sábado, 12 de abril de 2014

¡ACLARACIÓN!!!

SI BIEN ES CIERTO QUE DENTRO DE POCO, CUANDO TERMINE CON VIDA Y RITMO DE JORGE CHIARENZA, SEGUIRÉ REGULARMENTE CON LAS EFEMÉRIDES NACIONALES Y POPULARES. LO ÚNICO QUE PIDO ES QUE NO HAGAN COMENTARIOS ANÓNIMOS Y SI LOS HACEN ¡POR FAVOR CON LAS FALTAS DE ORTOGRAFÍA O CON LA SINTÁXIS SEAN CUIDADOSOS!, PUÉS YO NO PUEDO DARME EL LUJO (COMO SE LO PODRÍA DAR "GABO" GARCÍA MÁRQUEZ) DE TENER LECTORES QUE NO MANEJEN CONVENCIONES MÍNIMAS DE LA PALABRA, QUE DEBEN EXISTIR (NO COMPARTIENDO MI POSTURA TAL VEZ CON VARIOS ESCRITORES LATINOAMERICANOS Y A PESAR DE SER EL QUE PONE SEMEJANTE CARTELÓN UN SIMPLE AFICIONADO DE "LAS PALABRAS").

lunes, 31 de marzo de 2014

LOS AÑOS '70, DESDE EL RECUERDO DE UN MÚSICO.

Carnaval '70 en el Club Comunicaciones del barrio Agronomía de Buenos Aires. Tenía 14 años, el viejo me llevó y... ¡Pichuco me dio un beso con ese inolvidable olor a whisky y a bondad!!!

1969

Al comienzo de 1969 los integrantes de la orquesta de Eddie Pequenino eran: este mismo como trombonista , cantante y director; Ricardo Ventrice, saxo alto y clarinete; trompeta, Luis Di Salvo; piano, José L. Zelante (Zito) en arreglos y grabaciones, y en los bailes, shows Carlos Paolillo; en guitarra y banjo, Héctor Condró; en bajo, José Manuel Ávalos (Beto); batería, Jorge A Chiarenza y cantante, Claudio Curtis.

Eddie Pequenino con su trombón en TV.
A partir de enero de 1969 los programas para Canal 11 se grabarían en Argentina Sono Film en Martínez, claro que bajo la batuta de Eddie Pequenino y para el programa La Baranda. Tres video-tapes se editarían allí, el cuarto lo grabarían en la sede de Canal 11 Pavón 2444, Capital Federal (todavía no existía la maquinación política de Ciudad Autónoma de Buenos Aires - CABA). Grababan la música en Ion, como había sido lo habitual con Operación Ja-Já, y los temas serían "Suite-Suite", "La Baranda", "El trotamundos", "Aquellos fueron los días" y "Tres llamadas". Siguiendo con "Peque", un casamiento israelita en el Club Americano y -bajo la responsabilidad de Chiarenza en el ACA- con ESSA-Títulos pro-patrimoniales de Boca.

Una década atrás, con Los cinco de plata, en Europa, el guitarrista era Condró. Muy buen Luthier de banjos, con una lata de dulce de batata, el diapasón (guitarra vieja) y las clavijas (mitad de los broches de madera para colgar la ropa).
 
En febrero volverían las grabaciones de La Baranda. Nuevamente en Argentina Sono Films en Martínez; recuerdo un día que lo acompañé a mi padre, íbamos por la Panamerica y me decía "ves para salir justo a los estudios de grabación donde se hacían las películas, hay que desviarse de la ruta principal después del cartel grande con el dibujo de una vaca que dice 'Paty' en el medio". Lo que no sospechaba Jorge Chiarenza, es que su hijo Daniel jamás manejaría un vehículo, sólo la bicicleta Legnano que él me había regalado. A mediados de mes comenzaron los bailes de carnaval en el Club Rosario Central de la provincia de Santa Fe; en medio de las actuaciones, un mediodía de domingo de carnaval, tocarían en el Club Mitre de I. L. Peretz (Santa Fe) en forma gratuita para los primos del "Jefe" Eddie, la plusvalía quedaba en familia. Y, ese mismo domingo, además de Rosario Central se presentarían en el Club Nueva Era de Rosario.

En primer plano el bajista José Manuel Ávalos "Beto" y detrás Jorge Chiarenza. Es un baile de carnaval en el Centro Lucense en 1974.
En marzo '69 proseguirían grabando los programas para "La Baranda" en Martínez y registrando el tape de la música en Ion, con los títulos: La cosa esta negra, , Obladí-Obladá, La bámbola, Meditación, Tristeza, Linda nena, Presentación Riff, Carolina, Vieja América, Buscando un trebol de cuatro hojas, Sussy, Hello Dolly y Aquellos fueron los días. Luego, cumplirían con los siguientes eventos contractuales: Inauguración del Concesionario Ford "Automotores Quintana" en el barrio porteño de Liniers; un casamiento israelí en el Plaza Hotel; otro, de la misma comunidad, en el Club Americano; un show para "Relojes Citizen" en el Alvear Palace Hotel y otra vez para la comunidad "moishe" en el Hotel Castelar.

Publicidad en los medios gráficos del programa La Baranda. Doy fe que el libreto no era del matrimonio Kirchner.
Abril '69 estaría signado por muchas grabaciones para Canal 11 para el programa "La Baranda", con las correspondientes grabaciones de las cintas en Ion, cuyos temas serían: "En el vaivén", "La cascada", "¿No es ella dulce?" y "No puedo darte más que amor, Nenna (como hubiera dicho Mazzeo)". También para Teleonce, pero grabado en Argentina Sono Film de Martínez: "La galera del Topo Gigio". Más los eventos que siguen: un casamiento idish -aunque expliquemos, mi padre lo colocaba indistintamente, el idish es el judio que se habla en Europa y no exclusivamente en Israel) en el Club Americano de Buenos Aires, donde también actuarían en un bar mitzvah. Por último, en la Industria Sodera de Santa Fe, una fiesta para la Cámara de Comerciantes de Artefactos para el Hogar.

Acompañarían musicalmente a Mareco y al muñequito italiano en "La galera del Topo Gigio", también saldría al aire por Canal 11.
En mayo alternarían  la grabación de la música con el registro de las imágenes para "La Baranda", entre Ion y Argentina Sono Film en Martínez; aunque a veces el video tape saldría directamente de los Estudios de Canal 11 en la calle Pavón. Viajarían y se presentarían en Canal 9 TV de Comodoro Rivadavia (Chubut), continuando en esa ciudad de esa provincia tocarían en el Sindicato Petroquímica Km 8 y en el Club Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia. Al volver los esperaba la amenización de un casamiento armenio en el City Hotel; otro baile -como acostumbraban periódicamente- para el Club de Leones de Villa Urquiza en los bosques de Palermo, el Golf Club, lugar donde practicaba ese deporte el León Pequenino (que no era lo mismo que decir Gieco, pues aquél tenía todas las taras del "mediopelismo" y Gieco no). Allí el trombonista-golfista conoció al caddie Juan Carlos Machuca -un pibe muy pobre de Caseros-, que con el tiempo sería el "plomo" de la orquesta. Tendrían un cumpleaños de la comunidad israelita en el Hotel Castelar. Poco más tarde era el contratante el Club de Leones de Belgrano en la Confitería del Golf  Club de Palermo (este club se incendiaría completamente y en pocos minutos, años más tarde, durante una actuación de "Quique" Villanueva y los Náufragos, hecho que le costó la fama de "mufas" en el ambiente musical, por lo que cada vez que sin querer los nombraban inmediatamente se tomaban de un testículo. Cuestión que luego se pasó a otros ambientes, por ejemplo el político, pues cuando jura como senador Menem, Néstor Kirchner se agarra su adminículo avícola con una mano y con la otra toca madera); la Cámara argentina de sanitarios contrataría un show en la Sociedad Rural; terminarían el mes con un casamiento judio en el Hotel Savoy.

