miércoles, 17 de diciembre de 2014

18 DE DICIEMBRE DE 1956- CUBA: HOMBRES OPUESTOS AL RÉGIMEN DE BATISTA LOGRAN INTERNARSE EN SIERRA MAESTRA.



Los guerrilleros se internan en Sierra Maestra y a través del apoyo de los campesinos y el pueblo comienzan a consolidar su posición 
hasta la victoria final.
La resistencia popular exigía el alejamiento de Fulgencio Batista del gobierno de Cuba y la inmediata convocatoria a elecciones libres. Así se pronunciaron, al menos, el Partido del Pueblo Cubano y la fracción Auténtica de Prío Socarrás.
Aunque los prosélitos de Grau San Martín se mostraron dispuestos a concurrir a la consulta electoral fraudulenta preparada por Batista, autor del último golpe de Estado.
Las elecciones se concretaron en noviembre de 1953, participando los seguidores de Grau San Martín y una coalición batistiana.
Horas antes de las elecciones, comprendiendo lo perdido de la causa, Grau retiró su candidatura. Se abría el camino de Batista hacia el unicato.
Los militantes políticos se sumergieron en un dislate de contradicciones, menos los que respondían al Partido del Pueblo Cubano, aún con fuerte apoyo popular. A su vez, su conducción era disputada por tres sectores, lo que debilitaba su accionar.
Fidel Castro pertenecía a una de las fracciones en pugna, pero al ser indultado, no había lugar para él en ningún movimiento político de oposición al batistato, y desde la Isla de Pino marchó al exilio.
Los sucesos atemorizaban a Batista, quien intuía que la oposición sobrepasaba el plano declamatorio para tomar directamente por la acción violenta. El dictador respondió con más represión.
Entretanto, Fidel Castro residía en México, desde su amnistiada libertad, conspirando con un grupo de revolucionarios. Se organizaba militarmente y fundaba el Movimiento 26 de Julio en homenaje al frustrado estallido inaugural, el asalto al cuartel Moncada.
La opinión pública cubana se mostró confundida ante la corrupción del régimen y la dividida oposición.
Los precios mundiales del azúcar y la afluencia de turistas al –entonces- “burdel yanqui”, determinaron una momentánea prosperidad económica, cuyas beneficiarias eran las clases altas y medias, que se mantendrían al margen del conflicto.
Subía la ola de atentados, ascendía la acción represiva. Y se produjo, el 29 de abril de 1956, el ataque por grupos armados al cuartel de Goicuría, en Matanzas, concluyendo con la muerte de la mayoría de los 66 atacantes. En México, pasaban las últimas semanas de instrucción –adiestrados por el coronel del ejército republicano español Alberto Bayo- los exiliados acaudillados por Fidel. Los rebeldes aprendieron a lanzar granadas, armar y desarmar fusiles automáticos y marchar por pasos similares a la selva cubana.
El 25 de noviembre, 82 jóvenes, apiñados en la cubierta de una pequeña embarcación de 20 metros de eslora –el Granma- abandonaron la desembocadura del río Tuxpan, internándose en las aguas del Golfo de México. La capacidad del Granma era de ocho a diez pasajeros. De los 82 tripulantes, sólo cinco no eran cubanos. Entre ellos un anónimo médico argentino: Ernesto “Che” Guevara. El crucero Granma, debido al excesivo peso que portaba, navegaba dificultosamente; hacía agua internamente que los jóvenes pugnaban por desagotar y enfrentaban un viento de 40 nudos con un irresistible oleaje.
Pero, la costa cubana ya no estaba lejos, cuando al ser barrida la cubierta por una ola, arroja al mar al oficial navegante que oficia de guía de la expedición libertadora. Se pierde una preciosa hora en la localización del náufrago. Finalmente, el desventurado será izado a bordo, pero han desaparecido tras él los instrumentos de navegación.
Se alejan, entonces, del punto de desembarco. Ya es 1 de diciembre. Las primeras luces del amanecer iluminan la playa cubana. Horas más tarde se produce el accidentado desembarco, donde los arriesgados jóvenes enfundados en su uniforme verde oliva sostienen atentos las armas. Mientras, una lancha patrullera, descubre al Granma encallado.
Cazas gubernamentales ametrallarán la zona –el paraje se denominaba Alegría del Pío- y un millar de soldados de la dictadura rastrearán la región, entablando combates aislados con los recién llegados guerrilleros.
Sólo una docena de combatientes alcanzarán la espesura, huyendo de la persecución. Entre los sobrevivientes se hallan Fidel y Raúl Castro, Ernesto Guevara y otros. Los demás murieron o fueron apresados. Comienza la casi legendaria aventura revolucionaria en Sierra Maestra…

