viernes, 21 de noviembre de 2014

22 DE NOVIEMBRE DE 1955: GRUPO DE ASALTO (CORONEL MOORI-KOENIG) SE LLEVA EL CADÁVER DE EVITA DE LA CGT.



Cadáver embalsamado de Eva Duarte de Perón expuesto en la C. G. T.

Por decisión de Aramburu, la dictadura dio un decreto secreto, por el cual el cuerpo de Evita debía ser sepultado en una parcela numerada y sin nombre, en el cementerio de la Chacarita.

Camioneta en la que se intentó transportar el ataúd de Eva Duarte de Perón.

El encargado de la tarea fue el coronel Carlos Moori Koenig, jefe del Servicio de Informaciones del Ejército. La noche del 22 de noviembre, Moori Koenig irrumpió en la CGT acompañado de un grupo de oficiales de civil armados. Integraban el comando el mayor Eduardo Arandía –subjefe del SIE-, el capitán de navío Roberto Fráscoli y el mayor Gandolfo. El doctor Ara, ya avisado, estaba allí.

El doctor Pedro Ara observando el cadáver momificado, pero ya "reparado" en 1971 en Puerta de Hierro.
 
Arandía había hecho traer, de la cochería Lázaro Costa, el ataúd en que el cuerpo de Eva había sido expuesto al público por primera vez. Un camión del ejército conducido por Fráscoli serviría para trasladar el cadáver. Cuatro peones de limpieza que se hallaban en el edificio fueron obligados a cargar el ataúd hasta la sala donde se encontraba el cuerpo de Eva. Se les ordenó a permanecer allí como testigos y dos de ellos, hondamente conmovidos, ayudaron a Ara a alzar el cadáver desde la plataforma donde se hallaba al interior del ataúd. Acto seguido, supuestamente, debía ser soldada la tapa: Ara preguntó si era esto lo que se haría, pero Moori Koenig le dijo que no, pues los soldadores no habían acudido. También le indicó que su misión consistía en dar sepultura a los restos.

El mayor Eduardo Arandía solicitó a la casa funeraria Lázaro Costa que trajera el primer ataúd que contuvo los restos de Evita.
 
Luego la ceremonia concluyó y Ara debió retirarse de la CGT.

El cadáver de Evita fue ultrajado y degollado, seguramente por uno de sus captores que sentía por ella una pasión necrófila.
 
Previamente se le entregó un recibo por el valioso escudo peronista y el rosario obsequiado por Pio XII, que estaba entrelazado en las manos de Eva. El doctor ya no regresó al edificio de la central obrera y no pudo saber cómo continuaron los sucesos posteriores.
Preocupado, llamó repetidamente a Moori Koenig sin ser atendido. Finalmente, algunos días más tarde, recibió una llamada telefónica a medianoche: “Profesor, se la han llevado” –dijo una voz anónima.

En el centro del pecho del cadáver de Evita se observa el famoso escudo justicialista de piedras preciosas.
 
Allí se iniciaba, para el cadáver de Eva, un largo peregrinaje. Todos los episodios subsiguientes están cubiertos por un velo de misterio y los testimonios que dan cuenta de ellos no son seguros. En apariencia, los restos fueron colocados en un camión militar, todavía con el ataúd sin soldar. El vehículo había sido estacionado durante la noche en un regimiento de infantería de marina. A la mañana siguiente, continúa la extraña historia, fueron hallados un ramo de flores y una vela junto al camión. Entonces el ataúd fue colocado en un vehículo civil que lo trasladó a otro sitio en el centro de la ciudad.

Siempre que haya una imagen de Evita se transformará inmediatamente en un santuario lleno de flores y velas.
 
Pero la misteriosa aparición de la vela y las flores se habría repetido, con la consiguiente preocupación de Moori Koenig.

El Dr. Ara en 1952 trabajando en su prolijo y perfecto embalsamamiento.
 