En el ambiente musical "Los náufragos" tenían fama de "mufas" (tipos que traen mala suerte), en el político Menem tenía la misma ponderación. Aquí cuando jura como senador, Kirchner se agarra un testículo y toca madera.
Junio también transcurriría totalmente con la orquesta de Eddie Pequenino. Continuarían las filmaciones para el programa La Baranda que emitía Canal 11 y se efectuaban en Argentina Sono Film en Martínez; y aquí recuerdo que mi viejo contaba que alcanzaba con su cochecito hacía algún sitio a aquellos de los tantos olvidados del cine nacional que pululaban por algún "bolo" en la filmadora: un uruguayo, un tal Carlos Enríquez, un señor alto, calvo, que siempre representaba a un mayordomo en las películas nacionales de fines de los '30, y las décadas de los '40 y los ´50, se perdió con el tiempo. También algunos video-tapes los elaboraban en Pavón 2444, Canal 11. No hubo grabaciones en Ion. Después, una gran mayoría de eventos israelíes en el Hotel Castelar, en el Club Americano de Buenos Aires (Viamonte 1133), Savoy Hotel (Callao 181). Tendrían una presentación solidaria en la Penienciaría Nacional de Villa Devoto. Y presentaciones varias en el Automóvil Club Argentino (Sanatorio Antártida); en el mismo lugar citado anteriomente un desfile de Modas de Simone; Salón King 77 (Sociedad Cooperativa Chiclana en su 12º aniversario); Círculo Gral. Urquiza (7º aniversario de la Cooperativa Urquiza).

Alberto Olmedo "Piluso", grabando en los estudios de Martínez de Argentina Sono Film.

En julio, comenzarían la grabación de video-tapes para el programa La Baranda en Canal 11, lo que continuaría todo el mes. Otras actividades con Pequenino: Plaza Hotel (fiesta armenia); Club Banco Nación Argentina en Vicente López; Sociedad Rural de Palermo - nunca la calificaría como "Argentina", como figura sin la correspondiente detención para analizar en el libro de mi padre- (empleados del Banco Bostón) y, al mediodía, e injustificadamente trabajando en forma gratuita, en la casa del millonario amigo de Pequenino, Holtz, en Tucumán 2236 (Olivos), sólo por -como dijo Condró, irónicamente- "los burgueses tienen sus cosas interesantes" (sentado en una ludíca y relajante silla colgante de mimbre, con un vaso de whisky de la mejor calidad en una mano y un habano cubano en la otra). Con Dante Maiolo, el viejo amigo de Jorge, haría una grabación en el Teatro de La Cueva (Callao 182) donde practicaron 42 temas con aficionados. Bajo la dirección de Panchito Nolé, una grabación en Ion con la voz de Claudio Curtis que incluiría los temas: Piel de verano, Tú en mi recuerdo, Ahora y Ya eres una mujer.

Algo de lo que dijo en forma irónica Condró aquella noche en casa del burgués Holtz: "Los burgueses tienen sus cosas interesantes".
 
En agosto '69 empiezan los shows de Pequenino en el Club Social Rivadavia (Cooperativa de Crédito Los Pinos de Flores); aunque parezca raro habría un casamiento italiano en la Confitería El Greco (Rivadavia 5353); Club Regatas de Avellaneda; volviendo a la normalidad eventos hebreos en el Club Americano, en el City Hotel; un show para la Asociación Argentina de Actores en el Golf Club y estarían, además, en el Colegio de Abogados de Plata (13 entre 48 y 49). Luego, la grabación del video-tape en Argentina Sono Film para La Baranda, Teleonce; habría otras grabaciones en la misma sede de Canal 11. Con Emilio Chard registraría algunos temas en Audión: La morena de mi copla y Charleston del amor, para Discos Sfinge.

Confitería El Greco, Salon de Fiestas, 
Rivadavia 5353, Caballito.

Septiembre de 1969 principia con la grabación del Video-tape de La Baranda, en Pavón 2444, continuando las plasmaciones en el mismo lugar. Comenzaría la vieja costumbre de grabar en Ion los temas para aplicar en La Baranda: Cosquillas, Tiritando, Stomp de la calle Basin, El violista sobre el tejado. En cuanto a eventos: un casamiento israelita en el Alvear Palace Hotel; aniversario en el Club Social Gral. San Martín de la misma localidad. Grabación con Emilio Chard en Audión, para el sello Sfinge, de: "El aeroplano", "El esquinazo", "La luna enamoró", "El Negro Simón", "El choclo", "Sábado inglés", "Barrilito de Cerveza", "El porteñito" y "Marilyn vals". Jorge tendría un show en el Círculo Militar de Olivos, con Marafiotti y Edith Scandro.

Edith Scandro saltará enseguida a la fama una vez que le tome una prueba Domingo Marafiotti.

En octubre, con Emilio Chard, tendría una grabación en Audión para el sello Sfinge (La morena de mi compla, All uso nostro y El choclo) y, además, haría un show en unas Bodas de Plata en una casa de familia en Ayacucho 1082. Con la orquesta de Pequenino continuarían con las grabaciones de los videos para La Baranda, en Canal 11; uno de esos tapes se grabaría en Martínez y las grabaciones de la música, siempre en Ion, con La extraña de las botas rosas, Hace frío ya, En una playa junto al mar, Yo en mi casa y ella en el bar. Actuarían en shows en la Ciudad Deportiva de Boca Juniors -en uno de ellos que fui de visita me pareció verlo al compañero dubitativo Cafiero) para la Cámara de aserraderos y madereros; un cumpleaños idish en el Club Americano; en el Tiro Federal de Núñez (para la Asociación Deportiva Inter Seguros y Capitalización); en el Salón de Fiestas Superación en Villa Devoto; terminando el mes en una fiesta para el Club de Leones de Belgrano en el Golf Club.

Donde hubiera estado la frustrada Ciudad Deportiva de Boca Juniors, hoy el PRO, proyecta un magnífico negocio inmobiliario.

Noviembre lo actuaría exclusivamente para "Peque", con el pasaje de programas de video-tapes en La Baranda (Canal 11) en Argentina Sono Film en Martínez, un solo programa se haría en Pavón 2444. Y las actuaciones "en vivo" serían en: el Golf Club (para la Cámara de joyeros); el Salón Warrants (40º aniversario de la Cooperativa de Crédito Ltda. "El Porvenir"); Colegio de Abogados en el Jockey Club de La Plata (en 7 entre 47 y 48); Quinta Maravilandia, Ruta 8, en José C. Paz (Asociación Cultural Israelita de Villa Devoto); Country Club de Banfield (un show para la Asociación Cooperadora del Hospital Melo de Escalada); una presentación para la Cámara de aerosol en Golf Club de Palermo y finalizan el mes en la Asociación israelita David Wolfsohn.

Contry Club de Banfield. Allí harían un show para la cooperadora del Hospital Melo de Remedios de Escalada.

En diciembre '69, también totalmente con Pequenino, en cuanto a shows. En la Confitería Hostal del Lago (Agencia Chevrolet-Chrysler Argentina); Yacht Club de Olivos (5º aniversario de la Cámara Argentina de Turismo); Hotel-Casino Provincial de Mar del Plata (Cámara de comercio artículos para el hogar); Club ESSO de Campana (Asociación petroleros); Club Americano (casamiento idish); Salón de la Cooperativa Israelita Superación en Cubas 3474, Villa Devoto; en el Golf Club (Cámara de Agentes de Venta Terrabussi); Club Regatas de San Fernando; Alvear Palace Hotel (casamiento hebreo); Mottura les solicita concurrir a Guevara 97 en Chacarita para la fiesta de Agros Comex Del Bono (venta de encurtidos y productos de finca sanjuaninos, en donde trabajaría trabajando mi padre, pues vendrían épocas de "vacas flacas"); Otro casamiento israelí en el Club Americano. Después lo usual en TV, aunque creo que seían los últimos programas: "La Baranda", grabando los cuatro vide-tapes en el mismo Canal 11.