SUGIERO A TODOS LOS LECTORES DE ESTE BLOG EL INTERESANTÍSIMO TRABAJO DE SEBASTIÁN GIMÉNEZ

Ediciones Margen: publicaciones digitales

El último tren. Un recorrido por la vida militante de José Luis Nell (1940-1974) (Novela biográfica)

Autor: Sebastián Giménez
E-mail del autor: sgimenez5804@yahoo.com.ar

Profesor de enseñanza primaria y Licenciado en Trabajo Social. Publicó artículos sobre Trabajo Social y otros temas sociales en revistas digitales y de papel: revista Margen de Trabajo Social y Ciencias Sociales; revista Regional de Trabajo Social de Uruguay y revista Debate público, reflexión de trabajo social de la Universidad de Buenos Aires.
Publicó artículos en la página web del Consejo Profesional de Trabajo Social de la ciudad de Buenos Aires y participó del libro “20 AÑOS DEL CONSEJO EN 200 AÑOS / 200 AÑOS EN 10 ARTICULOS” editado por la misma entidad.
El último tren. Un recorrido por la vida militante de José Luis Nell, recorre en forma novelada distintos episodios protagonizados por un militante cuya vida es el reflejo del compromiso de toda una generación que buscó el sueño de un país socialista.
Por estas páginas, se abren camino el asalto al policlínico bancario con la Tacuara Revolucionaria. Su estadía en prisión tanto en Argentina como en la vecina Uruguay. Su viaje a China. Su paso por los Tupamaros. El reencuentro clandestino con sus padres. Su integración a Montoneros. El trabajo militante en Lanús. El amor que vivió con Lucía Cullen, su compañera hasta el final. La tragedia de Ezeiza. La discusión con la conducción de Montoneros por el asesinato de Rucci. Frente a las vías del tren, en el momento límite de su vida, José Luis Nell indaga al peronismo y los sucesos de su propia vida intentando buscar la última explicación, el sentido de todo.
En estas vibrantes páginas se vislumbra el compromiso de una vida y de toda una generación que se jugó por una Argentina socialista. Se desarrollan hechos que marcaron la historia reciente de nuestro país y se vuelve a revivir el sentido de la militancia de esa época, despertando viejas polémicas y quizás haciendo surgir nuevas preguntas. Porque el pasado no es algo inerte, muerto, sino que vuelve como interpelación constante para lograr la Argentina más justa y solidaria que continúa siendo hoy una deuda pendiente.
Primera edición: Ediciones digitales Margen, formato e-book, noviembre de 2014


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lunes, 15 de diciembre de 2014

16 DE DICIEMBRE DE 1810: DIONISIO INCA YUPANQUI PRONUNCIÓ UN DISCURSO ANTE LAS CORTES POR LA IGUALDAD DE INDÍGENAS Y ESPAÑOLES.


Dionisio Inca Yupanqui.

Dionisio Inca Yupanqui era descendiente de los incas y tenía derecho por tal razón a una pensión del Estado. En 1810 era teniente coronel de caballería del ejército español en el virreinato del Perú.

Historia del Perú 3º.
 
Él fue quien asumió la defensa de la igualdad de españoles y pueblos originarios. Su discurso produjo honda impresión en las Cortes, y sería memorable en la historia de las ideas. Es una pieza desconocida y fue pronunciada en la sesión del día que se indica. He aquí su texto:
“Señor: Diputado suplente por el Virreynato del Perú, no he venido a ser uno de los individuos que componen este cuerpo moral de V. M. para lisonjearle; para consumar la ruina de la gloriosa y atribulada España, ni para sancionar la esclavitud de la virtuosa América. He venido, sí, a decir a V. M. con el respeto que debo y con el decoro que profeso, verdades amarguísimas y terribles si V. M. las desestima; consoladoras y llenas de salud, si las aprecia y ejercita en beneficio del pueblo. No haré, señor, alarde ni ostentación de mi conciencia; pero sí diré que reprobando esos principios arbitrarios de alta y baja política empleados por el despotismo, sólo sigo los recomendados por el evangelio que vuestra V. M. y yo profesamos.

Juramento de los diputados a las Cortes de Cádiz en 1810.
 
