domingo, 22 de marzo de 2015

11 DE NOVIEMBRE DE 1951: REELECCIÓN DE PERÓN COMO PRESIDENTE DE LOS ARGENTINOS. PRIMERA VOTACIÓN FEMENINA.

Evita emitiendo su sufragio desde la cama del Hospital Evita.

El gobierno había establecido que las elecciones para la renovación presidencial y demás representantes del pueblo que asumirían en junio de 1952 se hicieran el 11 de noviembre de 1951.

El voto femenino en la Argentina se efectivizó en estas elecciones del 11 de noviembre de 1951.

Recordemos que la reforma constitucional de 1949 posibilitaba la reelección presidencial y no había un solo argentino que dudare que Juan Domingo Perón, expuesto al veredicto del consenso popular, la respuesta sería -esta vez- la de una elección plebiscitaria. Lo que no se sabía en los primeros meses de 1951 era quién lo acompañaría en la vicepresidencia.

En su segundo período presidencial, Perón fue prácticamente plebiscitado. La oposición jamás le ganaría en elecciones limpias y democráticas

La oposición estaba minada con desinteligencias y fuertes divisiones internas. El 6 de agosto la convención nacional de la UCR, reunida en Avellaneda con ausencia y retiro de las líneas unionista y sabattinista, elige candidatos para presidente y vicepresidente a los doctores Ricardo Balbín y Arturo Frondizi, respectivamente. El 1º de septiembre el partido conservador proclama la fórmula Reynaldo Pastor-Vicente Solano Lima. El 15 del mismo mes el partido comunista designa su fórmula presidencial, la que recae en Rodolfo Ghioldi-Alcira de la Peña y el 23 los socialistas eligen a Alfredo L. Palacios-Américo Ghioldi. Los demócrata-progresistas eligieron a Luciano Molinas-Díaz Arana. En el justicialismo, desde febrero se va sustanciando la candidatura de Evita a la vicepresidencia.

Balbín y Frondizi, candidatos a presidente y vicepresidente -respectivamente- de la UCR.

El 27 del mismo septiembre, un numeroso grupo de periodistas y escritores reunidos en un pequéño ágape gastronómico realizado en Corrientes 1773 de Capital Federal, proclamó la fórmula Perón-Evita para el nuevo período gubernativo. Son testigos presenciales de esa reunión Leandro R. Reynés, Eduardo Castilla, Luis Soler Cañas, José M. Fernández Unsain, Jorge Perrone, Conrado Rizzo Baratta, Juan Carlos Gianella, Valentín Thiebaut, Arístides Rechain, Rodolfo Luzuriaga, Emilio Kartulovics, Víctor Álvarez, E. M. Suárez Danero y J. M. Caffaro Rossi.

Leandro R. Reynés, el del centro, de moñito.

La iniciativa fue tomando cuerpo, sobre todo en las organizaciones gremiales. El 12 de julio la CGT, al fundamentar su apoyo a la reelección de Perón, pronuncia un elogio a Eva Perón que no deja lugar a dudas. Ese mismo día, Oscar y Juan Gálvez, los más populares automovilistas en carreras de turismo carretera, inician un raid de 14.000 kilómetros para promover la reelección de Perón y apoyar también a la nominación de Evita al cargo presidencial. El mismísimo secretario General de la CGT, José G. Espejo, da la orden de partida desde el Automóvil Club Argentino.

Evita, dada vuelta, en el ángulo inferior izquierdo, charlando con Fangio (queda tapado). Perón conversando con Menditeguy y, a su lado; Oscar Gálvez.

El 2 de agosto la central sindical lanza oficialmente la fórmula Perón-Eva Perón y anuncia un acto para el 22 de ese mes (que ya ha sido tratado en la efemérides del día correspondiente en este blog).

Acto de la CGT proclamando la fórmula Perón-Eva Perón.

Al día siguiente del intento de golpe de Estado del general de caballería (que en realidad era más de caballería que general) Benjamín Menéndez, lo que no pasó de ser una simple "chirinada", Evita -en su lecho de enferma y sometida a una transfusión de sangre- cita, en forma secreta, a José Espejo, Isaías Santín y Florencio Soto, directivos de la CGT y al comandante del ejército, general Humberto Sosa Molina, que había reemplazado a Solari y les ordena la compra de cinco mil pistolas automáticas y mil quinientas ametralladoras destinadas a armar milicias obreras. Las armas se adquirieron, pero Perón (no pudiendo superar la contradicción de haber sido formado en el Colegio Militar), después del fallecimiento de la compañera Evita, las destinó para equipar a la Gendarmería nacional.

General José Humberto Sosa Molina y el brigader Ignacio San Martín.