1970

Al parecer, el 1º de enero de 1970 comenzó a regir la ley 18.188, que fue aquella que le sacó dos ceros a la m/n. para que con esas cifras (menores, por cierto) pareciera que no hubiera habido inflación durante la época del ministro de Economía Krieger Vasena -es casi un "truquito" de esos cabezas chatas, sobre todo para todos los mamertos (que suelen ser taxistas o remiseros) que aseguran que en la época de Ongania no hubo inflación-, una estupidez total, valiéndose que en aquel momento nadie era capaz de leer una página de economía entendiendo. Ese mes (enero) fue uno de los más pobres en cantidad de bailes y remuneración pertinente. Tendrían -con Eddie Pequenino- la animación de un casamiento israelita a principios del mes en el Salón Jerusalem (24 de noviembre 1434) y otro evento similar, finalizando el mismo, en el Hotel Savoy.
Insólitamente (donde siempre había algún reflejo de carnaval en marzo), en 1970 se acumularon todos las fechas de carnaval en febrero (ocho -grandes bailes- ocho), en este caso en el Club Comunicaciones de Buenos Aires (Av. San Martín 5125, barrio Agronomía). De aquí só tengo muchos recuerdos en que predominan los mejores. Uno de ellos es que "rankeaban" los lugares en donde se prodigaban los bailes de carnaval (Centro Lucense, Centro Astuariano, Comunicaciones, Regatas de Avellaneda, San Lorenzo, Country Club, etc). y por la tarde de aquellos días esperábamos ansiosos la 5ª de La Razón. Ese año Comunicaciones "la descosía", contra un palído Centro Asturiano en que "brillaba" Tito Alberti, padre del baterista del exSoda Estero, Charly, gente para nada simpática para los conocedores del ambiente musical. En Comunicaciones se conjugaba lo mejor de lo mejor del momento, hasta la flamante "musica progresiva" pasaría por su escenario, que era tan comercial como la que ellos llamaban "comercial", pues en realidad esta última es "complaciente". Sí mal no recuerdo, los conductores-presentadores eran Pinky -seguro- y no estoy demasiado convencido, Héctor Larrea. Fue singularísimamente especial la presentación de "Sandro de América", que recién acababa de grabar un LP con ese título. En los patios de las canchas de básquet de Comunicaciones no cabía un alfiler -en mí corta vida había visto multitud semejante-; todavía se acostumbraba que las madres acompañaran a las hijas a los bailes -y que por un rato le dejaran de "romper las pelotas" a los respectivos "viejos". Las señoras mayores (a lo Serrat: "Señora") no sé, porque ya deben estar mascando rabanitos por las raíces hace bastante, pero sus hijas fueron -posteriormente- las "Nenas" de Roberto Sánchez (verdadero nombre del artista Sandro). Y -ante cada movimiento pélvico de "El Gitano"- volaban bombachas, corpiños, visos, portaligas que, a veces, ni siquiera llegaban al escenario y harían las delicias de algún fetichista. Se conformarían generaciones en que las "Nenas" decadentes (muy pocas) irían provocando la deificación del ídolo en sus hijas, nietas, hasta llegar a las "pendejas" cuarentonas que cada 19 de agosto (cumpleaños de Sandro) merodeaban los paredones que protegían la residencia en la calle Beruti al 200 en Banfield. Recuerdo también, que aunque no compartiera la "música complaciente" [lo nuestro era el jazz y la bossa], el progresismo monetarista de Almendra también estaría presente. Gracias a mi padre subí al escenario y mientras cantaba Spinetta y me coloqué estratégicamente detras de Rodolfo García, el baterista; hacía cosas que para nosotros era imposible de lograr, sobre todo los contratiempos y el uso de las corcheas en el bombo. Pero mi momento cúlmine estuvo, cuando para ir a buscar unas gaseosas mi padre me llevó a los precarios kioscos-barcitos (de chapa) que había por los fondos del escenario y así nos encontramos con la sorpresa que Aníbal Troilo "Pichuco" estaba en uno de esos stand que contaban con bancos altos, degustándose un whisky "como el mejor, mientras en sordina se escuchaban los gritos de su mujer, Zita -cuya intención, seguramente, era cuidar a Pichuco-, la que más o menos decía, usando siempre el imperativo en fuerte tono, "¡Gordo! ¿Dónde te metiste?", "¡Ya estás chupando de nuevo!" ¡Dale irresposable! ¡Ya vinieron a buscarte para que subas al escenario!!! Pichuco, de malas ganas, dejó el scotch a medio terminar y cuando mi papá pasó a su lado, lo tomó del brazo y le dijo: "¡Maestro! Este es mi hijo -por mí- y "El Gordo" agarró con ese olor a alcohol que tenía, me dió un beso y me dijo "¿qué haces pibe? Nunca jamás mi memoria olfativa ovidará ese aroma, pero aún más, lo que me quedará eternamente grabado es la bonohomía de Pichuco, destilaba amor, cariño, humildad por todos los poros e igual que las estrellas de la esquina de la casa de la vieja de Troilo, pensé: ¡Gordo... no te vayas! ¡Qué sentimentaloide estúpido soy!, estoy llorando, yo tenía 14 años (de los de antes) y hoy tengo 58 años (de los que ya se fueron) y me sigue conmoviendo. Ocurrió otro episodio no tan grato -extra espectáculo-, estaba esperando a mi padre detrás del escenario para reemprender el regreso a casa y un policía empezó a acosarme con sus requerimientos: que quién era, qué hacía allí, que le presentara los documentos (que a pesar de los rutro del "onganiato" todavía no era época de salir con el documento para aparecer en un coiffeur de seccional) y yo le explicaba y nada, continuaba con su juego de "ablande" de víctima. Menos mal que venía mi viejo, llave en mano para abrir el auto, con un compañero, el saxofonista Ventice, que vendría en el vehículo con nosotros. Ricardo "Banana" Ventrice era músico de la Sinfónica de la Policía Federal, lugar donde era director Alfonso Stagno -primo político de mi padre, casado con su prima hermana Stella Chiarenza- y Ventrice jamás sacó su credencial ante nadie pues era vergonzante en ese entonces ser músico popular y de la "Banda" de la Policía, todo esto viene a colación porque los músicos-policías tenían rango de oficial y se sabe como es esto, "la ley del gallinero": el de arriba caga al de abajo. Así que al "forro" que me estaba increpando maliciosamente, y que no debía pasar el cargo de cabo. Fue la última vez que lo vi a "Banana" hacer esto porque además tenía poco carácter, le mostró la credencial al "rati" y lo cagó a pedos como correspondía por una agresión gratuita a un menor. Jorge Alberto terminaría febrero haciendo un show con Estudio 4.
En marzo podemos seguir la puntuación cronológica. Un casamiento osraelita en el Club Americano. La filmación del tape del último programa de La Baranda (a decir verdad, había durado de bastante, con tanta falta de talento de los guionistas), ese material fue grabado en Martínez. Otro casamiento en el Plaza Hotel (Florida y M. T. de Alvear); un evento social en la Confitería del Hostal del Lago en Palermo y otro casamiento hebreo en el City Hotel (Bolívar 150). El último día del mes saldría toda la agrupación de Pequenino en un avión Cessna (mi padre dice que se llevó un cagazo de padre y señor nuestro, pues era una aeronave chica forrada con tela de avión y el se apoltronó, sin querer mirar, en el último asiento (el de la cola), pues existía una creencia popular que de haber un siniestro el que solía salvarse era el que viajaba en la cola. Bueno el Cessna partió raudamente a Río Negro, donde se desarrollaría la Fiesta de la Manzana -en la calle nomás y un rato en el Club de Leones de General Roca- Ese mismo día estarían en el Cine San Martín de Cipoletti y terminarían en la Cantina El Galeón, de General Roca también.
En abril, habría más de un director que Pequenino, pero con éste comenzarían el mes en un casamiento moishe. En un par de días en Jow Records, grabarían en Estudio Centro con el vibrafonista Mariano Tito y el cantante boliviano Víctor Arriaga, que interpretaría Encrucijada boliviana y Espinas bolivianas. Y, luego, con "Peque" un casamiento idish en el Salón Warrants; y, en Santa Fe, en la Industrial Sodera, actuarían para la Cámara de comerciantes de artículos del hogar. Finalmente harían una presentación en el Hotel Provincial de La Plata (calle 8 entre 50 y 51, actuales Tribunales federales de la provincia de Buenos Aires).
Mayo '70, todo Pequenino -sólo se repite el Club Americano, con cumpleaños israelitas-, el Plaza Hotel con un casamiento de la misma colectividad; en el Salón Don Bosco (Castro Barros 249) -10º aniversario de la Asociación de Estaciones de Servicio- y en La Rural (Cámara argentina de sanitarios).
En junio de 1970, siempre con Pequenino, viajarían a Porto Alegre. Es el año del Mundial de Fútbol en Brasil, aquel que llevaría al estrellato absoluto a: Clodoaldo, Gérson, Rivelino, Tostao, Jairzinho, Pelé y Carlos Alberto. Recuerdo el titular del diario que trajo de recuerdo (¿dónde estará?) "Brasil masacró a os checos" en la Folha da tarde de Porto Alegre. El viaje lo habían hecho en el Comet 4 de Buenos Aires a la capital gaúcha, al Círculos Social Israelita. Fue "relámpago", pues días después estarían en el Salón Superación (de José Cubas 3474). Luego, en el ACA, en un aniversario del Instituto Médico Antártida. Y, tres casamientos israelíes consecutivos, en : el Plaza Hotel, el Club Americano y Salón Warrants.
En julio, todo simple, con cuatro presentaciones: 5º anviersario del Country Club Mi Refugio en Canning, Ezeiza; un casamiento judío en el Hotel Castelar; una presentación en el Salón de Vinos Resero (Godoy Cruz 2562) y otro casamiento israelita en el Hotel Castela.
Agosto fue, prácticamente, inexistente, tanto por cómo se daba el trabajo como a circunstancias externas: una de las presentaciones fue en el Club YPF en el 6º aniversario de la Agrupación riverista... en Republiquetas y Av. del Libertador, luego, faltó al Hotel Castelar para poder viajar a Mar del Plata, donde se casaba su primera sobrina, hija de su hermano mayor Ángel y su esposa Laura, Liliana Chiarenza (va foto adjunta), ya los Chiarenza no éramos una familia, era una "familieta".
Septiembre, no sólo fue flojo, sino que una presentación sería gratuita por la coincidencia de que Héctor Mottura -representante y amigo de Pequenino y gerente de Vime Del Bono-, que también era el "jefe" de mi padre en esta última empresa sanjuanina de productos de finca, por lo cual él sí era correspondiente que estuviera allí. Completarían el mes con: el casamiento idish en el Salón Warrants; otro casamiento en la Asociación Israelita David Wolfsohn; el aniversario de Citizen en la Boite Michelángelo, donde les regalaron -para que consumiera allí, toda la orquesta- una botella de muy buen whisky. El ventajero de Pequenino -como solía hacer- se la pensaba llevar a su casa sin abrir; mi padre no estaba acostumbrado a tomar alcohol -por motivos familiares que ni vale la pena retrotraerse, que devenían de Mar del Plata-, pero en esa oportunidad, con tal de que no se la llevara el egoísta del trombón, la abrió y se la tomó casi toda él. Ya para entonces, había cambiado el "fitito" por un Morris '66 (el modelo de lujo de Siam Di Tella); después, dijo no recordar en la forma que vino por la Av. Hipólito Yrigoyen hasta llegar a Lomas, el cree que, a veces en zigzag , otras de contramano, hasta que en algún lugar de la famosa Avenida, por Lanús, lo despertó el rayo del sol, debe haber vomitado varias veces y llegó a casa, donde ya las arcadas era impresionantes, junto a los golpes de cabeza que daba sobre la mesa de luz. Era un shock alcohólico de aquellos que pueden acarrear una lesión severa en el hígado. Nosotros, con mi hermano, cuando escuchábamos aquellas arcadas creíamos que estaba ladrando nuestro perro "Batuque". Después que lo vio el médico de familia, el Dr. Rodolfo Boerr, dio el diagnóstico y había por cualquier medio parar lo vómitos e hidratarlo, creo que bastaron dos Buscapina Compositum inyectables para que la cosa mejorara sustancialmente. Terminaría el mes con otrósimo casamiento idish en el Salón Jerusalem.
En octubre tendría una grabación en Phonal con Domingo Marafiotti. Luego -o antes- todo el trabajo sería con Eddie Pequenino; por ejemplo en Jockey Club (49 y 7) de La Plata para la Cámara Argentina de Artículos para el Hogar de La Plata, Berisso y Ensenada. El Club Regatas de San Fernando en el Día del Martillero Público; el 30º anviersario de Ford Quintana; un aniversario armenio en el Hotel Presidente (Cerrito y Paraguay). Fiesta del Club de Leones en el aniversario armenio. Otra vez en el Golf Club; en el Jockey Club de La Plata para ACIMCO (Asociación de Corralones, et. de materiales de Construcción). Y el último día del mes en la Universidad del Litoral, la sede de Rosario, Santa Fe, para la Asociación de dirogentes de Ventas y Comercialización.
En noviembre tocarían en el Club Americano para la Cámara Argentina de Madereros y Aserraderos; en el Club Vélez Sarsfield de Liniers para la Unión Familia Velezana. Dos días no correlativos en el Jockey Club de La Plata (88º aniversario); un casamiento idish en el Alvear Palace Hotel y dos días consecutivos en el Golf Club de Palermo.
El último mes de 1970 lo comenzarían en el Cine 25 de Mayo, espectáculo para el colegio Sagrado Corazón de Villa Urquiza; luego, la Asociación petrolera haría su fiesta de fin de año en el Club Esso de Campana; un casamiento hebreo en el Salón Jerusalem; otro casamiento israelí en el Hotel Savoy; un aniversario de la Fábrica Rigolleau en Berazategui (capital nacional del vidrio); en el Salón Warrants, un casamiento israelí; otro en el Hostal del Lago en los bosques de Palermo con Misrahí y seguiría con Pequenino en la Quinta Dulce Refugio (al mediodía) en José C. Paz, en una animación para los Cosméticos Avón; terminado el año con dos casamientos hebreos, uno en el Savoy y otro en el Hostal del Lago.