“Me prometo, fundado en los principios de equidad que V. M. tiene adoptados, que no querrá hacer propio suyo este pecado gravísimo de notoria y antigua injusticia, en que han caído todos los gobiernos anteriores: pecado que en mi juicio es la primera o quizá la única causa por que la mano poderosa de un Dios irritado pesa tan gravemente sobre este pueblo nobilísimo, digno de mejor fortuna. Señor, la justicia divina protege a los humildes, y me atrevo a asegurar a V. M., sin hallarme ilustrado por el espíritu de Dios, que no acertará a dar un paso seguro en la libertad de la patria, mientras no se ocupe con todo esmero y diligencia en llenar sus obligaciones con las Américas: V. M. no las conoce. La mayor parte de sus diputados y de la Nación apenas tienen noticia de este dilatado continente. Los gobiernos anteriores le han considerado poco, y sólo han procurado asegurar las remesas de este precioso metal, origen de tanta inhumanidad, de que no han sabido aprovecharse. Le han abandonado al cuidado de hombres codiciosos e inmorales; y la indiferencia absoluta con que han mirado sus más sagradas relaciones con este país de delicias ha llenado la medida de la paciencia del padre de las misericordias, y forzándole a que derrame parte de la amargura con que se alimentan aquellos naturales sobre nuestras provincias europeas.

Relieve que representa los acontecimientos del 2 de agosto de 1810, parte del Monumento a la Independencia, Plaza Grande de Quito.
 
“Apenas queda tiempo ya para despertar del letargo, y para abandonar los errores y preocupaciones hijas del orgullo y vanidad. Sacuda V. M. apresuradamente las envejecidas y odiosas rutinas, y bien penetrado de que nuestras calamidades son el resultado de tan larga época de delitos y prostituciones, no arroje de su seno la antorcha luminosa de la sabiduría ni se prive del ejercicio de las virtudes. Un pueblo que oprime a otro no puede ser libre. V. M. toca con las manos esta terrible verdad.

"Un pueblo que oprime a otro no puede ser libre", luego repetirá Federico Engels.
 
“Napoleón, tirano de la Europa su esclava, apetece marcar con este sello a la generosa España. Ésta, que lo resiste valerosamente, no advierte el dedo del Altísimo, ni conoce que se castiga con la misma pena al que por espacio de tres siglos hace sufrir a sus inocentes hermanos. Como Inca, Indio y Americano, ofrezco a la consideración de V. M. un cuadro sumamente instructivo. Dígnese hacer de él una comparada aplicación, y sacará consecuencias muy sabias e importantes. Señor: ¿Resistirá V. M. tan imperiosas verdades? ¿Será insensible a las ansiedades de sus súbditos europeos y americanos? ¿Cerrará V. M. los ojos para no ver con tan brillantes luces el camino que aún le manifiesta el cielo para su salvación? No, no sucederá así, yo lo espero lleno de consuelo en los principios religiosos de V. M. y en la ilustrada política con que procura señalar y asegurar sus soberanas deliberaciones”.

Jorge Abelardo Ramos, fue quien rescató este documento.
 
DIARIO DE LAS DISCUSIONES Y ACTAS DE LAS CORTES, T.II, IMPRENTA REAL, CÁDIZ, 1811, P. 15, SESIÓN DEL 16 DE DICIEMBRE DE 1810. LA COLECCIÓN TOTAL ALCANZA A 28 TOMOS. EN LA BIBLIOTECA DEL CONGRESO DE LA NACIÓN, DONDE JORGE ABELARDO RAMOS CONSULTÓ LAS ACTAS, SÓLO SE ENCUENTRAN 22 TOMOS.

domingo, 14 de diciembre de 2014

14 DE DICIEMBRE DE 2012: EL JUEZ ALFONSO DECLARA LA CONSTITUCIONALIDAD DE LA LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL Y ORDENA DE INMEDIATO EL LEVANTAMIENTO DE LA CAUTELAR.



La constitucionalidad del artículo 161 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (Nº 26.522), 
fue declarada por el juez Horacio Alfonso.
El juez Horacio Alfonso levantó la medida cautelar que mantenía al Grupo Clarín eximido de la obligación de desprenderse de licencias para adecuarse a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. La sentencia es taxativa y no hay argumentos para declarar la inconstitucionalidad de la norma, como pretendía la corporación. Continúa: “las restricciones a la concentración” no implican “una afectación de la libertad de expresión” y en “un régimen que articula los derechos de los operadores, por el contrario, la promueve”. Reconoce en el Estado el poder de otorgar o revocar licencias, y eso no implica que se invoque un derecho adquirido. “Tampoco se advierte menoscabo concreto y actual a derechos constitucionales de naturaleza económica” aunque cuando apliquen la ley, la empresa puede intentar demostrar un perjuicio patrimonial y pedir resarcimiento. Alfonso les dice que el lapso de “tres años transcurridos” como consecuencia de las cautelares a favor de Clarín es “razonable como para que […] hubiera elaborado racional, conveniente y organizadamente un programa progresivo de adecuación”.