Mientras tanto, los partidos políticos desarrollaban sus campañas. El peronismo se contentó con la celebración del 17 de Octubre, en donde una Eva Perón ya francamente debilitada físicamente, pronunciaría uno de sus últimos discursos fustigando a la oligarquía y convocando al pueblo a estrechar filas alrededor de Perón.

Último 17 de Octubre de Evita.

Por lo demás, en su campaña electoral, el peronismo se limitó a montar en la calle Florida una exposición en la que se mostraban los logros alcanzados por el gobierno, y pocos días antes de los comicios, el mismo Perón pronunció dos discursos que fueron transmitidos por todas las radios pertenecientes a la cadena nacional.

Otra escena, del 17 de Octubre de 1951.

El 11 de noviembre de 1951 se va a las urnas. Las mujeres votan por primera vez y los resultados despejan cualquier duda. El triunfo de la fórmula Perón-Quijano es abrumador: 4.745.157 votos (62%). La UCR reúne 2.406.050 sufragios (32%), en una buena elección al fin y al cabo, recordemos que a lo largo de la historia argentina con gente como Gerardo Morales llegó al piso del 4%. Precisamente lo que sumaron el resto de los partidos en aquel 1951. Podemos decir, entonces, que la participación femenina constituyó un hecho gravitante en los resultados de la elección: el 64% de los votos femeninos se habían inclinado por la fórmula del peronismo. Mayor que el porcentaje de los hombres.

Evita y la responsabilidad del voto femenino.

Acceden por primera vez seis mujeres a las bancas del Senado, preanunciando a la "Era Kristina" y veintiuna a la Cámara de Diputados.

En el 2007 comenzaría la "Era Kristina".

De esta manera, el peronismo inauguraba un nuevo período gubernamental con un sólido respaldo popular y legislativo. La esperanza de vencer a Perón a través de las urnas se aleja definitivamente. Los enemigos políticos retoman lentamente el camino que los conduce hacia los pórticos de las guarniciones, lo mismo que la oposición de hoy recurre a la SIP, la CIA, las formaciones de "seguridad irregulares", denuncia ante los EE.UU. como si continuaran en los ´80 con el reaganismo intacto y fueran los halcones del mundo. A todos ellos mis más lúgubres predicciones fúnebres para el próximo turno electoral, emulando a la Pitonisa de la Triste Fama. Y que las mismas lleguen también a la mujer desagradable platinada (cualquiera de las dos, la política o la "artista" -por no decir la yegua que felaba a los militares del proceso-) y al "Padrino", que se pulvericen entre los dos términos en los estrados judiciales.

martes, 17 de marzo de 2015

24 DE AGOSTO DE 1968: IIª CONFERENCIA EPISCOPAL LATINOAMERICANA EN MEDELLÍN.



La cuestión es preguntarse ¿Por qué se requería de la Iglesia católica una respuesta especial para América Latina? ¿Quiénes fueron los que detectaron esto? Los interrogantes se explican a partir de la Historia del último medio siglo del siglo XX (valga la tautología y la cacofonía) en el cual el Episcopado Latinoamericano ha ido adquiriendo una conciencia y una voz propia dentro de la Iglesia católica, apostólica, romana universal. Fue gracias a dos grandes obispos, el chileno Manuel Larraín y el brasileño Helder Cámara, que se empezaron a coordinar los esfuerzos de todo el episcopado latinoamericano a través de las Conferencias Generales y del Celam (Consejo Episcopal Latinoamericano). La primera de las Conferencias se celebró en Río de Janeiro en 1955 pero no estaban dadas las condiciones para una organización autónoma y dicha Conferencia resolvió instalar el Celam en Roma con el riesgo de que terminara siendo un organismo más de la Curia, por lo tanto de la jerarquía eclesiástica que, como sabemos, siempre es ultraconservadora; el Vaticano mismo señaló que debía de ser en América Latina y los obispos eligieron a Bogotá como lugar estratégico.

Monseñor Manuel Larraín.

Dom Hélder Cámara.

También la Conferencia de Medellín tuvo su origen -como se dijo más arriba- en el alma de esos grandes pastores que fueron Larraín y Cámara. Durante el Concilio se reunían junto a otros obispos en el Pío Colegio Brasileño de Roma para buscar una respuesta a esta pregunta: ¿cómo aplicar el Concilio a la realidad de América Latina, tan distinta a Europa y al primer mundo? Medellín (1968) fue el primer intento, en el orden mundial, de organizar la colegialidad episcopal después del Concilio y de aplicar el Concilio a la realidad de un continente; proporcionó una inédita conciencia latinoamericana a las Iglesias latinoamericanas y reformuló toda la pastoral desde un fuerte compromiso social. Fue tan importante Medellín para América Latina y aun para la Iglesia universal, que cuando en 1974 el presidente del Celam, Eduardo Pironio, viajó a Roma para el Sínodo sobre Evangelización, llevó tres sugerencias pastorales que influyeron después en la famosa encíclica de Pablo VI, la "Evangelii Nuntiandi". Las tres sugerencias eran las comunidades eclesiales de base, el tema de la liberación y la religiosidad popular. La encíclica "Evangelii Nuntiandi" a su vez influyó profundamente en la tercera Conferencia General de Puebla (1979).