Entonces, y según una versión no confirmada, el mayor Arandía sugirió ocultar el ataúd en su propio domicilio. Obsesionado por la posibilidad de que fuera arrebatado, el militar dormía con un arma cargada sobre la almohada. “Una noche despertó sobresaltado por un ruido y al ver una sombra que se movía disparó varios tiros. Luego descubrió que había dado muerte a su mujer embarazada que se había levantado para ir al baño”.
Al parecer, el cadáver estuvo depositado en otros varios lugares: para evitar sospechas, el ataúd fue reemplazado por una gran caja de madera destinada a contener equipos de radio.

María Eva Duarte de Perón, sin embargo, aún siguió contrariando a las clases pudientes que tanto la odiaron: el que fuera sepultada en el cementerio de Milan no impidió que los militares gorilas y sus acólitos le tuvieran mas miedo muerta que cuando estaba viva. Sigue siendo sinónimo de liberación nacional y social.
 
Moori Koenig acabó haciéndolo llevar al edificio del SIE, en Callao y Viamonte, donde lo ubicó en el cuarto piso, en un sitio próximo a su despacho. Se dice que él mismo adquirió una mortaja para reemplazar la túnica que cubría los restos.

El capitán de navío Francisco Manrique, otro profeta del odio 
que estuvo implicado en estos funestos hechos.
 
Allí lo mantuvo por propia decisión durante un año. En una oportunidad lo mostró a un amigo, quien informó al capitán Francisco Manrique, que se desempeñaba en las cercanías de Aramburu. Al saber el presidente de facto que Moori Koenig no había cumplido su misión de sepultar los restos, y tras comprobar que sus nervios estaban seriamente alterados, se lo apartó de su puesto. El coronel terminaría sus días torturado por el recuerdo del cadáver de Eva. Quebrantado por esa obsesión y el alcohol, sufriría –o imaginaría- varios atentados contra su vida.

jueves, 20 de noviembre de 2014

21 DE NOVIEMBRE DE 2012: EL JUEZ RAFECAS PROCESA A SIETE REPRESORES INVOLUCRADOS EN “TRASLADOS” DESDE EL CENTRO DE DETENCIÓN CLANDESTINA EL OLIMPO.



El juez federal Daniel Rafecas.
El 6 de diciembre de 1978 más de 20 prisioneros de El Olimpo fueron convocados por los guardias. Les ordenaron hacer una fila y sacarse parte de la ropa. Les aplicaron un “tranquilizante”, los subieron a un camión que los llevó a un avión. Dijeron que irían al sur, a un penal o a una “granja de recuperación”. Fueron asesinados, tirados al mar en un “vuelo de la muerte”. Los cuerpos de diez de ellos fueron hallados en 2007, aparecieron en la costa en la segunda quincena de diciembre de 1978 y fueron enterrados como NN. El juez federal Daniel Rafecas amplió el procesamiento de siete represores y les imputó los homicidios de 19 personas que fueron sacadas de ese centro clandestino ese día. La otra novedad del fallo es que da por probados los asesinatos no sólo de las personas cuyos restos fueron identificados, sino de otras nueve que no aparecieron.

"El vuelo de la muerte": sistema implementado por el terrorismo de Estado para "desaparecer" víctimas.
 
Rafecas lleva la causa en la que se investigan los delitos cometidos en el 1er. Cuerpo del Ejército. En esta resolución –dictada en el marco de los crímenes de los centros Atlético-Banco y Olimpo– analiza la práctica del “traslado” como forma de simular el exterminio físico de seres humanos durante la dictadura. La línea de investigación, reclamada por fiscales y abogados de las víctimas, se implementó en juzgados del interior del país, pero no en los megajuicios de la ciudad de Buenos Aires. El procesamiento por homicidio puede obtener condenas a prisión perpetua en los juicios orales. En los casos considerados privaciones ilegales de la libertad y torturas, las penas son menores, por lo tanto los represores cumplen su objetivo por el que eligieron ese método de matar: ocultar las pruebas y garantizar la impunidad del delito. La Unidad de Coordinación y Seguimiento de las Causas por Violaciones a los Derechos Humanos en el terrorismo de Estado, que sustancian Jorge Auat y Pablo Parenti elaboró un documento en el que se fundamenta la posibilidad de acreditar el homicidio sin el cuerpo de la víctima.

