martes, 21 de octubre de 2014

22 DE OCTUBRE DE 1854: NACIMIENTO DE MARÍA SALOMÉ LOREDO Y OTAOLA DE SUBIZA (MADRE MARÍA).



María Salomé Loredo y Otaola de Subiza, integró con mucha fuerza nuestro devocionario popular con el nombre de La Madre María.
María Salomé Loredo y Otaola de Subiza nació en San Julián de Musques, España; es decir la Madre María, que vino a la Argentina a los 14 años, alejándose de las Guerras Carlistas en las que se encontraba su país natal.

Legnani cuando hizo la redacción del artículo la ubicó en Temperley, porque realmente vivió en la Av. 9 de Julio casi esquina H. Yrigoyen y eso actualmente es Temperley. Seguramente luego la divisoria la corrieron hasta Antártida Argentina, que es donde hoy empieza Turdera.
 
Al llegar se instaló en Saladillo. A los 19 años se casó con José Demaría, político y estanciero. A los 23 años quedó viuda, y volvió a casarse a los 28 con Aniceto Subiza.
En 1881 se enferma gravemente, la afecta un tumor de mama. Los médicos de la época no aciertan con el tratamiento, por lo que una amiga le recomienda visitar a Pancho Sierra.
El encuentro cambia su vida, ya que Sierra realiza el milagro y le dice: “No tendrás más hijos de tu carne, pero tendrás miles de hijos espirituales. No busques más, tu camino está en seguir esta misión".
Muere también su segundo esposo. Dedica su vida a la gente necesitada. Su casa sería una suerte de templo, y atrae personas necesitadas de ayuda espiritual.

Pancho Sierra y la Madre María en el arte popular del filete.
 
La vida de María Salomé Loredo se relata en la película La Madre María (1974), protagonizada por Tita Merello y dirigida por Lucas Demare; coprotagonizada por José Slavin.
Se abre el filme con la Madre María, anciana, ingresando a un tribunal donde inician su enjuiciamiento: se la acusa de enriquecerse y ejercer ilegalmente la medicina. Después de esa escena, la vida de María se presenta en una serie de escenas retrospectivas (técnica muy utilizada en medios audiovisuales).

Afiche de la película La Madre María.

Continúa la película cuando María visita a Pancho Sierra, milagrero anciano, generoso y carismático. Ella viene a pedir por la salud de su marido, que está muy enfermo. Sierra profetiza que María tendrá miles de “hijos del espíritu”. Sierra presenta María a su grupo de seguidores, vaticina que él también pronto morirá, y la designa su sucesora.

Retrato de Pancho Sierra.
 
Luego, tras la muerte del marido, María se consagra a los necesitados dándoles ropa, trabajo, pagando sus deudas y enseñándoles higiene. En la calle Rioja de Buenos Aires María dirige una “misión” o cooperativa, enseña a coser y distribuye comida a los pobres. Predica la fe en Dios y ora con sus seguidores, quienes la llaman “madre”.
Sigue cuando conoce a un abogado que también ayuda a los pobres. El abogado le pide a María que “cure el espíritu” de un niño paralítico. María visita al niño y lo persuade a caminar.
María dice a sus prosélitos que es el mal del espíritu el origen de todas las enfermedades y su único don es el de ayudarlos a curar ese mal. Fe, esperanza y caridad, dice María, son los únicos que realizan milagros.

Fotografía de la Madre María con sus seguidores.
 
La clase pudiente de Buenos Aires se burla de las curas de María. Funcionarios de la burocracia y médicos logran que la arresten. Un juez dicta su alejamiento de Buenos Aires.
María se establece en Villa Turdera. Una epidemia asuela Argentina y mueren muchos niños. María entra en conflicto una vez más con las autoridades de salud que la acusan de no obedecer las estrictas medidas de higiene dictadas por el gobierno, pero uno de los médicos comprende y decide ayudar a María. Las autoridades establecen un cordón sobre Villa Turdera, los seguidores de María consiguen hacerle llegar ropa, comida y medicamentos.

Casa de la Madre María y Templo de la Religión Cristiana.
 
La Madre María establece un hospital rudimentario para bebés huérfanos. Profetiza una guerra en Europa (primera guerra mundial) y dice que la unión de ricos y pobres, sanos y enfermos, padres, hijos y hermanos es lo que realizará la felicidad de la humanidad. Su abogado consigue el sobreseimiento de la causa original, pero pesan nuevas acusaciones. María decide afincarse definitivamente en Turdera (1915).