CELAM.

En el documento de Puebla hay 19 citas textuales y 73 referencias a esta encíclica, lo que permite entender la importancia que le dio Puebla por ejemplo a la evangelización de la cultura y de la religiosidad popular.

Sacerdote Camilo Torres.

Pero lo más importante fue que la comunidad de base, cristiana, latinoamericana aunque ecuménica, se definió por "la opción por lo pobres" como lo demostró el colombiano Camilo Torres con su praxis revolucionaria para que la cosa no quedara en un simple papel.

lunes, 9 de marzo de 2015

14 DE MAYO DE 1976: SECUESTRO Y ASESINATO DE ZELMAR MICHELINI.

Zelmar había nacido el 20 de mayo de 1924, en una familia de clase media uruguaya. Aunque fue un muy buen alumno, temía mucho hablar en público y tartamudeaba.

viernes, 6 de marzo de 2015

4 DE OCTUBRE DE 2009: FALLECIMIENTO DE "LA NEGRA" MERCEDES SOSA.

Hace poco tiempo, Mercedes Sosa con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

EL PRESENTE HOMENAJE ES UNA VERSIÓN LIBRE DEL LIBRO "NO TOQUEN. MÚSICOS POPULARES GOBIERNO Y SOCIEDAD/UTOPÍA, PERSECUCIÓN Y LISTAS NEGRAS EN LA ARGENTINA 1960-1983" de M. Darío Marchini.


Había un boliche en La Plata en el cruce de las calles 3, 43 y la diagonal 74 que se llamaba El Almacén. A pesar del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y la tarea sucia encargada a la CNU (fascistas de la Confederación Nacional Universitaria), el local se mantuvo abierto precisamente por el prestigio universitario de la capital de la provincia de Buenos Aires y hasta se atrevieron a contratar a Armando Tejada Gómez. Hasta que un día, sus dueños establecieron contacto con la "Negra" Mercedes Sosa cuyo cachet era la mitad de lo que cobraban "Los Chalchaleros". La Negra actuaría allí el 20 de octubre 1978 en el Almacén San José.



El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires "recomendó" que no actuara porque se había constatado en Mercedes "la difusión de ideología marxista", sobre todo en el festival que se había llevado adelante el 21 de septiembre en la ciudad de Rosario.



La convocatoria de la Sosa fue un rotundo éxito. Aunque controlados por personal vestido de civil de la policía de la provincia. Unos estudiantes platenses que no habían podido pasar y estaban en la vereda le pidieron a "la cantora": Cuando tenga la tierra. Fue la señal que los policías esperaban. y los 3 espectadores de adentro del local, más los 100 de afuera ante la actitud desafiante de la policía coreaban con fuerza ¡Canción con todos!!!. La noche era una fiesta.



El hijo de Mercedes, desde la puerta que apenas podían contenerla porque estaban por ingresar los milicos, Fabián Matus, corrió para avisarle a su madre. Antes que pudiera bajar del escenario un hombre de azul la tomó a Mercedes del brazo y ella, aparentemente tranquila le dijo: "Suélteme que soy una mujer". Mientras la voces de mando destempladas gritaban "tomen las carpetas con las canciones, que son pruebas testimoniales".



Cuando la Negra inquirió al oficial jefe qué ocurría, después de culatazos y apuntarlos con fusiles llevándolos al camarín.
El oficial, jefe del operativo contestó:
-Pasa que usted canta canciones subversivas.
-¿Canciones subversivas? ¿y eso qué es?
-Canciones de protesta, marxistas...
-¡Pero si están todas grabadas en discos y las canto siempre en todas partes!...
-Lo que haga en oras partes no me interesa; acá esas canciones son comunistas.
-¿Y entonces por qué me dejaron cantas? Para eso hubieran prohibido directamente el espectáculo...
-¡Escuchemé: acá los que deciden como se hacen las cosas somos nosotros!
Conclusión fueron todos trasladados en un celular hasta la seccional segunda.



Cuando Mercedes Sosa y su comitiva llegaron la comisaría, los hicieron esperar en el hall. Entonces, la cantante se quebró.
-No puede ser que por mi culpa esté pasando todo esto -decía entre lágrimas.
-Bueno, Mercedes, está bien no te preocupes ya se va a arreglar todo -la consolaba la dueña del local.