Los doctores Pablo Parenti y Jorge Auat, y el diputado Remo Carlotto en la reunión de la comisión de Derechos Humanos.

El juez falló que la desaparición tiene antecedente en el decreto sancionado por los nazis el 7 de diciembre de 1941 (Decreto Noche y Niebla), que autorizaba a la Gestapo a secuestrar y conducir a territorio alemán a todos aquellos considerados enemigos del régimen, donde eran alojados en condición de NN en campos de concentración. Rafecas cita al historiador Efraím Zadoff, para decir que esta orden establecía que todos los que no fueran objeto de ajusticiamiento o pena de muerte sumaria por parte de las fuerzas de seguridad “... serían deportados a Alemania, donde desaparecerían sin dejar rastros en campos de concentración o cárceles”. Ante el Tribunal de Nüremberg, el jerarca nazi que firmó el decreto, el mariscal Wilhelm Keitel, buscó justificarse en las órdenes impartidas por Hitler y la invocación del siguiente argumento: “... una intimidación efectiva y duradera sólo se logra por penas de muerte o por medidas que mantengan a los familiares y a la población en la incertidumbre sobre la suerte del reo”.

"Dentro de los territorios ocupados, elementos comunistas y otros círculos hostiles a Alemania han aumentado sus esfuerzos contra el Estado Alemán y las fuerzas ocupantes desde que comenzó la campaña de Rusia. El número y la peligrosidad de estas maquinaciones nos obligan a tomar severas medidas", señalaba el decreto conocido después como "Noche y Niebla".

“Los ‘traslados’ –señala Rafecas– eran el homicidio y garantizar la desaparición del cuerpo de la víctima; las circunstancias narradas y las pruebas acumuladas al presente proceso han dado cuenta de que los mismos no eran otra cosa que un eufemismo, y que encubrían el seguro homicidio de las víctimas”.

El centro clandestino de detención El Olimpo, en el barrio de Floresta.

Los testimonios de sobrevivientes de El Olimpo y el trabajo del juez Horacio Cattani, y del Equipo Argentino de Antropología Forense, permitieron la identificación de diez víctimas, Rafecas considera probado que “el 6 de diciembre de 1978 un grupo de más de 20 personas que permanecían ilegalmente cautivas en El Olimpo fueron sacadas de allí, en un ‘traslado’ que significó su asesinato mediante premeditación y alevosía”.
Y agrega que hay suficientes elementos para tener por cierto que hay nueve personas “que integraron el traslado del 6 de diciembre de 1978 y de las cuales no se ha hallado o identificado el cuerpo, que han sido víctimas de homicidio, en las mismas circunstancias de tiempo, modo y lugar en que lo fueron las diez víctimas identificadas”. Rafecas procesó a los represores: Juan Carlos Chacra, Pedro Godoy, Eduardo Cruz, Juan Méndez, Oscar Izzi, Héctor Marc y Alfredo Feito como partícipes de 19 asesinatos, aunque no fueron, que se sepa, los autores materiales de los mismos.

20 DE NOVIEMBRE DE 2012: EL PARO ORGANIZADO POR LA CENTRAL OBRERA DE MOYANO, BARRIONUEVO Y MICHELI SE SIENTE EN LA CIUDAD POR LOS PIQUETES QUE CREARON UN CAOS EN SUS ENTRADAS Y SALIDAS. LA PRESIDENTA CALIFICA A LA MEDIDA DE “UN SIMPLE APRIETE Y UNA AMENAZA, NO UNA HUELGA”.



¡Patéticos! Como echándose la culpa el uno al otro, los tres mentores (Micheli, Moyano y Barrionuevo) del fracaso patorero del 20 de noviembre de 2012.