Estación de Turdera, 30 de enero de 1910.

María visita a su amigo Hipólito Yrigoyen, presidente electo de Argentina. Le profetiza que él resolverá las dificultades de Argentina, pero le advierte que, de aceptar un segundo período presidencial, lo traicionarán.
Los adictos de María le hacen una casa. La policía reprime las luchas de los trabajadores (Semana Trágica). Con sables, la policía montada mata y hiere a muchos obreros. María se interpone entre el pueblo y la policía montada. La policía retrocede.

Hipólito Yrigoyen, un amigo de la Madre María.
 
Retoman el juicio que le hacen de anciana, en el que María es defendida por su abogado y amigo, y se desprende que será absuelta. María es aclamada por sus seguidores, pero al volver a su casa, sufre un desmayo. María dice que aunque ella muera (2 de octubre de 1928), quedará en su misión. Cuando la están velando, el presidente reelecto Yrigoyen visita a la difunta. Un cortejo fúnebre de seguidores, munido de antorchas, acompañan el ataúd de la madre María en una imponente procesión nocturna.

lunes, 20 de octubre de 2014

21 DE OCTUBRE DE 1982: LA ACADEMIA DE LETRAS SUECA OTORGA EL PREMIO NOBEL DE LITERATURA A GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ.

Gabriel García Márquez (Gabo), 
al recibir el Premio Nobel de Literatura en Suecia.

Jueves 21 de octubre de 1982. Colombia alborotada de júbilo con la noticia de que Gabriel García Márquez había ganado el Premio Nobel de Literatura. La decisión de los 18 jurados vitalicios de la Academia de Letras de Suecia fue unánime. La satisfacción se dio en cadena en todo el mundo.

Esta foto muestra al Nobel de Literatura en una de las actividades que más hizo ese día: hablar por teléfono.

La Academia de Letras de Suecia no había vuelto a escoger a nadie de América Latina después de Gabriela Mistral (1945), Miguel Ángel Asturias (1967) y Pablo Neruda (1971).
Los ganadores anteriores –incluidos los de todo el mundo- exceptuando en menor medida Neruda, pasaron casi desapercibidos, sólo era para los círculos literarios, académicos e intelectuales. El de Gabo no, pues pasó los límites de la intelectualidad. El Nobel se sentía en las calles, en los mercados, en los parques, en los prostíbulos; los taxistas en Barranquilla hacían sonar sus bocinas, espontáneamente, eso significa que el homenaje es merecidamente popular.
En la Unversidad Nacional de Bogotá fue una locura; era la primera vez que los estudiantes se alborotaban y no para quejarse. Todos intentaban comunicarse con la residencia de Gabo en México. Un periodista logró comunicarse con la mamá de Gabo, Luisa Santiaga Márquez en Cartagena, luego de llamarla al teléfono de un vecino. M’ijo, estamos muy contentos y ojalá que este premio sirva para que me arreglen el teléfono, fueron las primeras palabras de doña Luisa, una expresión propia de los personajes macondianos de su hijo.

Gabriel Eligio García y Luisa Santiaga Márquez Iguarán, padres del escritor en Barranquilla, después de recibir la noticia del otorgamiento del Premio Nobel.

La UPI y la France Press identificaban a Gabo como el más grande y formidable escritor de la lengua española en el mundo, el costeño Gabriel García Márquez, de 54 años.
El expresidente conservador Belisario Betancur fue el primer colombiano en hablar con el nobel tras la adjudicación del galardón. Gabo siempre le ha dado gloria a Colombia, su patria lo espera, dijo Betancur con su marcado tono poético tras haber dialogado con el Nobel.

Belisario Betancur, a quien -a pesar de las diferencias políticas- 
Gabo siempre respetó como al presidente-poeta.
 
Tras las falsías de los periodistas, García Márquez destacaría, que la del presidente resultó mejor que la de cualquier periodista colombiano, pues fue el primero en llamarlo esa mañana para congratularse. En el terreno intelectual no hubo un solo pronunciamiento en contra.

Pero al intelectual que siempre tuvo entre sus admirados Gabo fue Fidel Castro, y el sentimiento fue recíproco.
 