Un ruido ensordecedor venía de la calle. Eran las sirenas de los patrulleros que escoltaban los colectivos en que venían los espectadores. Los 300 fueron palpados ignominiosamente aún las mujeres, y no había personal femenino, manoséandolas y diciéndoles que podían guardar algo "ahí".



Mercedes y su grupo de allegados fueron llevados a una oficina.
-¿Y ahora que van a hacer con nosotros y con toda esa gente que está en el patio -preguntó la tucumana.
-Eso es asunto nuestro, acá las preguntas las hacemos nosotros -respondió Ronconi (jefe del operativo policial) con el mismo malhumor que lo había acompañado toda la noche.
-Usted es un maleducado.
-¡Y usted es una negra de mierda, y lo mejor que podría hacer es dejarse de cantar y de pudrirle la cabeza a la gente! ¡Y no vuelva a hablar hasta que nosotros le digamos!. Ordenó el policía con la sutileza que los caracteriza (¡Buen alumno de Camps y Etchecolatz carajo!).



Minutos después apareció el comisario, quien les explicó que el procedimiento se había realizado porque durante el recital se habían interpretado canciones prohibidas (la validez del cargo era harto discutible, ya que la prohibición citada -derivada de las circulares del COMFER [sí amigos lectores EL MISMO QUE HOY DEFIENDE EL MULTIMEDIA CLARÍN Y PRÁCTICAMENTE TODO EL ARCO OPOSITOR AL GOBIERNO POPULAR DE KRISTINA, DESDE EL DEMÓCRATA ATILDADO GERARDO MORALES, PASANDO POR EL INFELIZ DE IGLESIAS, EL MISMO VICEPRESIDENTE COBOS Y LA GROSERA DE LA GORDA CARRIÓ]- alcanzaba a la difusión radial y televisiva, pero no a las actuaciones en vivo). "El juez decidirá que va a hacer con ustedes", dijo antes de volver a dejarlos solos.
A la Negra la fotografiaron y le tomaron las huellas dactilares.



Insistían los de la bonaerense, ya que pedían el contrato y Fabián Matus dijo que lo había dejado en Capital, que era un acto a beneficio del Partido Comunista. Y como queriendo mostrar "sagacidad" el policía dijo "Ud. sabe que los actos políticos están prohibidos".



No fue posible encontrar a ningún abogado, ni siquiera al juez Miguel Inchausti, padre de Chany Inchausti, líder del grupo Los Arroyeños. Tampoco quiso dijo que sus fueros no se lo permitían y le sugirió que se comunicara con el abogado radical ex intendente de La Plata. Éste se hizo cargo, pero muy a disgusto diciendo que "iba a ser una mancha roja (acto fallido se dice mancha negra, pero como se trataba de Mercedes Sosa) en su expediente".



Solo una casualidad hizo que un hermano del juez Adamo que jugaba al rugby llegara a la comisaría en la tarde del otro día, acompañado de un médico. El profesional les dijo a Mercedes Sosa y los demás detenidos que debía trasladarlos a una habitación, para revisarlos y hacer constar su estado de salud.



-No es necesario; no nos tocaron, en ese sentido está todo bien -lo tranquilizaron.
Mercedes Sosa fue la última en recuperar la libertad a las 18 hs. de ese nefasto sábado. Le pagaron la suma convenida que sólo serviría para trasladarlo a los gastos judiciales. Los medios periodísticos recién se hicieron eco tres días después, con breves gacetillas que despojaron de todo comentario como si se tratara de un hecho "normal". Y en la argentina de entonces lo era.



"Fue detenida la cantante Mercedes Sosa".
El 22 de diciembre de 1978 el juez dictó el sobreseimiento de Mercedes Sosa. Se supo que la detención de la cantante obedeció a una circular del ministerio del Interior, firmada por el mismísimo general Albano Harguindeguy, donde se decía expresamente que Mercedes Sosa debía ser detenida la próxima vez que se presentara en público. El azar dispuso que fuera en La Plata y apuró el camino del exilio de la comprometida tucumana.