La presidenta habló en el acto aniversario de la Vuelta de Obligado. Evaluó que el de ese mismo día no fue un paro ni un piquete, sino "un apriete o amenaza". El gobierno habló de extorsión.

Cristina haciendo su alocución desde San Pedro, recodo del Paraná donde se desarrolló la Batalla de la Vuelta de  Obligado.
“Les pido a todos la unidad nacional porque cada vez que nos han dividido han venido primero por el gobierno y después por el pueblo. No lo olviden". Así se refirió la presidenta Cristina Fernández al paro general realizado por la CGT de Hugo Moyano, la CGT de Luis Barrionuevo y la CTA de Pablo Micheli. Desde la localidad de San Pedro, al cumplirse un nuevo aniversario de la Vuelta de Obligado, la mandataria cuestionó las intimidaciones sufridas por empleados de bares y choferes de colectivos. "Los que fueron a atacar el (café) Tortoni fueron los mismos que quemaron las urnas en Catamarca y le tiraron huevos a esta presidenta", recordó Cristina en obvia alusión a Luis Barrionuevo. "Soy una mujer, no me agarro a trompadas. Pero a mí no me corren con amenazas, me voy a bancar las que me tenga que bancar. A mí no me corre nadie, y mucho menos con amenazas, patoteadas y matones", afirmó Cristina. Sus palabras desataron una ovación.

Ataque al Tortoni por la autoidentificada (remeras) patota enviada por el gastronómico Barrionuevo para escarmentar la apertura del café.
La intervención de la jefa de Estado se convirtió, así, en la respuesta más fuerte de la Casa Rosada ante la falaz medida de fuerza. La presidenta asumió personalmente la tarea de responder la pulseada, el desafío que implicó el primer paro general desde que está en el gobierno. "Estoy de acuerdo con el derecho a huelga, pero no con los cortes y las amenazas. La gente quiere laburar y cuidar sus fuentes de trabajo […]”.

Cristina en la Vuelta de Obligado: "... La gente quiere laburar y cuidar sus fuentes de trabajo...".
La presidenta recordó que su madre, Ofelia Wilhelm, fue "delegada gremial durante 30 años" –llegó a ser dirigente de la Asociación de Empleados de Rentas– y la puso como ejemplo para decir que un gremialista que convoca a un paro no debe obligar a participar en la medida de fuerza. Luego aludió, aunque sin nombrarlo, a la figura de Saúl Ubaldini, el recordado secretario general de la CGT que encabezó paros y movilizaciones multitudinarias en los años '80. Lo citó para contrastarlo con lo que sucedió en esa jornada, que se caracterizó por la gran cantidad de piquetes, cortes de autopistas y accesos.

Saúl Ubaldini jamás hizo uso de piquetes, cortes de autopistas y accesos y convocaba multitudes.
"Me ha tocado ver a dirigentes de nuestro partido (por el PJ) pidiendo 'Paz, Pan y Trabajo'. Esos hombres convocaban a movilizaciones, o al derecho de huelga constitucionalmente establecido y respetado por esta argentina […]. Pero también es sagrado el derecho de cada trabajador de elegir. La voluntad de los trabajadores no puede ser dominada por nadie, tiene que ser expresada con libertad", exhortó la jefa de Estado. "[…] no fue una huelga, ni un paro, ni siquiera un piquete. Fue un fenómeno sociológico y económico. Y me niego a decir piquetes porque me acuerdo de Aníbal Verón o del actual intendente de Cutral Có que lideraba la protesta. Me acuerdo de Kosteki y Santillán. No los imagino viajando con su familia a Miami", ironizó la mandataria en alusión al reciente viaje de Micheli a la ciudad estadounidense.