El maestro argentino Jorge Luis Borges, quien desafortunadamente murió sin que le fuera otorgado el Nobel, dijo: el Nobel a García Márquez es todo un acierto. Las editoriales se enloquecieron. ¿Qué podemos decir (del Nobel)? Que estamos enloquecidas, dijo Gloria López Aubel, directora de Sudamericana, principal casa editorial de Argentina y Suramérica.
El presidente francés, François Mitterrand, amigo personal de Gabo, señaló: “Saludo con emoción al amigo personal. Saludo con respeto al novelista que se ha inscrito en la imaginación de los pueblos del mundo”.
El ministro de Justicia de la entonces Unión Soviética Vladimir Blinov, quien andaba por esos días en Colombia, dijo a los periodistas: “hemos sabido que la noticia del Nobel a García Márquez fue recibida también con júbilo en Moscú”. Y para no dejar duda sobre su admiración por la obra de Gabo empezó a enumerarlas y hasta pronunció de memoria citas textuales de Cien años de soledad.

García Márquez fue homenajeado de todas maneras.
 
Gabo era el Nobel más popular de la historia. Y por eso también el más controvertido por sus posiciones políticas a favor de los pobres. A punto que la Academia Sueca en su declaración oficial aludió su compromiso político del lado de los pobres y los débiles contra la opresión nacional y la explotación extranjera en América Latina.
La noticia sorprendió a García Márquez en su residencia de México en momentos en que se disponía salir a trotar. Poco antes de las seis de la mañana lo llamó un amigo desde Estocolmo para darle la noticia. “Es un reconocimiento al progreso avasallador de la literatura de América Latina”.
Para Gabo el premio era importante en la medida en que aumenta la posibilidad de influir a favor de los derechos humanos en América Latina. Una violación de la que él había sido víctima, en razón de sus posiciones políticas de izquierda y su actividad generosa y humanitaria, y que lo obligó a salir rápidamente del país tras ser informado de que se estaba fraguando un atentado en su contra.
La prensa recordó que García Márquez es el hijo del telegrafista de Aracataca; el marido de Mercedes Barcha, hija del boticario. El muchacho flaco de pantalones desteñidos que un día llegó a estudiar a Zipaquirá con una beca y una caja de cartón como maleta.

Ingreso al pueblo en el que tuvo su máximo despliegue 
literario el realismo-mágico.
 
En el periódico El Espectador, Eduardo Zalamea Borda le publicó el primer cuento, anunciando que había nacido un nuevo y gran escritor en Colombia. El novelista que logró que su novela Cien años de soledad fuera traducida a 32 idiomas, es decir igual número de guerras que perdió el coronel Aureliano Buendía. El periodista que recogió botellas en París para poder sobrevivir; el amigo personal de Fidel Castro.

Una de las primeras ediciones de Cien años de soledad.
 
Era un Nobel para Macondo, como titularía el diario El Caribe de Barranquilla. Para el discurso de Estocolmo le aconsejaron: No temas decir lo que quieras porque, después del Nobel que diste a Colombia, a Gabo todo le está permitido con su magia.

sábado, 18 de octubre de 2014

19 DE OCTUBRE DE 1913: NACIMIENTO DEL POETA BRASILEÑO VINICIUS DE MORAES.



El fondo filosófico-romántico de los poemas de Vinicius de Moraes 
es interpretado como el camino a la felicidad.

Marcus Vinícius da Cruz de Melo Morais nació en Río de Janeiro en el seno de una familia aficionada a la música. Fue "la figura" de la música popular brasileña contemporánea. Compositor de la bossa nova Garota de Ipanema.


Como poeta escribió la letra de gran número de canciones que se tornaron en clásicas. Como intérprete, participó en variados discos. Diplomático de Brasil.

Vinícius de Moraes, el diplomático poeta.
A los 14 años trabó amistad con los hermanos Paulo y Haroldo Tapajós y compuso Loura ou Morena, su primera canción. En 1929, comenzó a estudiar derecho en Río. En 1932 escribió las letras de 10 canciones que fueron grabadas por los hermanos Tapajós. Finalizó sus estudios y publicó sus libros Caminho para a distância (1933) y Forma e exégese; escribiría su tercer libro Ariana, a mulher (1936).