No sigo porque los datos de nacimiento, filiación, etc, etc. son múltiples en todos los periódicos, canales televisivos y radios, pero lo que se acaba de contar no es muy conocido, ni ella misma tal vez quiso recordar aquel amargo momento con la Dictadura más feroz que pasó la Argentina y fue dueña de la voz y los oídos de todos a través del COMFER y de la todavía hoy vigente Ley de Radiodifusión de los genocidas. Pero el viernes, en el lugar en que se encuentre -porque simplemente salió de gira artística por los arrabales del mundo- se sentirá feliz con la terminación de treinta años de ignominia, prepotencia y autoritarismo.



jueves, 5 de marzo de 2015

8 DE NOVIEMBRE DE 1976: EN NICARAGUA, MUERE EN COMBATE CARLOS FONSECA.

Nicaragua, Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Carlos Fonseca fue, en Nicaragua, el fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Luchador infatigable de las causas populares, Carlos Fonseca Amador había nacido en 1935 en Matagalpa, pueblo situado a 127 kilómetros al norte de Managua. Su infancia transcurrió en un barrio obrero de Matagalpa. A los 19 años ingresó a la Universidad Autónoma de Nicaragua, en la Facultad de Derecho. Sus inquietudes políticas lo llevaron a participar en círculos revolucionarios orientados por la filosofía marxista-leninista. Al terminar el primer año de su carrera, se afilió al Partido Socialista Nicaragüense. Es encarcelado por primera vez en 1956.

Carlos Fonseca Amador al terminar su Bachillerato.

Al año siguiente participó del VI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en Moscú, siendo el único delegado de su país. Al retornar a Nicaragua fue encarcelado nuevamente.

Carlos Fonseca, estudiante universitario.

En 1959 resurgió en Nicaragua la guerrilla. Los grupos revolucionarios se reunían en la frontera con Honduras o Costa Rica y desde allí incursionaban en forma armada al territorio nacional. Fonseca Amador se incorporó al grupo de "la guerrilla del Chaparral", constituido en Honduras. En uno de sus desplazamientos chocó contra el aún recontra reaccionario ejército hondureño (que hoy no deja al presidente legítimo retomar el poder presidencial que le fue sustraído y reprime brutalmente a pacíficos manifestantes). Como saldo de este enfrentamiento Fonseca Amador resultó gravemente herido y fue deportado a Guatemala, desde donde retornó a Honduras, para viajar posteriormente a Cuba. Allí permaneció durante un tiempo y regresó nuevamente a Nicaragua. Allí entró en contacto con dirigentes estudiantiles y algunos militares del Partido Socialista Nicaragüense. Nació así el "Movimiento Nueva Nicaragua", de vida muy efímera.

Carlos Fonseca Amador.

Al poco tiempo se creaba el Movimiento Sandinista al fusionarse el frente Unitario Nacional, la Juventud revolucionaria Nacionalista y ex combatientes sandinistas. En esta ocasión se lanzó, el 23 de junio de 1961, un manifiesto público. En torno a estos grupos existían expresas coincidencias en que la vía para la lucha no podía ser otra que la armada, para enfrentar a la dictadura somocista.



Una vez preparados, los combatientes se concentraron en territorio hondureño. Otros militantes realizaban trabajos organizativos dentro de las ciudades. El Movimiento Sandinista pasó a denominarse Frente de Liberación Nacional y en 1963 se transformó en el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Mural cuyo destaque es Carlos Fonseca, "Che" Guevara y Augusto César Sandino.

Fue precisamente Fonseca Amador quien había definido que el sandinismo no era una simple efemérides como la que se venía celebrando hasta entonces, sino que era un camino, una guía para la revolución nicaragüense. Elaboró así el primer ideario de Sandino, un folleto en el que recoge citas del General de Hombres Libres, donde queda muy clara su postura antiimperialista.

Casa- Museo Comandante Carlos Fonseca Amador.

Surgió en ese momento otra guerrilla en la zona del río Bocay. Carlos participó en ella en los primeros momentos para pasar luego a cumplir tareas clandestinas urbanas. Permaneció en esta situación hasta 1964, fecha en que fue capturado en una calle de la capital. Mediante un juicio público se lo condenó a seis meses de prisión.



En un documento titulado "Desde la cárcel yo acuso a la dictadura", hizo un llamamiento a las fuerzas antisomocistas a unificarse para el combate.
Cuando cumplió la condena, Fonseca fue deportado a Guatemala, donde también es apresado, hasta que finalmente viajó a México para muy pronto reingresar a su país en forma clandestina.

Interior de Museo Carlos Fonseca.

Se fue al monte, Sus compañeros preparaban la guerrilla de Pancasán. Transcurría el año 1966 y ya era secretario general del Frente, la primera figura de su dirección nacional.



Un año más tarde asumía el gobierno Anastasio Somoza Debayle, con el pleno respaldo de los Estados Unidos. Con él se inició una etapa del recrudecimiento del terror.
En 1968, Fonseca Amador se trasladó a Costa Rica. La policía de ese país lo capturó, enjuició y condenó por participar en una asalto a un Banco. En octubre de 1970, un comando del FSLN secuestraba en pleno vuelo un avión en el que viajaban funcionarios de la United Fruit Company y exigió, a cambio, la liberación de Carlos Fonseca y su traslado a Cuba. Los términos del rescate fueron cumplidos.