La presidenta dijo: "Me acuerdo de Kosteki y Santillán. No me los imagino viajando con su familia a Miami".
El paro también motivó críticas entre funcionarios del Ejecutivo y algunos gobernadores. El jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, dijo que la medida de fuerza debía ser considerada un "piquetazo" y no un "paro". "Un paro es cuando los obreros y los empleados deciden no acudir a sus lugares de trabajo. Esto es un piquetazo extorsivo, en el que los que logran ir a trabajar son apedreados, como estamos viendo en el centro porteño". El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, planteó "La proporción de la metodología utilizada (por los piquetes) va en relación directa con el grado de debilidad que tienen quienes convocan. La totalidad de los trabajadores representados, si hubieran parado absolutamente todos, no representa más del 25%, porque sumados Micheli y Moyano, ambos no representan a más del 25% del total de los trabajadores".

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, calificó de "partidaria" 
la medida de fuerza que realizó la CGT opositora.
  
La medida de fuerza también fue criticada por los gobernadores Sergio Urribarri (Entre Ríos) y Eduardo Fellner (Jujuy). El primero fue especialmente duro con Moyano, a quien definió como un "chirolita al servicio de Clarín y la Sociedad Rural".

miércoles, 19 de noviembre de 2014

14 DE NOVIEMBRE DE 2014: FALLECE EL PRETENDIDO FUNDADOR DE LA "HISTORIA SOCIAL" EN LA ARGENTINA, EL PROTEGIDO DE VICTORIA OCAMPO, TULIO HALPERÍN DONGHI.

El historiador Tulio Halperín Donghi, 
fallecido el último 14 de noviembre de 2014.

Profesora Mónica Oporto:

Recibí un escrito bien seleccionado e inteligentemente sintetizado también, de la profesora Mónica Oporto, donde descubre descarnadamente el papel burlador de la realidad de aquellos que creen que le dieron una vuelta de tuerca más a la inteligencia, aunque en la realidad son "intelectuales a la violeta" que no cumplen con la principal función del representante orgánico de llevar algo más de conciencia al pueblo, espectante de participar de manera racional y activa en los procesos sociales. Pero me ayudó. Porque actuó como disparador para publicar la opinión del historiador más popular, nacional y revolucionario desde su posición, inocultable y orgullosa, de la izquierda nacional, Norberto Galasso. Aquí los dos escritos:

Copio el final de la nota, leela completa. Detesto tanto derroche de conocimiento que se queda en una torre de marfil. ¿Por qué no un análisis decididamente comprometido y popular para que la mayoría de las personas puedan entender la diferencia entre Jauretche y Halperín Donghi?? González se enamora de sus disquisiciones barrocas:

Horacio González, director de la Biblioteca Nacional.

Profesor Daniel Chiarenza:
Creo que sería mejor leer el análisis -nada rebuscado, simple- de alguién que entiende el porqué de la necesidad de la transmisión y posterior asimilación de una historia cierta que derribe mitos e ingrese definitivamente como representación cultural, antes escondida, en los sectores nacionales y populares, que por dicha propuesta y comprensión se pueden volver revolucionarios, en cuanto transformadores de una realidad opresiva. Así de simple lo explica, entonces, el maestro Norberto Galasso, uno de los representantes de la auténtica y popular izquierda nacional, quien en uno de sus últimos libros "Historia de la Argentina", en dos tomos, y en el Capítulo I de estudio de las corrientes historiográficas, con el título 2) Tulio Halperín Donghi, dice: 


"Nacido en 1925, egresa de la Universidad con los títulos de abogado y doctor en filosofía y letras. A los veintiséis años, publica su primera obra: El pensamiento de Echeverría. En 1955, participa de la ola antiperonista y es designado profesor de 'Introducción a la historia' en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad del Litoral. Poco después se desempeña como Decano de Facultad, y luego como Rector de la Universidad.

El historiador que, investiga y relata, con seriedad y sobriedad, Norberto Galasso.