1971  

jueves, 13 de marzo de 2014

23 de enero de 1961. Jorge Alberto, Jorge Omar "Coco", mamá Inés y Daniel Alberto en la Playa Popular de Mar del Plata. Una semanas después moriría nuestro "abuelito" Francisco.

1961

Enero de 1961 lo comenzaba con Carlinhos en Córdoba, para luego viajar a San Luis. Nuevamente Córdoba, Entre Ríos y un pequeño descanso en Buenos Aires. Comienzan las tribulaciones. No llega viajando desde Buenos Aires a Diamante (Entre Ríos); al día siguiente, cuando llegó a Paraná, la Bandita ya había partido para Victoria. Logra alcanzarlos en Santa Fe, pero allí se suspenden los dos bailes. Luego continuaría todo normalmente por Entre Ríos, volviendo en el último tramo del mes a Santa Fe.

Carlinhos era Carlos Tarbine, hijo de un sacerdote armenio cuyo apellido original, Tarbinian, fue modificado cuando se radicó en Argentina. Residían en el Barrio Pueyrredón de Córdoba, donde existe una colectividad de ese origen muy numerosa. Carlos era músico en el Ejército (tocaba la tuba), pero a raiz de conflictos internos desertó y se exilió en Brasil, donde comenzó a ser Carlinhos. Con el paso de los años fue amnistiado y volvió a Argentina, donde formó la Bandita de Carlinhos, con la que interpretó foxtrots, pasodobles, baiones, valses, rancheras, tarantelas y otros ritmos bailables, ideales para fiestas. Vistió a sus músicos con uniformes comprados en una sastrería de ropa militar de la avenida Santa Fé de Buenos Aires. Entre los integrantes estuvieron Tullio Gallo; el Negro Herrera (guitarrista tucumano que luego se llamó Tito Cavá y formó parte de los Cavá Bengal); Jorge Chiarenza en batería; Silvio Soldán en la animación; Dino Ramos como cantante y humorista; Pablo Fortuna, después exitoso con el seudónimo de Danielo.

De la "antigua" Bandita de Carlinhos, muy pocos quedaban: Tarbine; saxo alto Cortijo; saxo alto Cortijo; acordeón Pasieczny; tuba Gómez; gutarra Sánchez; batería Chiarenza; animador-cómico Omar Salim Agüé y fonomímico Carlos Landi (Baccino).
En febrero del '61, transcurrirían sus días musicales con Carlinhos entre Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, terminando en el Club Matienzo de Rufino, Santa Fe.

viernes, 28 de febrero de 2014

28 DE FEBRERO DE 2001: PASA A DIRIGIR EL RECITAL CELESTIAL JORGE ALBERTO CHIARENZA.

28 DE FEBRERO DE 2001: PASA A DIRIGIR EL RECITAL CELESTIAL JORGE ALBERTO CHIARENZA.


Jorge Alberto Chiarenza el 3 de abril de 1943 (14 años de edad), cuando le trajeron su primer redoblante, practicando en el patio interno de la casa familiar, Guido 2173, Mar del Plata.