Dos imágenes de Anastasio Somoza Debayle separadas por el tiempo

En 1975 retornó a Nicaragua en forma clandestina. Su muerte ocurrió en combate el 8 de noviembre de 1976 en la zona centro norte de Nicaragua, en la región conocida como Zinica, es acorde con toda su trayectoria de lucha.

miércoles, 4 de marzo de 2015

3 DE ENERO DE 1919: COMIENZA LA "SEMANA TRÁGICA".

3 DE ENERO DE 1919: COMIENZA LA “SEMANA TRÁGICA”.
A comienzos de 1919 se viven –ideológicamente- momentos de gran tensión durante la primera presidencia de Yrigoyen. La Gran Guerra ha terminado, pero corren por
Europa y América la esperanza para unos, y la preocupación para otros, emanadas de la Revolución Rusa de 1917.
El 3 de enero de 1919 los obreros, en huelga, de los Talleres Metalúrgicos Vasena ocuparon la fábrica negándose a desalojarla. Fue inútil que Elpidio González, jefe de policía, se apersonase conciliador: su autoridad fue desconocida.
Nada más hubiera ocurrido si no hubiera sido por el temor a una revolución "maximalista" (se llamaba de esta manera al bolchevismo ruso) que la prensa -como siempre, aún hoy algunos medios no perdieron la costumbre de mentir y ponerse del lado de los poderosos- propalaba en esos días. Por orden del ministerio de Guerra, aunque nunca quedó bien esclarecido, el 8 de enero dos compañías del Arsenal desalojaron la fábrica. Hubo un tiroteo, cuyo resultado fue cuatro obreros muertos y más de veinte heridos (entre ellos, algunos soldados). El 9, las dos centrales obreras, tanto la U.G.T. (Unión General de Trabajadores) y la F.O.R.A. (Federación Obrera Regional Argentina), declararon la huelga general.
El entierro de las víctimas se transformó en una imponente manifestación de más de veinte mil personas. Hubo graves disturbios, ya sea por la indignación de los obreros, o por elementos infiltrados. La fábrica Vasena quedó incendiada, además se quemaron edificios religiosos, se volcaron tranvías y carros formando barricadas contra las cargas de la guardia de seguridad (que resultó impotente para impedir el desorden). Los comercios cerraron sus puertas por precaución, quedó detenida la circulación callejera, no hubo distribución de diarios (único medio informativo) y apenas, pero con mucha dificultad, circularon algunos trenes del servicio suburbano.
Corrían los más extraños rumores favorecidos por la ausencia de diarios (o no, tal vez "la calle" dijera una desacostumbrada verdad deformada usualmente por los medios de prensa), los desórdenes en el entierro de las víctimas y la exaltación de algunos jóvenes de la oligarquía que, armas en mano, salieron a reprimir a los "maximalistas" (y menos mal que no estaba Gerardo Morales, sino hubiera dicho que los lideraba Milagro Sala). De todos modos el miedo se generalizó. Se decía que los revolucionarios asaltaban el Departamento de Policía, la Casa de Gobierno, la Catedral: lo cierto fue que efectivos de la policía ametrallaron la Avenida de Mayo suponiéndola copada por los "revolucionarios" (así llamaban a los huelguistas y sus adherentes). Como los "maximalistas" eran rusos, y en la jerga porteña se llamaba rusos a los judíos, hubo exceso contra comercios y pacíficos habitantes del barrio hebreo de la Ciudad (si esto no es xenofobia… la xenofobia dónde está: en Macri).
Fue llamado el ejército a restablecer el orden. Pero hasta el 13, el general Dellepiane no lo conseguiría: tres días de angustia en la población, desconcierto de los policías e impunidad de los "guardias blancos".
La cámara de diputados votó el estado de sitio: la policía detuvo a un obrero alemán de vagos antecedentes anarquistas -Pedro Wald- que se confesó responsable de la revolución "maximalista" y admitió que sería el presidente de la República una vez triunfante.
El Senado no llegó a aprobar el estado de sitio porque trascendieron las exageraciones de la "Semana", y el ejército no encontraba los cantones insurrectos. Un recurso de "habeas corpus" puso en libertad a Wald. Se supo que, torturado, habría hecho las extravagantes confesiones.
La calma volvería. Pero quedó la sensación de ineptitud del gobierno para cuidar el orden e impedir episodios como el ocurrido. Sus votantes disminuyeron en las elecciones legislativas de marzo de ese año.
Lo que sí, el radicalismo no se atrevió a decir nunca más que era el garante de las libertades públicas. Así continuamos hoy, año 2011, en que a algunos no se les cae la cara de vergüenza y lo continúan diciendo.