"Significativamente, a pesar de sus escasos antecedentes, colabora -más como ensayista político que como historiador- en el número de fines de 1955 de la revista Sur, dirigida por Victoria Ocampo, dedicado a exaltar las virtudes de la llamada 'revolución libertadora'. Su artículo se titula 'La historiografía argentina en la hora de la libertad'. Allí se refiere desdeñosamente a 'la dictadura' que 'tampoco trajo (en la investigación historiográfica), ni para bien ni para mal, nada de sustancialmente nuevo, salvo ciertas trabas absurdas y humillantes' y canta loas a 'la libertadora', la cual ofrece a los historiadores la posibilidad de superar la estancada Nueva Escuela Histórica. Al pasar, no olvida echar un elogio al 'padre de la historia argentina': 'La grandeza de las grandes obras históricas (en nuesto país, la de Mitre)'. Poco después renueva su presencia, también preponderando el análisis político sobre el histórico, en Contorno con el artículo 'Del fascismo al peronismo'. Sienta allí la tesis del peronismo contrarrevolucionario, cuyo jefe pretende desplegarlo como tentativa fascista pero sin lograrlo. Sostiene que Perón impuso 'la máxima dosis de fascismo posible que la Argentina de la segunda posguerra era capaz de soportar'. Luego, agrega con ironía aristocrática: '[Los trabajadores] creían candorosamente que las jubilaciones y las licencias por enfermedad eran ya revolución social'. Después, inaugura su costumbre de estallar en arrebatos antipopulares como estos, relatando falsedades: 'Tenían los festejos [peronistas] una clara voluntad sacrílega: desde las danzas orgiáticas en la sala de espera de la estación Once hasta los gritos indeciblemente obscenos con que su partidarios recibieron en su primera aparición pública a la esposa del jefe del movimiento'. En este artículo también elogia a Mitre, para lo cual no encuentra nada mejor que contraponerlo a Perón: 'Mitre, el fundador de la Argentina que el peronismo quiso abolir [...] a pesar de [los obstáculos] pudo realizar obra eficaz y [...] dirigir a la Nación en el sentido que se había propuesto', mientras, en cambio, Perón, no siendo estadista, resultó 'incapaz de abarcar en su conjunto' la realidad y fracasó al apelar a 'un ideario político [el fascismo] [...] ajeno de esa realidad'.


Como una ancestral y machacona apelación, el "moderno" Halperín vuelve a la simplista e imposible (históricamente, en un país semicolonial) sainete del peronismo parangoneado con el fascismo.

"En 1958, publica otro artículo en Contorno 'El frondizismo en el espejo de la historia' y da a conocer su tesis, ya bajo la influencia de la escuela de 'Los Annales': 'Mi tesis doctoral sobre los moriscos valencianos la preparé en París en L'École Pratique, donde trabajé con Braudel'. Agrega: 'Me impresionó mucho la prioridad de preguntas del grupo de Annales. (Es decir) estudiar la sociedad a partir de sus parámetros básicos: dimensiones físicas, geográficas, económicas'.

Revista Contorno, de un gorilismo insoportable.

"Tres años más tarde, regresa al campo político y lo hace otra vez del brazo de Victoria Ocampo, al cumplirse el 30º aniversario de la revista Sur. Su artículo se titula 'Crónica del período' y aparece en el volumen Argentina 1930-1960 (Edit. Sur). Tiempo después, este artículo ocupa la mayor parte de su libro Argentina en el callejón.




Polémico libro de Halperín Dongui "Argentina en el callejón".


Como ha podido apreciarse, si la Historia Social como corriente aparece en pleno furor antiperonista del 55, esta identificación se acentúa en Halperín Donghi, no sólo alto funcionario universitario del gobierno de Aramburu, sino impulsado como gran intelectual por la señora Ocampo, estanciera y dueña de Sur, la misma que ha lanzado a Borges a la fama europea, empecinada ahora en crear un Borges en el campo de la Historia. ¿Por qué habría de producirse semejante empeño? Cualquiera diría que la clase dominante consagra historiadores para que ellos le laven las culpas cuando arman el relato o para que le oculten crímenes. ¿Será posible semejante cosa?
"Halperín Donghi y el rigor histórico"
"En dicho ensayo, Halperín comete algunos errores que llamativamente no han sido detectados por los críticos más rigurosos. Uno consiste en sostener que el 17 de Octubre estaba previamente organizado. Otro, adjudicarle a Evita un rol principal en estos sucesos. Pero lo más importante radica en que libera a la oligarquía de su acción criminal, engañando a los lectores incautos, quienes después de leer la página 64 juzgan que el 16 de junio de 1955, frente a "la heroicidad" desplegada por quienes ansiaban derrocar al gobierno peronista, solo se produjo alguna violencia en las horas de la noche, cuando grupos exaltados incendiaron iglesias. Véase el texto:




Imágenes de los cadáveres, como consecuencia de los bombardeos perpetrados contra la población civil de Plaza de Mayo como  amenaza revanchista de la oligarquía aliada al imperialismo. Cuestión que ignora don Tulio.


"'El 16 de junio, a la protesta desarmada, siguió la tentativa de golpe militar: una parte de la marina y la aviación se alzó cotra el gobierno, bombardeando y ametrallando lugares céntricos de Buenos Aires. Esa noche, sofocado el movimiento, ardieron las iglesias del centro de la ciudad, saqueadas por la muchedumbre e incendiadas por equipos especializados que actuaron con rapidez y eficacia en San Francisco, en Santo Domigo. El fuego se llevó todo, hasta dejar tan solo el ladrillo calcinado de los muros; las cúpulas levantadas y rotas por la presión de los gases de combustión, dejaron paso a llamaradas figantescas".




Única preocupación de Halperín: las iglesias centricas incendiada en la noche del 16 de junio. La estatuas no ¿y los muertos de carne y hueso que omite canallescamente?

"Ardieron varias iglesias en esa noche, efectivamente, y es lamentable tanta reliquia devorada por el fuego. Halperín lo explica minuciosamente: el modo eficaz y rápido con que actuaron los equipos, lo que ocurrió con las cúpulas, los ladrillos -ay- calcinados y hasta supone, por su cuenta, que las ígnaras turbas, como él las debe imaginar, se dieron tiempo para robar algunos objetos de culto. Pero ¿y los muertos? ¿Los argentinos masacrados por 'los aviadores de la Libertad', por esos 'mierdas', como los calificó el Che? ¿y la Plaza de Mayo cubierta de cadáveres? ¿Y los otros muertos, alla en 'el Bajo', en la tarde, cuando huían los últimos aviones y ametrallarn cerca de la CGT? ¿Dónde están, en el relato?

El Bombardeo de la Plaza de Mayo, también conocido como la Masacre de Plaza de Mayo, fue el bombardeo cometido el 16 de junio de 1955 en la ciudad de Buenos Aires.

"Convengamos en que se trata de uno de los hechos más violentos y trágicos de nuestra historia. El Almte. Isaac F. Rojas, en sus memorias, admite que la primera estimación alcanza a un millar de víctimas: 156 muertos y 900 heridos. El historiador Joseph A. Page señala que La Nación, del 17 de junio, reconoce 355 muertos y más de 600 heridos. Y el periodista Jorge Lozano, en una investigación para la revista Extra, sostiene que, en las inmediaciones de la Plaza de Mayo, yacían más de dos mil muertos. Hoy existe cierto consenso en que los muertos fueron alrededor de 380.
"¿Por qué Halperín oculta la tragedia? El bombardeo de una ciudad abierta, con omnibus estallando en masas humanas despedazadas, en sangre y horror. Están las imágenes, Luis Gregorich, que no es peronista, las reprodujo en La República Perdida, pero lo que se le ha perdido ha Halperín no es la república sino la masacre. Supongo que Victoria habrá agradecido esta trapisonda histórica llevada a cabo por el máximo historiador de la Argentina, según afirma buena parte de la docencia universitaria [...]". (Continuará)



TULIO HALPERÍN DONGHI HA FALLECIDO HACE MENOS DE UNA SEMANA, EL 14 DE NOVIEMBRE DE 2014. LA MUERTE NO BEATIFICA NI SANTIFICA A UN SER HUMANO. 
 PERO LA HISTORIA NO PERDONA A LOS CANALLAS...