Juez Horacio Alfonso.
 
El juez, aconsejado por la CSJ, dispone volver al régimen habitual de Tribunales, de lunes a viernes, por eso Clarín dijo que el lunes en el primer minuto hábil presentará la apelación a esta decisión que definió el debate de fondo. El grupo sostiene que la sola presentación del recurso suspende la aplicación del fallo, en el Gobierno, en cambio, interpreta otra cosa: la ley, reconocida como constitucional, y la cautelar vencida, por eso sería un contrasentido volver a los efectos que la medida producía. La ley no se suspende. Esta controversia la dirimirá la Cámara en lo Civil y Comercial, la que había otorgado la extensión de la cautelar a Clarín. Una variable que no descartan en despachos oficiales es presentar un nuevo per saltum que cuestione la pretensión de la cautelar eterna o el impedimento de que se aplique la ley.

El juez Horacio Alfonso aceptó la apelación de Clarín de acuerdo al procedimiento habitual, sin embargo, algunos lo celebraron como un fallo. 

En sintonía con el dictamen que presentó el fiscal Fernando Uriarte, la sentencia de Alfonso dice que el Poder Judicial no se debe poner a analizar “el mérito o la conveniencia” de “las soluciones legislativas” votadas por el Congreso. Para eso tendría que haber un enorme atropello a la Constitución. Uriarte afirmaba que Clarín usó el planteo de inconstitucionalidad sólo porque no le agrada la ley. Un punto curioso es que al momento de definir quién deberá pagar los honorarios de los abogados, Alfonso resuelve que tendrá que hacerlo cada uno (el Estado y Clarín) por su lado, aunque lo habitual es que el que pierde paga.

 Ley de medios: el Grupo Clarín rebatió el dictamen 
del fiscal Fernando Uriarte.
Alfonso parte de la base de que tiene que “prevalecer el derecho de televidentes y oyentes y no el de los emisores, ya que es crucial el derecho del público a disponer de un acceso adecuado a las ideas, y experiencias sociales, políticas, estéticas, morales de otro tipo”. Lo toma de la Corte estadounidense, que también sostiene que para garantizarlos es necesaria “la prudente regulación y administración del espacio radioeléctrico de los ámbitos geográficos, humanos y técnicos”, que impone “la necesaria intervención gubernativa en el otorgamiento de licencias”. Desde ese ángulo, reconoce al Estado como quien está facultado para el otorgamiento de licencias a particulares, “lo que no debe suponer la configuración de derechos preexistentes”. “Su extinción (revocación) o modificación está sometida al criterio y apreciación de la Nación misma”, según su evaluación de “oportunidad, mérito o conveniencia”, dice el fallo. 

Pluralismo, diversidad y libertad de expresión Leyes antimonopólicas: evitar concentración de propiedad y control de medios de comunicación.
 
Recuerda antecedentes de la Corte que dicen que las frecuencias deben ser sometidas a control y regulación del Estado. Lo que subyace es que las licencias no se deben otorgar como negocio, sino como parte de una actividad pública en la que, según el juez toma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, “es indispensable”, “la pluralidad de medios, la prohibición de todo monopolio respecto de ellos, cualquiera sea la forma que pretenda adoptar y la garantía de protección a la libertad e independencia de los periodistas”.

sábado, 13 de diciembre de 2014

13 DE DICIEMBRE DE 1931: IRINEO LEGUISAMO ESTUVO A PUNTO DE GANAR LAS OCHO CARRERAS DE ESA REUNIÓN DEL HIPÓDROMO ARGENTINO.


20 de agosto de 1922: Irineo Leguisamo ganó su primera carrera en la Argentina. En el Hipódromo de Palermo llevó a la victoria a Tamarindo.
 
“Merecés un monumento”, dice la letra de un tango dedicado a Irineo Leguisamo, el más grande jockey surgido en el Río de la Plata, incomparable en su estilo, su calidad, su conocimiento del caballo, su extraordinario timing para “venir de atrás y arrasar con todo”.