Jorge Alberto Chiarenza, músico, compositor y percusionista. Nació en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina, el 29 de julio de 1928. Sus padres fueron Francesco Chiarenza y Prudencia Ameruoso.
El padre, don Francisco había nacido en Siracusa, Sicilia, Italia. Él y sus cinco hermanos decidieron venir a América. Tres de ellos (Salvador, Annunciata –tía Nancy- y Johnny –tío Juancito-) se afincaron en los Estados Unidos y, los otros tres, incluido Francesco, en la Argentina junto a sus hermanos Rosario y José Chiarenza.
El progenitor de Jorge, también fue músico –un excelso trompetista-, arribado a las playas de Mar del Plata aproximadamente en 1922 y estableciendo allí su residencia por elección y –según él- por su semejanza con su Sicilia natal. No es casualidad encontrarlo en otro país que no fuese Italia en los años de triunfo de Mussolini, pues mi abuelo –de quien se trata- era profundamente antifascista, como casi todo italiano inmigrante y gente de bien y de trabajo. Francisco era un adelantado, por esos años, en su posición ideológica, leía a Lenin y enseguida se haría amigo en Mar del Plata de un núcleo socialista, el cual estaba también integrado por el que fuera (en aquellos años) diputado provincial e intendente municipal de Gral. Pueyrredón: Teodoro Bronzini, aunque mi abuelo tenía posiciones más radicalizadas, pero especiales como lo era la de los italianos, que podían ser comunistas y católicos; eran muy frecuentes sus peleas con “San Giuseppe ¡cornuto frecato!”.
Francisco, como se dice vulgarmente –vino con una mano atrás y otra adelante-, de muy humilde condición, ingresó como primer trompetista en la Sinfónica Municipal de Mar del Plata y construyó su “casita” de chapas junto a la vía ferroviaria que unía a “La Feliz” (no tanto para él y su familia) con Miramar, en la calle Guido entre la avenida Colón y Funes (casa ya con otras características, usurpada actualmente por la Sra. Rosa Di Muro, quien no acepta el desalojo por tener un hijo menor).
Francisco se casó con la madre de Jorge, Prudencia, descendiente de bareses, de más antigua data como residentes en la “Perla del Atlántico”. Tuvieron cinco hijos: Ángel (trompetista), José “Cholo” (clarinetista), Rubén (casi acordeonista, pero más orientado hacia el baile de tango; herrero artesanal), Jorge, mi padre y el de “Coco” (baterista) y Elba (casi ladie-crooner), recientemente fallecida la que termina con esta generación de Chiarenzas.    
El matrimonio Chiarenza-Ameruoso, junto a sus hijos construyeron en material y con variables avances y retrocesos, hasta dejar terminado el hogar y la herrería adyacente en Guido 2173, hoy ocupada por la ex esposa de un primo que escapó hacia España, dejando a su familia en ese domicilio sin siquiera pedir permiso.
Francisco y Prudencia la pasaron muy mal, sobre todo a partir de la crisis del ´30, donde además a él le roban “el pistón” (así llamaban también a la trompeta, por sus tres válvulas), el que era su único instrumento de trabajo; hasta uno de sus hermanos –residente en Capital Federal- le da la espalda, cuando Prudencia, humillándose, le pide una trompera prestada. De todos modos pudo conseguir otro y alternar con su trabajo de “pintor de brocha gorda” en los ricos palacetes de Mar del Plata.
Ocurre una anécdota destacable en 1933: en la “Ciudad Feliz” había Plaza de Toros en ese entonces y era infaltable la “Banda Municipal”. Don Francesco, en aquellas detestables tenidas de tauromaquia, era el encargado de ejecutar “El gato montés” (paparapá parará pa pa pa papá, parará papá parará papá ♪♫♪♫ ¡Ole!), los que lo escucharon dicen que lo hacía de una manera magistral, digna de un virtuoso como él, lo mencionaban con esas características aun los del periódico oligárquico de Mar del Plata “La Capital”. A una de aquellas funciones asistió el presidente de la República (fraudulento) general Agustín P. Justo y ante aquel sonido que emitían los labios de mi abuelo -que no había escuchado en ninguna arena del mundo, y eso que era viajado el hombre- mandó a llamar al intérprete. Lo alabó y le pregunto qué le hacía falta. TODO, lo material (pobre “Viejo”); pero le pidió que no lo persiguieran más, dada su conocida condición de izquierdista, aunque lo fuera “a la italiana”. Así, nunca más el trompetista virtuoso fue molestado ¿Sería que el ingeniero militar, metido a político anglófilo, se había apiadado al acordarse de que él mismo tenía un hijo ácrata: Liborio Justo.
Y Jorge se fue criando y formando en ese ambiente de padre y hermanos mayores músicos y no podía ser que “el destino” le marcara otra profesión. Cuenta la leyenda que siendo muy niño, su hermano Ángel o tal vez Rubén le tornearon un par de “palitos” como lo que usaba el tamborista de la Banda y se ponía en medio de las piernas la superficie lisa de la plancha de la “Vieja”, ponía fuerte el receptor de radio (la “capillita”) y acompañaba feliz con sus palillos caseros a Feliciano Brunelli y su orquesta.
Refieren que aproximadamente a los nueve años lo acompañaba a su padre, cuando –aparte de la Sinfónica Municipal- tenía que tocar en alguna velada danzante “para los ricos” en el Gran Hotel Mar del Plata y al haber casi siempre en el palco alguna batería armada (ya a la usanza de la orquesta típica de Osvaldo Fresedo, que estaba en la avanzada tanguística), el pibe Chiarenza se iba forjando, de a poco, acompañando a las típicas marplatenses. Pero, recién a los trece años se convertiría en su actividad  habitual, y estudiando con el Método de Gene Kruppa –baterista de Benny Goodman y luego con orquesta propia-, admirado con su Slingerland (marca de la batería) por todos los drummers del mundo entero. Era alucinante practicar todo el día con una pelotita de goma, apretándola permanentemente con los dedos pulgar, índice y mayor de la mano izquierda, para ir adquiriendo fuerza y destreza. Pero con el tiempo Jorge Alberto se haría más en el estilo de Buddy Rich (un verdadero monstruo de la batería). Chiarenza llegaría a alturas musicales nada comunes, aún ante la oposición del “Viejo” que pretendía otro instrumento más melodioso para su hijo.
Pero de todos modos, luego se sentiría orgulloso, pues hay otra pequeña historia que cuenta que, al tener su hermana Nancy Restaurante con orquestas en Brooklin, ésta le pidió que le mandara a Estados Unidos al hijo de Francisco que tocaba la trompeta, mi tío Angelito; pero éste ya estaba en otra etapa que la del músico solitario, tenía su pareja y estaban esperando su primera hija (mi prima Liliana). Ante esta alternativa, mi abuelo le contestó a Nancy que no era posible que viajara el trompetista, pero que tenía un hijo menor (mi padre) baterista que podría satisfacer sus requerimientos. Annunciata le contestó que sólo en su barrio había un baterista por Manzana. Francisco, sintiendo que su hermana le estaba despreciando al hijo y no al instrumento, le contestó una carta en esas hojitas finitas que se doblaban por la mitad para vía aérea, llenándosela de “te vas a la puta que te parió, te vas a la puta que te parió, etc.”, así hasta terminar la hoja 4. Quedaron enemistados hasta el fin de sus días.
Como el trabajo de Francisco en la sinfónica marplatense era diurno, y su hijo Jorge Alberto –ya a los 16 o 17 años- tenía su trabajo de músico-baterista en horarios nocturnos, relataban sus hermanos que un día su padre, que era excesivamente severo (así como podía ser tierno y cariñoso), después de la presentación de “Jorgito” en algún lugar de Mar del Plata, lo estaba esperando a “altas horas” de la noche detrás de la puerta de la casa familiar. Cuando “Jorgito” llegó le permitió el acceso con fingida amabilidad, y con un repasador en el antebrazo (forma respetuosa que observaban los antiguos mozos y maîtres) lo hizo sentar en la mesa de la cocina y le preguntó -¿Qué se va a servir el señor?, y con desconfianza Jorgito le respondió –No sé, si hubiera unos fideos… y el “Viejo” comenzó a gritarle lo que le venía a la boca y a pegarle bravamente con el repasador, que más se parecía al tango de Rivero “La toalla mojada”. Parece que este fue el punto final, que decidió al juvenil baterista a dejar Mar del Plata, sabiendo su madre y sus hermanos de su resolución –además sabiendo que iba a estar protegido pues se iba a la ciudad de Buenos Aires a casa de un hermano de su madre Prudencia, el tío Victorio Ameruoso-, el único que no sabía era don Francisco, dado la dureza que había manifestado en los últimos tiempos.