martes, 3 de marzo de 2015

28 DE NOVIEMBRE DE 1973: INDEPENDIENTE CAMPEÓN INTERCONTINENTAL.

Independiente, Campeón Intercontinental 1973. A pesar de haber sido, hasta 1973, tres veces dueño de la Libertadores de América, al Rey de Copas se le negaba obtener el mayor galardón que un club puede obtener en el fútbol mundial: la Copa Intercontinental. Esa debilidad que suele seducir más a los equipos sudamericanos, puesto que es la oportunidad de demostrar que el mejor fútbol está lejos de ser propiedad exclusiva de la riqueza que ostentan los europeos, sino que nace aquí, donde los pibes todavía juegan en el potrero. Como se dijo, tres veces había ganado Independiente la Copa Libertadores de América y en otra tres oportunidades había fracaso en el intento de conseguir la Copa del Mundo de Clubes. En 1964 había caído ante el Inter de Milán de Helenio Herrera, tras ganar en Avellaneda por 1 a 0, luego perder en Italia por 2 a 0 y ser derrotado en el partido desempate en el Santiago Bernabeu de Madrid por 1 a 0 (y claro, todavía estaba vivo el facho de Franco que era mufa y odiaba a los "rojos"). En 1965, contra el mismo rival, fue superado ampliamente por 3 a 0 en Italia y no pudo doblegar al eficaz catenaccio (cerrojo en italiano, es una táctica netamene defensiva) en la Doble Visera, sino apenas pudo empatar 0 a 0. Finalmente, en 1972, la chance volvió a escapársele de las manos tras caer ante uno de los mejores equipos que recuerda la historia del fútbol mundial: el Ajax de Holanda conducido por Johan Cruyft. Un empate 1 a 1 de local y una dura caída de 3 a 0 en Ámsterdam lo volvió a privar de la gloria que tanto anhelaba. En 1973 tras la conquista sudamericana, Independiente se preparaba para la revancha frente al Ajax (que había vuelto a ganar la Copa de Campeones de Europa), sin embargo el conjunto holandés declinó a su derecho de jugar la Copa alegando que el equipo argentino jugaba demasiado fuerte (Buen equipo, pero... ¡maricones!) y no quería arriesga a sus jugadores. Ante la negativa del campeón, el subcampeón de la competencia europea, , la Juventus de Italia -la Vecchia Signora-, aceptó el compromiso con la condición que el partido definitorio debía jugarse en Roma. Así fue. El 28 de noviembre de 1973, en el mítico Olímpico de Roma, Independiente expuso toda ilusión y todo su fútbol. Aunque en los comienzos del partido la pasó mal porque debió resistir los constantes embates del equipo italiano, el Rey de Copas no se desesperó. Dos remates en el travesaño y un penal malogrado por Antonelo Cuccureddu fueron las principales oportunidades de la "Vecchia Signora", esta vez la suerte parecía estar del lado de los argentinos. Sin embargo, haciía falta mucho más que buena fortuna para ganar ese partido, y para eso contaba Independiente en sus filas con Ricardo Bochini (el "Bocha"). A los 32 minutos del segundo tiempo, tras una doble pared con su socio futbolístico, Daniel Bertoni, "el Bocha" definió bajo ante la salida del arquero Dino Zoff y anotó el único gol del partido. El 1 a 0 ya era imposible de levantar para los italianos. El estigma había desparecido. Independiente era por primera vez en su historia el Campeón Intercontinental de Clubes.

lunes, 2 de marzo de 2015

28 DE JUNIO DE 1966: GOLPE DE ESTADO DEL DICTADOR MILITAR JUAN C. ONGANÍA.

El 28 de junio de 1966, las Fuerzas Armadas destituyeron en forma incruenta al gobierno radical de Arturo Illia. Lamentablemente, en el día de hoy (28 de junio de 2009) ha ocurrido lo mismo -una cuestión que los latinoamericanos creíamos superada- en el pueblo hondureño. Un grupo de soldados, que ni siquiera representa a todas las fuerzas armadas, secuestró y envió a Costa Rica al presidente constitucional Manuel Zelaya y plasmó el golpe de Estado. El repudio de América Latina es unánime.

Manuel Zelaya, Hugo Chávez y Daniel Ortega.

Volviendo a la Argentina el mismo día en que se instala el "onganiato" y como consecuencia de lo que vamos a relatar, la Junta de Comandantes en Jefe, integrada por el general Pascual Pistarini, el almirante Benigno Varela y el brigadier Teodoro Álvarez, se hace cargo del poder en forma interina. Los primeros decretos de la Junta Sediciosa disponían -arbitrariamente- la destitución del presidente y vicepresidente, como también la de los gobernadores e intendentes. El Congreso Nacional y las legislaturas provinciales son disueltos, y se separa de sus cargos a los miembros de la Corte Suprema. También es prohibida la actividad de los partidos políticos y confiscados sus bienes.
En seguida se da a conocer una proclama -el Acta de la Revolución Argentina- en la que se precisan las causas y objetivos de la intervención militar (vil justificación). Dice el citado texto:

Arturo Illia, en el momento de ser "echado" de la casa de gobierno.