Irineo Leguisamo.

Tuvo actitudes como la que resumía con la frase “Arriba del caballo mando yo”. Se la dijo un día al dueño de un animal que no estaba convencido de salir a ganar. La anécdota concluyó con Leguisamo llegando primero a la meta, a pesar de que sabía que el dueño del caballo había apostado a otro. Después de triunfar, Legui dijo a su patrón: "A partir de ahora buscáte otro jockey, porque yo no monto más ningún caballo tuyo. Yo no quiero perder y no voy a perder. Si me ganan en buena ley, es otra cosa". Profesó una honestidad a toda prueba, que lo llevó a enfrentarse públicamente con quienes querían "arreglar" carreras, lo cual demostró su condición de hombre cabal.
El 13 de diciembre de 1931, en el Hipódromo de Palermo, ocurrió algo que ni el pensamiento más febril se atrevería a imaginar: sobre ocho carreras de caballos que se disputaron, el jockey ganó siete, y salió segundo en la octava porque un competidor lo encerró y le impidió el paso. El jinete, considerado por los expertos como el más grande en toda la historia del turf, era Irineo Leguisamo: el Maestro, el Pulpo, Elefante, el Eximio, la Esfinge; o el Mono, como lo llamaba su amigo Carlos Gardel.

"El Maestro", aquel glorioso día, sobre ocho carreras ganó siete y en la octava salió segundo (porque lo encerraron).
 
Pero no siempre fue el Eximio: cuando era un aprendiz, en Salto (ROU), allá por 1920, un largador de apellido Gallino, lo vio inseguro en el lomo del animal, una yegua llamada Mentirosa, y pontificó: "Botija, buscáte otra profesión, porque para jockey no servís". Fue su primera victoria.
Leguisamo es digno de figurar en la historia grande de los deportistas del siglo XX, además de ser un sueño colectivo que hasta lo depositó en la etiqueta de una popular bebida. Legui ganó todo. Absolutamente todo. Más de 4.000 carreras, más de 480 clásicos –hecho único en el mundo-, diez Carlos Pellegrini, cinco Nacionales, siete Jockey Club, once Gran Premio de Honor, diez Pollas de Potrancas, ocho de Potrillos y nada menos que 21 estadísticas en Palermo y San Isidro.
Nacido en la pequeña localidad uruguaya de Arerunguá en 1903, Leguisamo pronto se destacó en el arte de conducir un “pura sangre” y cruzó el charco sin pensar -¿acaso presintiendo?- que su gloria sería eterna en la parte occidental del Río de la Plata, donde se radicó de adolescente, en 1922. Hasta se dio el lujo de trepar a la montura del Viejo Jerry, en 1973, para complacer al propietario y amigo Palito Ortega (¿quién era y fue nunca jamás?), y dar batalla con sus 70 años sobre el lomo.

Leguisamo monta a Viejo Jerry en 1973, un caballo de Paliga Ortito.

El favor no era nuevo para él, que ya había corrido ejemplares de dos cantores célebres, Alberto Gómez y nada menos que Carlos Gardel, cuya amistad guardo como un tesoro hasta que el destino lo obligó a desestribar en 1985, con 82 años prácticamente vividos a taco y lonja.

Irineo Leguisamo con su gran amigo Carlitos Gardel.
 
Carlitos Gardel, lo había conocido en el hipódromo de Maroñas, en las afueras de Montevideo y en un principio dudó de él, y se lo dijo: "Mirá que sos chiquito, Mono. ¿Cómo hacés para que los burros no te desmonten?". La amistad entre ambos comenzó ese día, y siguió para siempre. "Él era el único que me llamaba Mono, aunque sabía que a mí no me gustaba. Cuando lo hacía, yo lo llamaba Romualdo, para hacerlo engranar. Ese era su segundo nombre, y no quería que nadie se lo mencionara -decía Legui-. La única vez que me llamó así y yo no me enojé -recordó- fue un día que me mandó a casa una encomienda enorme, con una tarjeta que decía: 'Mono, te mando un postre que te va a gustar'. Comencé a abrirla y era puro papel, y se achicaba cada vez más. Hasta que al final quedó una cosa chata, que era un disco sin etiqueta. Lo puse en la victrola y me emocioné hasta las lágrimas, porque era el tango Leguisamo solo. Nadie lo cantó como él. Nadie, nunca, cantó como Carlitos". Irineo fue el único que montaba al caballo de propiedad de Gardel: Lunático.