En 1938 de Moraes se instaló en Inglaterra con una beca concedida por el gobierno inglés en la Universidad de Oxford y escribió Novos Poemas. En 1941 volvió a Río y comenzó a escribir críticas de cine en periódicos y revistas. Más tarde se unió al cuerpo diplomático de Brasil y publicó su libro Cinco elegías. En 1946 fue enviado a Los Ángeles como vicecónsul en su primer destino diplomático y publicó su obra Poemas, sonetos e baladas.

Uno de los libros de Vinícius: Poemas, sonetos e baladas.
A principios de los 50, de Moraes volvió a Brasil por la muerte de su padre. Su primer samba (compuesto junto al músico Antônio Maria) fue Quando tu passas por mim. En 1953 se trasladó a Francia como segundo secretario de la embajada de Brasil. Su obra de teatro Orfeu da Conceição ganó el Concurso del IV Centenario de São Paulo en 1954. En 1959 Marcel Camus lleva al cine Orfeu da Conceição con el título de Orfeo negro. En esa época de Moraes entra en contacto con Antonio Carlos Jobim (Tom), iniciando una amistad y una colaboración que tiempo después, con la incorporación de João Gilberto daría lugar a un movimimiento de renovación en la música brasileña. Tom escribe la música para Se todos fossem iguais a você, Um nome de mulher y otras canciones de la película, grabadas, entre otros, por Luís Bonfá. Orfeo negro ganó el Óscar a la mejor película de habla no inglesa, la Palma de Oro en el Festival de Cannes y el premio de la Academia Británica. Por esos días era cónsul en Montevideo. Regresó a sus destinos diplomáticos en Francia y Uruguay, publicó sus obras Livro de sonetos y Novos poemas II.


En 1958, la cantante Elizeth Cardoso publicó el disco Canção do amor demais, que marcó el inicio de la bossa nova. Este disco sólo contiene composiciones del dúo Tom-de Moraes, o realizadas por sólo uno de los dos (Canção do amor demais, Luciana, Estrada branca, Chega de saudade, Outra vez...), en una producción que también incluía a João Gilberto. Tras ese disco, la carrera de ellos recibió un gran impulso. Suele decirse que Chega de saudade es el tema inaugural de la bossa nova.


En los 60, Vinícius realizó colaboraciones con cantantes y músicos reconocidos en Brasil, en particular con Toquinho (el colaborador más frecuente de Vinícius y uno de sus grandes amigos). Sus canciones Para uma menina com uma flor y Samba da bênção (con música de Baden Powell) acompañaron la banda sonora de Un homme et une femme (de Claude Lelouch, 1966), película ganadora del Festival de Cannes.


Cientos de intérpretes de muchas nacionalidades y estilos han grabado alguna de sus más de 400 canciones. Sobresale, como se dijo, Garota de Ipanema (con música de Tom) por la cantidad de interpretaciones, versiones, adaptaciones, traducciones y grabaciones que fue objeto. Se estima que es una de las tres canciones más versionadas en la historia de la música contemporánea, junto con Bésame Mucho (de la autoría de la mexicana Consuelo Velázquez) y Yesterday, de Paul McCartney.


La poesía de Vinicius está unida a la Bossa Nova y la música popular brasileña, barnizados por su estilo de vida; su obra no gozó de la consideración que merece dentro de los medios intelectuales y el mundo de las letras. Pero existen poetas, escritores, críticos y ensayistas, dentro y fuera de Brasil, que lo consideran uno de los tres mayores exponentes de la poesía portuguesa. Sus poemas logran una armonía y una belleza estética sumamente apreciadas, y el fondo filosófico-romántico en ellos es interpretado como camino a la felicidad. El mejor ejemplo de lo anterior es el poema Para viver um grande amor, donde se sintetiza la filosofía y la forma poética preferida por el gran bohemio. Su atracción hacia las mujeres fue enorme. Contrajo matrimonio en siete ocasiones y procreó diez hijos.


Vinícius de Moraes murió en Río de Janeiro a la edad de 66 años el 9 de julio de 1980.

viernes, 17 de octubre de 2014

18 DE OCTUBRE DE 1984: ARGENTINA Y CHILE ACUERDAN EL FINAL DE LA DISPUTA POR EL BEAGLE.


Videla y Pinochet acuerdan seguir las negociaciones bilaterales.

Iba llegando a su fin el primer año del gobierno de Raúl Alfonsín.

Alfonsin y la consulta popular por el conflicto Beagle.
 
