer literatura en el mundo hispano, rompiendo los moldes clásicos mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal. Debido a que los contenidos de su obra transitan en la frontera de lo real y lo fantástico, suele ser puesto en relación con el surrealismo.

Uno de los cuentos cortos que más nos atrapó y nos asombró por la versatilidad del cambio de los tiempos cronológicos.
 
Vivió casi toda su vida en Argentina y buena parte en Europa. Residió en Italia, España, Suiza y París, ciudad donde se estableció en 1951 y en la que ambientó algunas de sus obras.
Además de su obra como escritor, fue también un reconocido traductor, oficio que desempeñó, entre otros, para la Unesco.