HISTORIA MUSICAL.

1941


Se respeta el título con el que Jorge Alberto Chiarenza dejó testimoniada su extensa actividad musical, y –aunque ya se hayan dada cuenta y haya sido revelado antes al relator- esta síntesis ha sido elaborada por su hijo “El escibidor”, Daniel Alberto Chiarenza, porque seguramente se va a ir intercalando el tratamiento formal con el de “mi Viejo” o “mi Papá”.
Jorge Alberto nace a la vida estrictamente profesional el 13 de diciembre de 1941, contaba con trece adolescentes años. Sería con la orquesta de Arturo Martí en el Club Ciclista y Deportivo General Pueyrredón, con una remuneración promedio de $ 9.- por actuación. Precisamente, por esa época le encantaba armarse una rudimentaria bicicleta de carrera e ir hasta Balcarce, para despeñarse de la sierra. Cierto día casi se mata, literalmente, se le rompió la horquilla en plena bajada.

1942

Para marzo de 1942 alternaba las presentaciones entre el pianista Martí y el director Francisco R. Martins (Rizzo) en el Club Atlético Boca Juniors del Puerto marplatense. En mayo de 1942 comienza a acompañar a Luis Savastano, famoso por la propiedad del Conservatorio en la calle Rivadavia 3431, quien sería nombrado Ciudadano Ilustre de Mar del Plata en la década de los ´90; eran noches de Boite en “Un rincón de Mendoza”. Al mes siguiente con la misma orquesta realiza una actuación en el Club Juventud Unida de Dionisia. Primera gira “interlocalidades” de Chiarenza.
Con la orquesta de Savastano realiza muchas actuaciones en distintos locales de Mar del Plata. En octubre de 1942 realizan una presentación en el Club Rivadavia y Coronel Vidal; en noviembre en el Club Independiente de Dolores. Todo ello, mientras continúan participando prácticamente cotidianamente en los bailes de Mar del Plata.
En diciembre ya ocuparan un espacio en LU6 Radio Atlántica y son como un chico que recién empieza a caminar y cada vez llega más lejos; un día alcanzan al Club Ferroviario de General Madariaga.

1943

En julio de 1943 tendría una presentación en el Club Social de Balcarce.
Al parecer, en diciembre de 1943, aun estando en la formación de don Luis, el sueldo se lo pagaba la Confitería Royalty (15 días).

1944

Hasta junio de 1944 –a un año de la revolución del GOU- duró la relación musical con Savastano, a partir de ese mes pasaría a revistar con Miguel Sebastiani, cuya formación era esencialmente jazzística; allí el doble piano era Domingo Blumetti.
En julio de 1944 con la orquesta de Martínez Alfieri, sólo tocó un día en el Club “Las Chicas” de Vivoratá.
En agosto hizo una actuación con los Merry Boys, donde él mismo era el director con 16 años recién cumplidos y luego continuó con un monstruo (el autor de Cartagenera), Noro Vanella en el Salón Copacabana del Club Kimberley de Mar del Plata.
En octubre continuó con Vanella e hizo un baile en la mutual ferroviaria con Arturo Vallejo.
Ya en noviembre de 1944, varía las orquestas en la que es baterista. Estará en LU 6 Emisora Atlántica con el Quinteto Roy, cuyo director era Atilio Frosina; llegará al Club Aldosivi del Puerto de Mar del Plata de la mano de Noro Vanella y al Club Alvarado de Miramar con Tito Fagnani, hijo de uno de los fundadores de la fideera Fagnani Hnos. (famosa más tarde por los Fideos “Don Vicente”). Para diciembre continuará rotando entre el Quinteto Roy, Noro Vanella y Fagnani.

1945

Desde enero de 1945 ya adquirirá un carácter estable con Vanella. Pero en marzo dejará de ser exclusivo de Noro –que por otra parte era muy amigo del abuelito Francisco-, para compartir formación con José Pedro Locatelli; allí demostrará dotes de bifuncionalidad con la batería y el contrabajo.
En abril también será compartido por tres orquestas: Locatelli, Los Ases (Armando Blumetti) y Ruddy Rey.
En mayo, más o menos igual, nada más que aparece él como director y un tal Martínez, con el que hacían La Peña Gaucha. En junio de 1945 diversifica entre Martínez y Los Ases (que –según la hija de Armando, Silvia Blumetti- serían Los Ases del Jazz).
Con Los Ases estuvo desde julio a diciembre de 1945, es decir bajo la batuta de Armando Blumetti; el primer bandoneón Roberto Tedeschi (Lelio). Este conjunto se dividiría en dos: la típica y la jazz; en la típica oficiaban de cantores, mi tío Cholo (José) y mi Viejo (Jorge), mientras que en la jazz éste era el baterista y Blumetti tocaba el acordeón.
Para noviembre de 1945, Jorge Alberto –oficiando de director- había formado Swing Juvenil. En diciembre de 1945 tocó con Los Ases en la Escuela Nº 11 de El Trío y en los Galpones de la Cooperativa Agrícola con Duhalde-Maffia.

1946

En enero de 1946, aumentaron sensiblemente sus ingresos por su calidad de director en la Swing Juvenil y compartiendo el escenario entre Mar del Plata, Camet y Dionisia, haciendo un circuito regional.
En febrero de 1946, según el tenor que iba dando la época (ascenso del peronismo, y el 24 Perón le ganaría las elecciones irrevocablemente a la Unión Democrática, una mezcolanza de partidos tradicionales entre los que se encontraba –como no podía ser de otra manera- el partido comunista de Victorio Codovilla), aumentó nuevamente sus ingresos, aunque trabajando algunos días de tarde y de noche, con su propia orquesta y el sexteto Pelele.
En marzo, anotó un aumento en las percepciones, pero –de todos modos- ya Mar del Plata le quedaba chica a Jorge Alberto. Era compacto, hermoso, el solo que había logrado del Paso del Tigre (Tiger Rag), seguramente sin haber escuchado la versión original de 1924 de Bix Biederbecke –siempre para lucimiento del baterista-, sino la interpretación de Gene Kruppa de 1936 con el cuarteto de Benny Goodman. A Chiarenza se lo disputaban entre dos orquestas: el sexteto Pelele y Ángel Riera; allí el 2º pistón era Ventrice, en el contrabajo Andreotta y la ladie-crooner era Lita Landi.

ADIOS MAR DEL PLATA; BIENVENIDO A LA CIUDAD DE BUENOS AIRES.