No había estado exento de conflictos y el radicalismo había cosechado éxitos y también derrotas. Sin embargo, existía la fundada impresión de que el presidente había afirmado su imagen y conservaba una iniciativa política contrastante con la confusión reinante en las filas opositoras. El peronismo no había podido superar la crisis producida por la derrota electoral ni acertaba a reorganizarse en torno a una propuesta clara. Esto quedaría evidenciado al resolverse la cuestión pendiente del diferendo con Chile en la región Austral.

Las caras demuestran como nada a aquél peronismo de la derrota: Deolindo Bittel e Italo Luder.
 
El 4 de octubre se anunció que se había arribado a un acuerdo en el marco de la mediación papal. Dos semanas más tarde (el 18 de octubre) los representantes de ambos países suscribían, en el Vaticano, un compromiso de aceptación a la resolución del Sumo Pontífice. Era una aceptación largamente demorada, puesto que habían transcurrido cinco años desde que el Papa se pronunciara.

Juan Pablo II y los cancilleres de Argentina y Chile.
 
Pero el anuncio provocó reacciones encontradas. Muchos celebraron el fin del conflicto que había puesto a las dos naciones al borde de la guerra, pero otros entendieron que el veredicto perjudicaba a la Argentina y resultaba lesivo a la soberanía. La oposición provenía de variadas vertientes: sectores del peronismo, el nacionalismo y también de la izquierda.

El senador Saddi -en primer plano- por el NO (esgrimiendo cada burrada inaceptable, fue el Sánz de los peronistas) y, más atrás, por el SI, el canciller Dante Caputo, brillante como un Aníbal Fernández de hoy.

Se exigía la postergación del acuerdo y la continuidad de las negociaciones. Se aducía –y había bastante de verdad en ello- que el dictamen papal no contemplaba el principio bioceánico ni cerraba totalmente el camino a futuros intentos expansionistas chilenos. Pero el Vaticano había dado por terminada su tarea y el recurso a otras instancias internacionales no parecía promisorio: la concurrencia ante la corte de La Haya –sin duda- arrojaría resultados adversos para la Argentina.

Este informe da cuenta de los aprestos argentinos.
 
No era nada fácil remontar una mala conducción diplomática que venía desde mucho tiempo atrás. La apelación a la fuerza era impensable. Durante el gobierno militar se había estado a punto de transitar ese camino, que hubiera cerrado para siempre la posibilidad de acuerdo a un duradero entre dos países signados por un destino común.
El 21 de octubre el radicalismo anunció la realización de una consulta popular no vinculante sobre el tema, que tendría lugar el 25 de noviembre. De inmediato se inició una campaña política, en la que el partido gobernante agitó el fantasma de la guerra: el Si o el enfrentamiento eran presentados como únicas alternativas posibles. Al mismo tiempo, se procuraba presentar el acuerdo alcanzado como un triunfo diplomático que estaba lejos de ser. Otras fuerzas partidarias –el PI, la Democracia Cristina y el Comunismo- se alinearon a favor del Si.

Votaron, con muy poca participación, 10.391.019 por el SI y 2.105.663 por el NO.

El peronismo se puso al frente de la oposición, pero sin articular una postura coherente. No se pronunció por el NO, sino que impugnó la consulta y recomendó la abstención, al tiempo que rescataba la mediación papal y sostenía la necesidad de seguir en ese marco, que el Vaticano consideraba ya agotado. Las razones esgrimidas para cuestionar el referéndum señalaban su carácter no vinculante y la presentación de dos alternativas extremas, que cerraban el camino a otras opciones.

Nadie capitalizó el comando del NO.
 
Tal la posición oficial del partido, que no excluyó disidencias: muchos peronistas se pronunciaron por el Sí, como fue el caso de José María Rosa y el gobernador riojano Carlos Menem. Otros, como los senadores Oraldo Britos y José Martiarena, se manifestaron favorables al No. En el mismo sentido se pronunciaron diversas fuerzas de signo nacionalista.
La campaña fue intensa –aunque breve- el radicalismo hizo suyas, con habilidad, palabras alguna vez pronunciadas por Perón refiriéndose a los problemas limítrofes en la zona sur: “Chile en el Atlántico, Argentina en el Pacífico”. Con esa fórmula había querido sintetizar el derrotero común de la integración latinoamericana.
El 15 de noviembre la campaña alcanzó su momento más espectacular con el debate público entre el Canciller Dante Caputo y el senador justicialista Vicente Saadi.