"Sin autoridad auténtica -elemento esencial de una convivencia armoniosa y fecunda-, sólo puede existir un remedo de sociedad civilizada, cuya excelencia no puede ser proclamada sin agravio de la inteligencia y el buen sentido. Nuestro país se transformó en un escenario de anarquía, caracterizado por la colisión de sectores antagónicos, situación agravada por la inexistencia de un orden social elemental [...]. Hoy, como en todas las etapas decisivas de nuestra historia, las Fuerzas Armadas, interpretando el más alto interés común, asumen la responsabilidad irrenunciable de asegurar la unión nacional y posibilitar el bienestar general [...] La transformación nacional es un imperativo histórico que no puede desviarse si queremos conservar nuestra fisonomía de sociedad civilizada, libre, y los valores esenciales de nuestro estilo de vida [...].

Pichón de Grondona y Biolcatti, conspirando en el 2009 de la misma manera que en 1966.

"Para ello era indispensable eliminar una falacia de una legalidad formal y estéril bajo cuyo amparo se ejecutó una política de división y enfrentamiento que hizo ilusoria la posibilidad de esfuerzo conjunto y renunció a la autoridad de tal suerte, que las Fuerzas Armadas más que sustituir un poder, vienen a ocupar un vacío de tal autoridad y conducción". Se nota aquí la pluma sibilina del periodista "griego" demócrata-golpista, Mariano Grondona, que hasta hace unos pocos día estaba conspirando abiertamente con el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcatti, sobre la posibilidad de que el 29 de junio se acabara con la legalidad y legitimidad de la presidenta Cristina Kirchner. De jovencito o de viejo: un hijo de puta igualmente.


Mariano Grondona y Hugo Biolcatti

Asimismo, hablando de la autodenominada Revolución Argentina, el Acta pone en vigencia el estatuto de la Revolución y designa al general Juan Carlos Onganía en el cargo de presidente (?)[por qué nunca dirán "de facto"] de la República Argentina.

"General" Juan Carlos Onganía

Al día siguiente [el día que le gusta Grondona], Onganía procedía a jurar su cargo sobre los Estatutos de la Revolución. La Constitución continuaba en vigencia, en todo aquello que no contrariara dichos Estatutos, que quedaban consagrados como ley de la Nación.

Símbolo de la represión de expresiones del poder civil

No se hablaba de gobierno "provisional", ni se ponía término alguno para su función. Disuelto el Congreso, la facultad legislativa quedaba en manos del presidente: sus decretos se denominarían leyes y no requerirían ninguna otra instancia de aprobación. Al designarse nuevos miembros de la Corte Suprema, desaparecía de hecho la tradicional "independencia" del poder judicial. En cuanto al sistema federal, también se esfumaba, porque los interventores designados en las provincias recibían el cargo de gobernadores, actuando como delegados del gobierno nacional.

Noticias a tan solo un mes del golpe de Estado

Quedaba claro que no serían las Fuerzas Armadas las que gobernarían: otorgaban al general Onganía la suma del poder público. Le firmaban un cheque en blanco. La Junta de Comandantes sólo reservaba para sí dos funciones: el poder constituyente (a ella correspondía la modificación del Estatuto de la Revolución Argentina, en caso necesario) y la de gran elector en caso de vacancia del Poder Ejecutivo.

La Noche de los Bastones Largos

Onganía, el legalista de pocos años atrás, lo había exigido así como condición irrenunciable para aceptar el gobierno. Era, en verdad, coherente con su concepto de profesionalismo: las Fuerzas Armadas debían permanecer disciplinadas y apartadas de la política, que introducía en ellas el germen del estado deliberativo y la descomposición.

Tapa del Diario El Mundo

Era un verdadero cesarismo el que se establecía en el país.

Tapa de la Revista Análisis

Todo indicaba la voluntad de introducir cambios intensos en las estructuras políticas y económicas, desechando las prescripciones del sistema demoliberal, notoriamente desprestigiado por su propia deformación en el empeño de cerrar el camino al peronismo. Pero, ¿qué se propondría realmente Onganía?. ¿Cuál sería el objetivo último de las Fuerzas Armadas al depositar en sus manos esa suma de poder?. Y, fundamentalmente, ¿con qué expectativas recibía al adusto general cada sector de la sociedad argentina?.