Entre abril y mayo de 1946 concluyó su relación laboral con Ángel Riera, pero estando ya en Buenos Aires, en la Confitería del Molino. Contaba después, que cuando venía en el tren de Mar del Plata a Buenos Aires, estaba atento a todos los movimientos del tren en su golpetear con las vías y en la rapidez o lentitud de su marcha y con ello iba elaborando solos en su cabeza que luego aplicaría en su batería. ¡Era un loco lindo, pero un genio como su coterráneo Piazzolla! Le había dicho adiós a Mar del Plata y aún no había cumplido los 18 años.
Curiosa coincidencia que por aquellos días el General Perón asumiría su primera presidencia con su promesa, verificada en la realidad, de cada vez mayor prosperidad para los sectores populares y medios. Jorge reinicia su actividad en “la reina del Plata” con la orquesta de Harry Glasberg, tanto en la ciudad de Buenos Aires, como en Munro.
En la Capital argentina, fue acogido en el hogar de su tío Victorio Ameruoso (hermano de su madre) y su esposa, la tía Josefina. El domicilio exacto era Ayacucho 1007 (no recuerdo si segundo piso, que era desde donde –a pesar de ser propietario- oficiaba como una especie de portero), era una esquina cuya intersección era la calle Charcas (hoy, Marcelo T. de Alvear). La tía Josefina era la que aplicaría sus artes de “Celestina” en la relación que sobrevendría, tiempo después, entre mi padre y mi mamá, Inés Celia Simini, la hija del zapatero modelista de mitad de cuadra.
Con Perón en el gobierno (dicho por Feliz Luna pero en un sentido irónico, como el de “pura joda”)… “El país era una fiesta”. Nunca mi “Viejo” percibiría tales haberes. Si bien los primeros días estuvo con Glasberg, luego lo esperaba el Salón La Enramada, en Palermo, con la orquesta de César Bo; aunque también asistirían como lugar de actuación a la Confitería La Paz en las Barrancas de Belgrano. Así, Chiarenza compartiría toda su vida entre el pueblo llano, los cajetillas y los tilingos (por ahí hoy le llamaríamos caceroleros o lectores del diario Clarín y de zócalos de TN, que creían estar en un estrato social superior, pero culturalmente nunca dejaron de pertenecer a rangos más bajos, con una presumida afectación y copia de lo verdaderamente aristocrático, todo un “mamarracho”). Pero lo más auténticamente popular era –como diría Chico Novarro: “… cuando la noche era un festín de taco y de carmín en La Enramada. Sin conocerse aún, allí concurría el que sería su concuñado, Armando Lento, futuro esposo de mi tía Julia, hermana de mi madre. Armando buscaba allí lo que no encontraba en otros salones: la alegría inigualable de las chicas.
En julio de 1946, si bien continuaba con César Bo, combinaba las actuaciones con Eduardo Farrell y con Dante Amicarelli e iba ampliando su espectro geográfico al Gran Buenos Aires (clubes de barrio de la periferia capitalina y otros de Avellaneda, Gerli, Sarandí, Temperley) y ya llegaría, también a la principal emisora de radio: LR3 Radio Belgrano. También, como cuando se encontraba en “La Feliz”, harían fiestas particulares, sobre todo en la zona de Olivos, donde había otro poder adquisitivo. Ya estaban entre sus compañeros de orquesta: Granata y Toscano (trompetistas) y Dato (primer saxo alto).
Termina esta etapa inaugural en septiembre con el director Roberto Grela; además de proyectarse en el Dancing Marabú, viajarán a Victoria y Chivilcoy.
Hasta noviembre su permanencia con Grela en el Marabú sería una constante; hasta que a mediados de ese mes actúa alternativamente con Enrique Bayardo.
El primer día de diciembre volvería a Mar del Plata con la orquesta Vignola-Salinas, al día siguiente retorna a Buenos Aires, haciendo un hiato de continuidad con Bayardo y trabajando un par de días con Eduardo Armani. Ese año 1946 sí había sido prolífico, más que duplicando los ingresos del año anterior, y superando la localía con agrupaciones musicales de nivel nacional.

1947

A partir del nuevo año de 1947 se encontraría integrando siempre la orquesta de Enrique Bayardo y el lugar de actuación predominante era el Tabaris. En febrero se le presentarían algunos bailes con el Cuarteto Cruz del Sur.
Desde aquí en adelante para mi padre, entre la radio, las confiterías vespertinas, los dancing nocturnos, algún varieté en el cine y ya vendrían las grabaciones en Estudio, resultó cierto aquel dicho que parafraseaba a la Teoría de Williams que decía que “Música es el arte de combinar los sonidos”, para mi Viejo y casi todos los músicos de esa época: “Música era el arte de combinar los horarios”. En marzo estuvo el LR2 Radio Argentina con los Ases Porteños. En el mes siguiente, además de todo su trabajo, hizo una presentación con Tito Colom (Ray Nolan) en la Boite Chaumiere.
Desde mayo intercaló las presentaciones entre Bayardo y Ángel Riera, con éste solían actuar preferentemente en la emblemática Boite La Cigale. Hacia mediados de octubre pasó con la orquesta de Riera de La Cigale al Night Club Morocco. En diciembre actúa con tres orquestas: Ángel Riera, Frank Trigueras (en Radio Splendid) y Vito Bonny (en Mar del Plata).

1948
  
Entre enero, febrero y la primera semana de marzo de 1948 actuó junto a Vito Bonny  en el Hotel Hurlingham de Mar del Plata. Volvió a Buenos Aires donde tocó con Joe Ríspoli, yendo en carrera alocada del Richmond de Suipacha a la Confitería Sans Souci; ese mismo mes compartió Radio Argentina con Willy Barg y estuvo en la Boite Empire con Tony Gal.
Entre abril y mayo de 1948 estuvo con la orquesta de Joe Ríspoli en la provincia de Mendoza. Ya destinos lejanos comenzaban a convocarlo. Retomó en junio en Buenos Aires donde fue variando en el número de bandas en las cuales actuaba: El Príncipe Negro (director, Raúl Sánchez Reynoso), Ríspoli y la Santa Paula Serenaders en el Richmond de Esmeralda.
El primer día de julio –y por algún tiempo-integraría la Harrison’s Tropical, con Vanella en el clarinete y Nora Carroll como lady crooner. Armonizaba la obligación de trabajar (porque dependía la orquesta, a veces soportaba una verdadera tortura) con el sueño de todo músico de jazz de esos días, en forma voluntaria iban a LR4 Radio Splendid donde tocaban sin cobrar un peso, por el gusto a la jam session (más adelante fue “zapada”), en “Jazzlandia”. En ese mes sólo se alejó una noche de Buenos Aires, para hacer un baile en Luján; también actuó con Nino Maletti en el Dancing Novelty. Combina sus actuaciones con Harrison –algo así como “el fijo”-, con Frank Trigueros, Pascual Roca, Carlos Esteban (Club Dixieland), Nico Carballo, Lewis Varona, Raúl Brujis y Cortez-Alcuaz (Confitería Rucá).
Durante, septiembre, octubre noviembre y primeros días de diciembre del ’48 tuvo cierta estabilidad con Nico Carballo (desarrollaban sus actuaciones entre el Richmond de Esmeralda, la Boite La Coupule y Radio Splendid). A partir de la última fecha adquiriría un ritmo vertiginoso –tanto el que creaba, como en el que él vivía-; a partir de allí serían las orquestas de Nino Maletti, Vito Bonny, Carlos de Palma, Dante Leone,, Guillermo Carrasco, Sanders Jazz, Trio Cuba.

1949

En enero de 1949 continuaba su infidelidad musical a los directores; iba desde Vito Bonny (en el Richmond de Suipacha y Esmeralda) hasta la Harrison’s tropical (por lo general en el Tabarís). En febrero del ’49, por lo menos en la agrupación musical que se desarrollaba, fue constante: Vito Bonny. Ese mes graba en RCA Víctor “Hoy la cosa es diferente”, una guarachita.
Todo marzo y los primeros días de abril fueron para Vito Bonny. Luego de un baile con Rosell Ambrós, debió viajar a Mar del Plata procurando que su padre, don Francisco, le firmara la autorización para viajar al exterior del país, pues aún no había cumplido los 21 años y casi sobre fin de mes se marchó con Joe Ríspoli a Santiago de Chile. Durante todo mayo se mantuvo con este director en la capital chilena, distribuyendo sus alocados días entre el Club Nocturno, el Teatro y la Radio Prat. Al parecer mucho no le agradó esta primera experiencia en el país trasandino, pues al llegar a la Argentina, se hincó y beso la tierra de origen.
Al volver –con la frente marchita- en junio de 1949, alternó entre las orquestas de Enrique Bayardo, Joe Ríspoli y Carlos Mendiara con Rosita Lara (en la Boite Montecarlo).
En julio de 1949, viajó a Santa Fe con Los Sureños y estuvo en la Confitería City Bar, donde se mantuvo todo el mes, triplicando al sueldo de Buenos Aires.
En agosto retornó a la ciudad de Buenos Aires y anduvo –fugazmente- por Vicente López y Avellaneda. Tocó para las orquestas de Joe Ríspoli, Eduardo Murature, Los Sureños, Hawaiian Serenaders y Vito Bonny, con el que terminó el mes en el Salón Les Ambassadeurs, en Palermo, en una fiesta para los estudiantes de Ingeniería.
Con Los Sureños tocaba la guitarra eléctrica (la vieja Epiphone Broadway) Héctor Condró que estaba casado con la ladie crooner del mismo grupo, Evelyn, y mi “Viejo” cantaba y tocaba la “bata” con el seudónimo de Jorge Alberti (hasta eso le tuvo que copiar el payaso ese el año siguiente, que es cuando se iniciaría); en el piano se desempeñaba Julio Rivero Roca, que estaba casado nada menos que con Nélida Roca –una de las pocas que fue ciertamente vedette, por más “durita” que fuera”-, a quien denominaban “La Venus de la Calle Corrientes”.
En septiembre hace un solo baile en Buenos Aires con la agrupación de Don Mickey y luego estaría con Eduardo Murature –hasta fin de octubre- en la Boite del Casino de Mendoza.
En noviembre continuaba con la misma orquesta, pero los lugares a los que asistirían serían innumerables, entre los que predomina la Confitería Nobel y LRI Radio El Mundo.

1950

Recién en abril de 1950, combinaría sus actuaciones entre “el fijo”, que era Murature, Tito Kreig y Ángel Almoslino.
Todo mayo transcurriría entre Eduardo Murature, tocando –por ejemplo- solidariamente en La Casa de la Empleada; Ángel Almoslino (cuyo seudónimo era Ángel Dixon), Ángel Riera y Tito Kreig. Las presentaciones se imbricaban entre Radio El Mundo, El Marabú, Estudios Emelco para discos TK (dos temas: “La Mucura” y “Alacrán”, Boite Morocco, Automóvil Club Argentino (ACA). En junio, repetiría la historia entre Ángel Riera, Tito Kreig y Eduardo Murature, con el que graban para discos TK: “El Bichito” y “Soy el Rumbero”. También actuaría con Murature en el Cine Pueyrredón de Flores.
En julio recomenzaría con Vito Bonny en la Confitería Ruca, y al promediar el mes se iría para Mendoza con Murature, transitando desde la Villa Hipódromo a una permanencia constante en la Boite del Casino, donde permanecería hasta fines de septiembre; allí visitaría, en varias ocasiones, LW2 Radio Aconcagua y "ad honorem tocarían con Eduardo en Casa Arteta de la Secretaría de Trabajo y Previsión de la Nación y en la Penitenciaría de Mendoza. Al volver a Buenos Aires actuaría con la orquesta de Carlos Mendiara y Rosita Palma, Ángel Almoslino y Carlos de Palma.
En octubre sumará a Murature, otra vez a Almoslino, Mendiara y y Don Filinto.
En noviembre dividiría su participación entre Eduardo Murature y Vito Bonny, agregando a Castrito. Eran casi cotidianas las presentaciones en LR1 Radio el Mudo y la Boite Empire.
En diciembre de 1950, finalizando el Año del Libertador General San Martín, hasta el 20 estaría en Buenos Aires con Castrito, Olga Socarrás (con quien tocaría las tumbadoras), Fernando Roca. A partir de la última fecha se mudaria transitoriamente -como casi todos los años- a Mar del Plata integrando la orquesta de Miguel Maiman en la Boite Montparnasse.

1951 
El 28 de enero participaría voluntariamente de la Jam Session de la Rambla del Casino marplatense en un gran Festival de Jazz.
LA ERA BARRY MORAL. 

 

(Continuará)

domingo, 23 de febrero de 2014

24 DE FEBRERO DE 1892: NACE “EL TIGRE DEL BANDONEÓN”, EDUARDO AROLAS.


Eduardo Arolas El Tigre del Bandoneón.

En realidad su verdadero nombre era Lorenzo Arola. Bandoneonista, compositor y director. Hijo de inmigrantes franceses, nació, el día indicado arriba, en la calle Vieytes del barrio de Barracas al Norte.

Hace 16 años, la apertura del Circuito Cultural Barracas significó la resurrección de la que había sido una de las cuadras más populares del barrio (Iriarte, entre Vieytes y San Antonio). Hoy el jefe del Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, no le ve valor redituable, salvo alzando grandes torres donde cierren los costos inmobiliarios.
 
De niño aprendió a tocar de oído la concertina, para pasar luego a la guitara, instrumento con el cual integró algunas rondallas serenateras y tríos que tocaban esporádicamente en cafetines de barrio. En 1906 se puso por primera vez un bandoneón sobre las rodillas y en poco tiempo aprendió a tocarlo hasta convertirse en un virtuoso al que sus admiradores llamaban tanto El Rey como El Tigre del Bandoneón

Data aproximadamente de 1913, es el famoso cuarteto Arolas. De pie: Tito Roccatagliata (violín), Gregorio Astudillo (flauta). Sentados: Eduardo Arolas (bandoneón) y Emilio Fernández (guitarra, la particularidad que era una de nueve cuerdas).
 
Su primer tango fue Una noche de garufa, estrenado en 1909, época en la que actuaba en distintos cafés de La Boca y en La Buseca de Avellaneda. Acompañó a Roberto Firpo en el Armenonville y El Estribo, donde los acompañaba el violinista Tito Roccatagliata; actuó luego en compañía de Agustín Bardi y Ernesto Ponzio hasta formar su propio conjunto con el que se presentaba en el Royal y en el Pigall. Una de sus agrupaciones más importantes se completó con Julio De Caro y Rafael Tuegols en violines, Roberto Goyeneche en piano y Luis Bernstein en contrabajo. Grabó para las casas Tocasolo Sin Rival, Odeón y Víctor. Aunque no hay acuerdo sobre sus virtudes como ejecutante, para muchos fue un inventor. Luis Alberto Sierra, por ejemplo, le adjudica la primicia de los fraseos octavos de la mano derecha; por su lado, Julio De Caro –quien escribió en su homenaje los tangos Arolas y El Tigre del Bandoneón- sostuvo que su mano derecha maravillaba al público y a los colegas que concurrían a escucharlo, y asegura que Arolas fue el creador del rezongo y del fraseo. 


 
Alfonso Fogaza, quien fue su pianista en sus actuaciones en Montevideo, sostenía que “fue el inventor de los ligados”. Su colega, el bandoneonista Pedro Laurenz, definió “[Su ejecución] era brillante, enérgica. Tocaba el tango muy sencillo, sin variaciones, muy matizado y colorido”. Gobello –en cambio- asegura que en él el temperamento suplía las deficiencias de la técnica. Compositor intuitivo (aunque había tomado clases de teoría y solfeo con el maestro Bombich, director de la Banda de la Penitenciaría), fue el autor de más de un centenar de títulos, varios de los cuales han alcanzado el carácter de clásicos. Entre ellos pueden mencionarse Derecho Viejo, Rawson, El Marne, Comme il faut, Maipo y La cachila, que han superado la prueba de las diversas orquestaciones, aún en los arreglos más recientes. 


 
Merecen destacarse especialmente las versiones de La Cachila interpretada por el dúo Troilo-Grela, la que grabó Horacio Salgán con un notable solo de piano, la de Ciríaco Ortiz y la de la orquesta de Osvaldo Pugliese. De El Marne, además de las versiones canónicas de Troilo, Piazzolla (que realizó diversos arreglos) y Salgán, existe una notable de la Típica Víctor con un solo de violín de Elvino Vardaro realizada en 1930, y otra –antológica- de Atilio Stampone. 


 
León Benarós le dedico un poema famoso (Milonga para Arolas): “Si algún organito añejo / pasa por el arrabal / o alguien silba, bien o mal / el tango Derecho viejo / nos estremece el pellejo / su responso milonguero / y un réquiem arrabalero / tirita, en las calles solas: / es que rezan por Arolas / y hay que sacarse el sombrero”. Y Carlos de la Púa afirmo: “Arolitas fue la emoción más pura que dio el arrabal de Buenos Aires, con su pinta brava, enfundado en sus leones a la francesa y su simpático aspamento. Llenó una hora grande de la ciudad, que se, que se achicó y se estiró al compás de su fueye milagrero de notas rantifusas”. 


 
Los tres últimos años de su vida transcurrieron en Francia, a excepción de un regreso transitorio a la Argentina. En París formó su orquesta con un grupo de músicos franceses y compuso dos tangos: Alice y Place Pigalle. Y pese a que la leyenda le fabricó una muerte violenta a manos de un cafishio despechado, la realidad es que murió de Tuberculosis en el hospital Bichat de París el 24 de septiembre de 1924.